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16 Nacional EL MES HORRIBILIS DEL GOBIERNO VIERNES 3 12 2004 ABC El 2 de noviembre Bush ganó las elecciones y se olvidó de llamar a Zapatero. Ahí comienza el peor mes del Gobierno y del PSOE desde que ganaron las elecciones del 14 de marzo. Tan malo que se habla de cambios inevitables a medio plazo Sombras de golpe, ruido de crisis POR PABLO PLANAS MADRID. El talante se evapora. Sólo ha fallado la coordinación. Estas dos teorías tratan de explicar el desfondamiento del Gobierno y del PSOE en las últimas cuatro semanas. El relato pormenorizado de los tropezones arroja la sintomatología de una crisis, según el PP y los nacionalistas catalanes y vascos. Un asesor parlamentario de los populares definía gráficamente la situación: Una oportunidad para darles hasta en el velo del paladar La crudeza de la expresión contrasta, sin embargo, con el alcance simbólico de una grave acusación: el PP pretende desestabilizar el sistema. El entrecomillado alude a Gaspar Llamazares, que así se expresaba en la comisión de Exteriores en la que el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, pidió excusas por haber dicho la verdad en un programa de televisión. Es decir, el PP apoyó un golpe de Estado en Venezuela y en la comisión del 11- M se habló de la leyenda urbana del golpe de Estado que quiso organizar el PP para aplazar las elecciones generales. Calentón de Moratinos Que todo ello, según fuentes socialistas, derive de un calentón de Moratinos es, en el contexto de política de trinchera acuñado por el presidente del Congreso, Manuel Marín, casi lo de menos porque la pendencia del guerracivilismo viene de la vuelta del verano, de la tensión en torno al homenaje a Lluís Companys; del congreso del PP; del aparataje simbólico del desfile militar del 12- O y de las proyecciones victimistas de ERC. Papeles de Salamanca, la unidad del catalán, las selecciones deportivas y el plan Ibarretxe- -que se discutirá al menos en el último pleno del año del Parlamento vasco- -forman parte de la munición de un pulso que empieza a deteriorar las relaciones personales en los pasillos del Congreso de los Diputados. El plan anunciado por la vicepresidenta De la Vega de comenzar a hablar de la operación de reforma institucional- -Constitución y Estatut catalán- -a mediados de diciembre complica en extremo este frente político que ni siquiera es el único. En el capítulo de los números, por ejemplo, el veto, en grado de amenaza, retiene los Presupuestos del Estado en el limbo de los problemas del Gobierno. CiU esgrime una obra de calado, el Cuarto Cinturón de Barcelona, para bloquear su abstención, que no el sí. ERC ha dilapidado toda su fuerza a cambio de la cuestión lingüística cinco minutos antes de que quedaran frustradas sus expectativas de selecciones deportivas. En cuanto a la presión formal de ERC sobre el Gobierno, el tripartito catalán permanece en un anclaje aparente pero siempre bajo la sospe- José Luis Rodríguez Zapatero y Hugo Chávez, en el Palacio de El Pardo el pasado 22 de noviembre cha de desgaste de las piezas ante los tirones incontrolados y sentimentales. En el capítulo social, el enfrentamiento con la Iglesia ha puesto en cuestión seriamente la capacidad del Gobierno y del PSOE para el diálogo. Las declaraciones subidas de tono han disuelto el efecto de las medidas sobre el divorcio y los matrimonios homosexuales. Y sigue la ausencia de noticias sobre la ministra de Vivienda, María Antonia Trujillo. De ese negociado se ocupa ahora Solbes, que ha mandado decir que se ha acabado la impunidad en el sector inmobiliario. Es decir, el Gobierno ha sacado a pasear la bandera del inspector de Hacienda, la vieja receta económico- moral de la izquierda mientras se amenaza con poner la lupa sobre las figuras económicas del régimen anterior En el terreno del parlamentarismo, Manuel Marín anunció grandes cambios en el Congreso que la realidad ha saludado con un temporal de ausencias injustificadas y torsiones reglamentarias que han provocado el primer Consejo de Ministros extraordinario en más de ocho años. La reforma en el sistema de elección de magistrados, la espoleta, no es un asunto menor, sino una vuelta de tuerca de la que se infieren dos cosas: la relativa paz y convivencia en el estamento en tiempos pasados y la voluntad socialista de cambiar radicalmente el panorama judicial para adaptarlo al nuevo equilibrio de fuerzas entre el PSOE y el PP: otro ejercicio de política dura y clásica, a la vieja usanza, que choca contra la pose sosegada del zapaterismo. AFP El teléfono no suena En cuanto a la política exterior, el panorama va de la calificación de malo a pésimo. Quienes creen que es malo tampoco apuestan por aprovechar cualquier resquicio para transmitir elogios al amigo americano al estilo de Álvaro Cuesta y sus flores a Bush en la sesión de Aznar. El teléfono no hace ring y el caso es que funciona con Castro, Chávez y Lula. Berlusconi ofrece al asesor Valentino Valentini- -5 idiomas 5- -y quien aspire a vislumbrar la sustancia de la diplomacia debe mirar hacia otros palacios. Santa Cruz y La Moncloa no dan tono. Otros conflictos abiertos, como el de los astilleros y el de la telebasura empiezan a infectarse de informaciones como que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha contratado unos tor- pederos y que los ministros han copado el prime time de TVE y en los reality se habla de la Constitución Europea. Aznar en la comisión del 11- M En cuanto a la comisión del 11- M, Aznar devoró a los comisionados y desactivó- -a falta de nuevas revelaciones- -casi toda la causa general contra el PP. Sólo el caso del Yak- 42, con la dolorosa exhumación de los cadáveres, plantea graves reparos respecto a la acción del anterior Gobierno. En esas condiciones ambientales, el Gobierno ha recurrido a la doctrina sobre las víctimas del terrorismo para censurar al Partido Popular- -a Aznar y al nuevo liderazgo de Rajoy- anunciar que Zapatero comparecerá de otra forma ante el 11- M, buscar un cierre rápido de la comisión y mantener el celo por si algún nuevo dato variara la composición de lugar. En nueve meses, la inercia del talante es tan morosa que en el PSOE y en el Gobierno se plantean medidas drásticas. Se busca un coordinador para el Consejo de Ministros, un enlace entre el Gobierno y el grupo parlamentario y rostros de mayor solidez para rehacer el frente mediático. En el PP, entre tanto, empiezan a respirar tras una larga marcha cuyo primer paso algunos sitúan en el lejano septiembre de 2002. Desde El Escorial se pasó al Prestige, de ahí a la guerra, luego el Yak, después el anuncio de una derrota en Cataluña y al final el 11- M. Las tornas han cambiado. La maquinaria ideológica del PSOE insiste en relacionar golpes de Estado con el PP En sólo un mes, los errores del Gobierno y del PSOE han desactivado el efecto del talante