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24 JUEVES 2 12 2004 ABC Internacional El sí a la Constitución europea en el referéndum del PS francés no zanja la honda escisión interna Al margen del resultado, los partidarios del no seguirán haciendo campaña contra la UE del socialismo galo, entre ellos el capitaneado por el ex primer ministro Fabius, critican el rumbo neoliberal de las instituciones europeas JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Según las primeras estimaciones oficiales, más de un 55 por ciento de los 95.000 militantes socialistas que participaron en el referéndum votaron sí a la Constitución europea. La derrota de los partidarios del no deja en suspenso el riesgo de un cisma dentro del PS, dividido en dos grandes corrientes con visiones opuestas sobre el futuro del socialismo europeo. François Hollande, primer secretario del PS y líder partidario del sí consigue una importante victoria personal, y se considera satisfecho con la participación de 95.000 militantes, entre los 120.000 inscritos. La victoria anunciada del sí a la Constitución europea convierte a Hollande en candidato natural al liderazgo presidencial. Laurent Fabius, número 2 del PS y promotor del no sufre una derrota grave. Pero sus partidarios afirman que la historia no ha terminado Fabius, ex primer ministro, líder de los grupúsculos que militan contra el proyecto constitucional europeo, ha decidido convertirse en paladín de todas las izquierdas hostiles a la UE, acusada de peligrosa deriva liberal Más allá del PS, Fabius espera ser el candidato de la izquierda de la izquierda en las elecciones presidenciales del 2007. Dentro del PS, a su izquierda, el grupúsculo Nouveau Monde (NM) liderado por los ex ministros Henri Emmanuelli y Jean- Luc Mélenchon han hecho y harán campaña por otra Europa Ellos criticaron en su día el ingreso de nuevos miembros de la UE y anuncian nuevas campañas contra una Europa que consideran peligrosamente neoliberal Los dirigentes de Nouveau Parti Socialiste (NPS) otra capilla izquierdista, Vincent Peillon y Arnaud Montebourg, jóvenes ambiciosos, utilizan un lenguaje muy semejante: La Europa actual ha sido uno de los peores corsés de la izquierda gubernamental Desde su óptica, las concesiones de sucesivos gobiernos socialistas a la Europa liberal son un lastre peligroso para la cultura socialista que ellos defienden. Evitando el lenguaje izquierdista, y enarbolando una bandera europeista muy particular, los miembros del influyente club Ambition Europe, presidido por Manuel Valls, nacido en Barcelona, hijo de un gran pintor figurativo, Xavier Valls, son igualmente b Varios sectores François Hollande, líder socialista francés, junto a la urna donde depositó ayer su voto hostiles al proyecto de Constitución, y consideran imprescindible hacer campaña contra la UE actual, reclamando un viraje social que ellos desean imponer al resto de los Estados de la UE. La campaña del referéndum ha confirmado de manera trágica un cisma socialista que un partidario eminente del sí François Rebsamen, ha resumido de este modo: Quizá por vez primera en nuestra historia moderna, la cuestión europea se ha convertido en un debate de fondo que nos divide ante una encrucijada capital Los franceses podrán seguir o rechazar el camino abierto por los militantes socialistas cuando Chirac convoque el referéndum nacional. Bastantes de los adversarios socialistas de la Constitución europea volverán a militar contra el sí de Francia, sumando sus votos a los partidarios del no el PCF, la extrema izquierda trostkista, la derecha ultra nacionalista y la extrema derecha de Jean- Marie Le Pen. A corto plazo, los más optimistas estiman que la crisis de fondo podrá solventarse con una recomposición del AP bureau político. Los realistas piden un congreso extraordinario. Y los pesimistas temen una fractura fratricida. A medio plazo, el referéndum socialista ha precipitado un cisma imprevisible, porque ha dejado al descubierto dos vías socialistas irreconciliables. Quienes denuncian la deriva liberal consideran irreconciliable el socialismo con la Europa actual. Quienes han apoyado el proyecto de Tratado constitucional, defienden una Europa que ha creado una división sin precedentes dentro de su propio partido. Juppé, delfín de Chirac, ve reducida su condena y podrá disputar a Sarkozy el centro derecha J. P. QUIÑONERO PARÍS. El Tribunal de Versalles ha ofrecido a Jacques Chirac un precioso e inesperado comodín político, salvando de las llamas judiciales la carrera de Alain Juppé, que podría transformarse en un incómodo rival de Nicolas Sarkozy, flamante presidente de la Unión por un Movimiento Popular (UMP) En primera instancia, Juppé, ex primer ministro, fue condenado a 18 meses de cárcel con remisión de pena y 10 años de incapacidad para ser elegido a ningún cargo político, culpable de financiación ilegal de su partido con dinero de la alcaldía de París, entre 1990 y 1995, siendo alcalde Jacques Chirac. Esa primera condena se percibió como un terremoto político. El hijo político de Chirac, primer presidente de la UMP, era condenado por unos delitos por los que, en su momento, todavía podría ser juzgado el presidente Chirac. Juppé presentó un recurso. Y, en segunda instancia, el Tribunal de Versalles ha reducido la condena de manera espectacular: un año de inelegibilidad y 14 meses de cárcel con remisión de pena. Juppé deberá dimitir de su cargo de alcalde de Burdeos, pero dentro de un año podrá volver a la vida política activa, convertido en el candidato ideal de Chirac para impedir la marcha de Sarkozy hacia la Presidencia de la República.