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ABC SÁBADO 4 12 2004 Opinión 5 Legítima defensa La asociación que agrupa a los toreros ha decidido plantar cara a la embestida que ERC ha emprendido contra la Fiesta en Cataluña. Con reflejos, los diestros- -entre los que se encuentra Joselito- -piden a los partidos de ámbito nacional y autonómico un pacto de Estado en defensa de lo que constituye, al margen de sus repercusiones económicas, un referente histórico y cultural insoslayable. Gana Ucrania, pierde Putin El colosal pucherazo que se cocinó en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Ucrania encontró ayer en la Corte Suprema de Kiev la más razonable de las soluciones a una crisis que amenazabacon unenfrentamiento civilen el país: los comicios habrán de repetirse, como había exigido la oposición y casi toda la comunidad internacional. La excepción, como casi siempre, vino de la mano de Vladimir Putin, que se apresuró a bendecir la victoria tramposa del candidato oficialista y a dar amparo alos trileros que trataron de estafar a todo un pueblo que se resistió admirablemente a ser engañado. La cruz, en el calendario Cada vez que el almanaque marca una fiesta institucional, Pasqual Maragall recibe un baño de realidad que le recuerda con quién está gobernando. El último ha venido con el Día de la Constitución. Para no molestar a sus socios ha cambiado la recepción que la Generalitat ofrecía desde hace 23 años por la lectura de un discurso. ¿Acaso no se puede hablar en las recepciones? AP Más cerca. Las victorias de Carlos Moyá y Rafael Nadal en la primera jornada de la final de la Copa Davis que se celebra en Sevilla dejan a España a un solo punto de la conquista, por segunda vez en su historia, de tan emblemático torneo. En el primer encuentro, Moyá derrotó a Mardy Fish con aparente facilidad (6- 4, 6- 2, 6- 3) Por su parte, Nadal sólo precisó un set más para deshacerse de Andy Roddick, número dos del mundo, en un vibrante encuentro que comenzó perdiendo pero en el que, con un excelente tenis y el apoyo entusiasta del público (como recoge la imagen) el joven mallorquín terminó imponiéndose. Hoy, Nadal y Robredo se enfrentan en el partido de dobles a los mellizos Bob y Mike Bryan. ENSALADERAS Y ENSAIMADAS MANUEL DE LA FUENTE ONITO y sabroso aperitivo y bonito y sabroso primer plato los de ayer, antes de la Ensaladera que ojalá nos zampemos hoy mismo, para qué andarnos con pérdidas de tiempo: ensaimada mallorquina y un buen tazón de gazpacho, unas sevillanas y una canción de la Bonet, o de los Valldemosa, que para todo hay gustos. Como los americanos no se leen el B Quijote ni el de Rico, ni mucho menos el de don Antonio Mingote, les pasan esas cosas, que no saben que quien toca Moyá, pues eso. Uno cero y Mardy Fish de portero. Al fin y al cabo, todo es cuestión de dieta, de una buena dieta, entre la cara de hamburguesa del poderosísimo Roddick y la dieta mediterránea del barbilampiño Nadal, pues como lo de antes, que ante la duda, pues eso, acudan ustedes de nuevo al refranero. Los tenistas estadounidenses venían a rellenar su ensaladera de pavo y pastel de frambuesa, y los nuestros, sevillanos y mallorquines, veintisiete mil almas y un solo corazón, les salieron por peteneras, y les dejaron con un palmo y unas palmas (por sevillanas, evidentemente) de narices. Que los chicos se subieron a la red y no les bajaba de ella ni los geos. En Iowa no lo saben (y en Ohio ni les cuento) pero quien se va a Sevilla pierde su silla, menos el juez de la ídem que rogó por los altavoces un buen comportamiento del público, que no fue bueno, sino magnífico, mientras veía ir y venir las bolas como si estuviese haciendo una buena tabla de taichí, o como si estuviese bailando la yenka, derecha, izquierda, izquierda, derecha, adelante, atrás, un, dos tres. De pequeños, en los billares de nuestros barrios (sin canchas de tenis, claro) a algunos nos daba por el pingpong, el tenis de mesa que dirían los política (y tenísticamente) correctos, pero el de ayer fue tenis de mesa y mantel, y de cinco tenedores. Quedan tres puntos, a desear que no se conviertan en puntos de sutura para los nuestros. Por eso, de momento, a disfrutar, a Nadal y a guardar la ropa.