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ABC VIERNES 3 12 2004 Sociedad 51 Los viudos pueden cobrar pensión sin que la boda figure en el Registro Civil El TC considera que exigir la inscripción vulnera el derecho a la igualdad NIEVES COLLI MADRID. El Tribunal Constitucional ha concedido el amparo a un ciudadano al que la Administración del Estado y los Tribunales denegaron el derecho a percibir la pensión de viudedad porque él y su esposa, que se casaron por la Iglesia en mayo de 1977, decidieron no inscribir en el Registro Civil su matrimonio canónico. Al no existir dicha inscripción, la Dirección General de Costes de Personal y Pensiones Públicas y el Tribunal Económico Administrativo Central- -en una decisión que fue posteriormente confirmada por la Audiencia Nacional- -equipararon su situación a la de las parejas de hecho y, en consecuencia, entendieron que no podía acceder a dicha retribución. En su recurso, el demandante de amparo considera que se ha vulnerado el derecho a la igualdad, que la Carta Magna consagra en su artículo 14, porque su situación no se ha equiparado a la de otros matrimonios canónicos sino a la derivada de las uniones de hecho. El elemento diferenciador tenido en cuenta por la Administración y la Audiencia Nacional ha sido la inexistencia de la inscripción en el registro y no la unión matrimonial en sí, que nadie discute. En una sentencia de la que ha sido ponente Eugeni Gay- -y que cuenta con los votos particulares de otros dos magistrados- el TC asegura que el reconocimiento de la existencia de un vínculo matrimonial y la afirmación de que el matrimonio ha sido celebrado impide exigir para el otorgamiento de la pensión un requisito adicional En el presente caso- -añade- -no cabe duda de que el matrimonio del recurrente comparado con otro matrimonio canónico inscrito es plenamente equiparable en su existencia, pues ambos existen como tal desde el momento de su válida celebración Los votos particulares Vicente Conde considera ajustado al sistema legal que el Estado distinga entre matrimonios inscritos y no inscritos a los efectos del reconocimiento a su cargo de deberes prestacionales y rechaza que esta exigencia genere discriminación Elisa Pérez señala que los cónyuges que libremente deciden no inscribir su matrimonio en el Registro Civil deben ser conscientes de que su opción supone el incumplimiento objetivo de requisitos legítimamente impuestos por el legislador por lo que su asimilación a las uniones de hecho es razonable monio legítimo y de la consideración de un cónyuge como legítimo provoca la creación de una desigualdad artificiosa y arbitraria por no estar fundada en criterios o juicios de valor generalmente aceptados El matrimonio canónico contraído por el recurrente con su fallecida espo- sa- -concluye el Tribunal- -es exactamente igual a cualquier otro matrimonio que haya tenido acceso al Registro Civil por lo que la exigencia de la Administración- -confirmada por la Audiencia- -genera una desigualdad no justificada contraria al artículo 14 de la Constitución Diferencia no razonable En opinión del Tribunal, concluir que no se ha demostrado la existencia de un matrimonio legítimo por falta de inscripción o concluir que, pese a haber contraído matrimonio, no es aplicable el régimen jurídico derivado de éste como consecuencia de la falta de inscripción (que es lo mismo que decir que la condición de cónyuge sólo se adquiere con la inscripción en el Registro Civil) supone introducir una diferencia añadida, que en modo alguno puede calificarse de objetiva y razonable y que resulta desproporcionada al exceder dicho requisito de la finalidad de la norma prestacional La sentencia recuerda que la ley exclusivamente exige haber sido cónyuge legítimo del causante de la pensión por lo que requerir la inscripción cuando se trata de un elemento que nada añade a la existencia de un vínculo matrimonial y considerar que la misma es definitoria del matri-