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90 Deportes FINAL DE LA COPA DAVIS LA ACTUALIDAD JUEVES 2 12 2004 ABC PERFIL PATRICK McENROE Capitán del equipo americano Se ha pasado la vida a la sombra de su legendario hermano John, pero por una vez le ha superado El benjamín se destapa DOMINGO PÉREZ Debe ser muy duro seguir los pasos de un genio. Y mucho más si éste es tu hermano mayor. Patrick McEnroe nació un 7 de enero de 1966 en Nueva York, cuando John, el primogénito de la familia, ya tenía siete años, era una firme promesa de superfigura y maravillaba a todos con su tenis de superdotado. Pronto se percató el pequeño Pat de que jamás podría emular las hazañas, ni las excentricidades, de John. El listón estaba demasiado alto: número 1 del mundo individual, número 1 de dobles, ganador de 71 títulos y coleccionistas de algunas de las anécdotas más sabrosas e increíbles del tenis mundial. Bocazas, chulo, engreído y poseedor de una de las muñecas más prodigiosas de la historia. Ése era John. Así, Pat se conformó con seguir a su hermanísimo de lejos. Alcanzó a ser un aceptable doblista (ganó Roland Garros y el Masters junto a Grabb) Apostó por la tranquilidad de carácter frente a la locura de su pariente. Estudió Ciencias Políticas. Se casó felizmente con la cantante y actriz Melissa Errico. Y se cargó, sobre todo, de paciencia. En septiembre de 2000 le llegó la oportunidad de superar en alguna cosa a su hermano. Tras la derrota ante España en Santander, John fue destituido como capitán de Copa Davis y su relevo lo tomó Patrick. Él ha sido el artífice del cambio generacional y de mentalidad y el hombre que con su relajada forma de ser, siempre dialogante con sus jugadores, sin gritos ni malos modos, ha construido el grupo que desde mañana intentará conquistar la Davis, una asignatura pendiente desde 1995 para EE. UU. Ha llegado a la final- -por una vez más lejos que su gran hermano- -y ha logrado que, cuando le preguntas a sus jugadores por su capitán y qué es lo que más valoran de él, contesten: Patrick es uno más de nosotros, un amigo No hay nada más bello que pueda escuchar un entrenador. Es una frase que jamás se oyó sobre John en su época de técnico. Ya se sabe que la grandeza tenística no garantiza la grandeza humana... ni viceversa, claro. Andy Roddick no tuvo ayer su día. No daba una con la raqueta; acabó rompiéndola y cogiendo el bate de béisbol FOTOS: AP Y EFE Roddick rompe raquetas, mientras que Moyá y Ferrero destrozan bolas El estadounidense perdió los nervios al ser apabullado por Spadea D. P. SEVILLA. Aleccionadora resultó la penúltima jornada de entrenamientos. La hora del comienzo de la final va acercándose y la puesta a punto de unos y otros va quedando en evidencia. Ayer se produjeron dos situaciones antagónicas y bastante ilustrativas de cómo se vive la preparación y se liberan nervios en uno y otro bando. En la sesión matutina se midieron en un apasionante partidillo Carlos Moyá y Juan Carlos Ferrero. Fue un choque intenso en el que los dos primeros espadas españoles se entregaron a fondo. Jugaron a romper la bola, sin reservas y con muy pocos errores. La pelota les corría de maravilla. Sus derechas iban cargadas de explosivos. Los servicios de Moyá despertaban el eco del vacío estadio de La Cartuja... desde un hipotético 2- 2. Se lo anotó Ferrero, muy motivado y sacando cada vez mejor y más duro, con un marcador final de 6- 3, aunque en juegos realmente disputados fue un 4- 1 para el de Villena. La ilusión, concentración y nivel de exigencia de los españoles tuvo su contrapartida en el entrenamiento vespertino de los americanos. Mardy Fish, que había estado trabajando por la mañana, se presentó con las manos en los bolsillos, como recogepelotas de Vincent Spadea y Andy Roddick. Pretendían disputar un encuentro duro y exigente, pero pronto se comprobó que no era el día de Roddick. La estrella americana no da- Especulaciones para el sorteo Hoy a las once de la mañana, en el Estadio de La Cartuja, se celebrará el sorteo de la final. El equipo español está decidido: Moyá, de uno; Ferrero, de dos; Robredo y Nadal para el doble y posibilidades de cambio para el domingo. El equipo estadounidense no parece tan claro. La posibilidad de que Spadea sustituya a Fish como número dos crece, aunque en el equipo español no creen que suceda. Roddick será el número uno y los Bryan disputarán el doble Exhibición española En una de las gradas, medio camuflado, Patrick McEnroe tomaba notas y hay que suponer que empezaba a inquietarse ante el extraordinario nivel mostrado por el mallorquín y el valenciano. El primer set se lo apuntó Charlie por 6- 3. Había sido una manga de entrenamiento, pero se había disputado a un ritmo salvaje. El balear no quería seguir, pero Juan Carlos insistió. Debía desear una revancha. Ya es conocida su enorme competitividad. Llegaron a un acuerdo y decidieron disputar un segundo set, pero empezando ba un golpe bien. Spadea, el sparring del equipo americano, apabulló al cañonero de Nebraska. Un 6- 4 y un 2- 0 llevaba Spadea cuando Patrick McEnroe decidió interrumpir el entrenamiento. Su número uno había perdido los nervios y se había cargado varias raquetas. Estaba desesperado, se estaba desmoralizando a marchas forzadas y había extraviado la compostura. Patrick le calmó. Se lo llevó al césped que queda libre entre las canchas de entrenamiento y la pista Central. Le dio un bate de béisbol y el chaval recuperó la sonrisa. Se puso a batear y a enviar bolas a las gradas y volvió a ser feliz. Sobre todo cuando aparecieron por la hierba Robredo, Nadal, Feliciano y Verdasco y se pusieron a jugar con él (por cierto, bastante mal) Las razones del mal día de Roddick, que llevaba tres jornadas jugando y sacando como los ángeles, están siendo analizadas por el equipo español y las conclusiones apuntan a la humedad. Puede ser una mera casualidad, pero no hay que descartar la cuestión. Toda la noche y buena parte de la mañana estuvo lloviendo en Sevilla. La pista, muy viva y rapidita los días anteriores, se ha ralentizado bastante y las bolas mojadas pesan mucho más y botan bastante menos. Unas condiciones que no van nada bien al estilo de juego de Andy y que, según las previsiones, se mantendrán más o menos igual hasta el domingo.