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10 JUEVES 2 12 2004 ABC Nacional Moratinos reitera la acusación de golpismo contra el PP y sólo se excusa por las formas El Grupo Popular pedirá su reprobación al Congreso y rompe todo diálogo con el ministro b En sus explicaciones en la Cáma- Primer intento de reprobación Miguel Ángel Moratinos será el primer ministro de Rodríguez Zapatero que tendrá que enfrentarse en el Congreso a una petición de reprobación. La próxima semana la Cámara debatirá la moción defendida por el Grupo Popular por la errática política del ministro en todas las áreas de relaciones internacionales, con el añadido de acusar de golpista al Ejecutivo anterior. Previsiblemente el día 14 de este mes se votará en el Congreso la iniciativa del PP. No tiene visos de prosperar, aunque CiU se desmarcó ayer de la defensa de Moratinos. De salir adelante, sólo tendrían consecuencias morales Exteriores, no habrá nada que hablar con el Gobierno en política exterior, incluida la campaña del referéndum sobre la Constitución Europea. Moratinos, en una intervención parlamentaria sumamente confusa en la que primero parecía rectificar, acabó en el turno de réplicas por aumentar el grado de su acusación y terminó por exigir a los representantes del PP que se reconocieran golpistas. Lo único que dejó claro es que se arrepentía de haber ido a TVE. ra, lamentó el lugar- -TVE- -y el momento elegido para su ataque a Aznar y usó informes sensibles de Exteriores para defenderse ÁNGEL COLLADO MADRID. Diez días han tenido que transcurrir para que el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que acusó en TVE al Gobierno del PP de apoyar en Venezuela el golpe de Estado contra Hugo Chávez encabezado por Pedro Carmona en abril de 2002, acudiera al Congreso a explicarse. Hubo disculpas, pero en clave interna por haber abierto la primera crisis en el Gabinete de Rodríguez Zapatero, pues se limitó a reconocer su error en las formas por lanzar la acusación en un programa televisivo, y también por el momento, en medio de la visita del jefe bolivariano. Para los ofendidos no hubo excusas. Al contrario, Moratinos acabó por exigirles que dieran por buena su historia de que apoyaron e involucraron a España en el golpe y que se avinieran ahora a suscribir un pacto de Estado en política exterior. El portavoz del Grupo Popular en Asuntos Exteriores, Gustavo de Arístegui, respondió en la comisión parlamentaria con la exigencia de que el ministro sea destituido por sus reiteradas calumnias contra el Ejecutivo anterior y después, ya en el Pleno, con el anuncio de que su grupo llevará a la Cámara una petición para reprobar a Moratinos por el conjunto de su labor caótica y radical al frente de la diplomacia española. La actuación de Moratinos en la comisión de Exteriores, donde no se retractó de lo dicho ni presentó pruebas que avalaran la acusación de golpismo, sumado al hecho de que Zapatero en el pleno de la tarde se olvidara de confirmarle en el cargo, animó al Grupo Popular a proseguir con el acoso al ministro de Exteriores, primera vía de agua que abren en el equipo de Zapatero, ministras aparte. Después del pleno Moratinos partió hacia Oriente Próximo más quemado de lo que entró por la mañana en la Cámara, según el PP. El principal partido de la oposición sentenció que mientras él esté al frente de Asuntos Zapatero felicita a Moratinos ante Solbes tras dar por válidas sus explicaciones car legitimidad internacional para el golpe en los días transcurridos entre la irrupción de Carmona y la vuelta de Chávez. Para avalar sus teorías, Moratinos leyó partes de los telegramas cifrados- -información calificada de sensible en Exteriores- -que el embajador español en Venezuela, Manuel Viturro, enviaba a Madrid en esas fechas y en los que se describía la situación del país y la marcha del golpe. Según Moratinos, la entrevista de Viturro con Carmona en la que se le invitaba a mantener la apariencia de legalidad y en la que se le advirtió que España no quería inmiscuirse en los asuntos internos de Venezuela, más el hecho de que Aznar llegara a ponerse al teléfono con el propio Carmona, que se llegara a calificar de Gobierno provisional a la Junta golpista y que el director del CNI dijera conocer bien lo ocurrido en Venezuela, prueban la implicación del Ejecutivo español en la intentona y que el embajador tenía instrucciones de apoyarlo. El grupo socialista, con su portavoz Rafael Estrella a la cabeza, y los demás que apoyan al Gobierno, IU y naciona- La verdad salió en televisión No era el lugar ni el momento y pido disculpas un ministro no debe ir a ese tipo de programas y me equivoqué en las formas fueron las frases con las que quiso salvar el debate. Pero también añadió: La verdad salió en televisión Es decir, en el fondo, sostenella y no enmendalla. Primero negó que hubiera utilizado en TVE el verbo apoyar para referirse a la actuación del Gobierno de Aznar en los primeros momentos del golpe contra Chávez, pese a que las grabaciones le dejaban en evidencia: En el anterior gobierno, cosa inédita en la diplomacia española, el embajador recibió instrucciones de apoyar el golpe era lo que la videoteca dejaba para la posteridad. Para intentar salvar la situación, Moratinos explicaba ayer que con ese término no quería decir que el Gobierno del PP instigara el golpe antes de que se pusiera en marcha. Luego volcó las acusaciones en la gestión de la crisis. La acusación se sustanciaba en no condenar endosar y bus- CURRO REGRESA AL CARIBE ÁLVARO MARTÍNEZ H AITÍ, Venezuela y Cuba. Parece evidente que la parte más rumbosa de la política exterior del Gobierno socialista transita por el Caribe, lo que aporta una buena, pero inquietante, perspectiva del son que va a llevar la diplomacia española en estos cuatro años, sobre todo cuando el vínculo atlántico sigue maltrecho y la conversación con Bush arrumbada en la centralita telefónica de la Casa Blanca y purgando el desplante de Zapatero a la bandera, la llamada internacional a la evacuación militar urgente de Irak y otros oprobios de notable porte. Así de claro quedó en la jornada a pensión completa parlamentaria (mañana y tarde) que echó ayer el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Án- gel Moratinos, en la carrera de San Jerónimo para salir del entuerto en el que él mismo se metió en sólo 59 segundos al acusar por televisión al Ejecutivo de Aznar de apoyar el golpe de Estado contra Hugo Chávez en abril de 2002. Cincuenta minutos invirtió inicialmente ayer el responsable de Exteriores en tratar de aclarar tan grave acusación, que sólo incluyó un mea culpa en las formas, del todo insatisfactorio para la parte agraviada pues el fondo sigue siendo lo importante. Además, las formas suelen afectar al fondo, como atinadamente le recordó el portavoz de CiU. Pero con ser muy relevante la querella en cuestión (acusar a un Gobierno democrático, con muchas más conjeturas que pruebas irrebatibles, de alentar asonadas) lo alarmante es constatar cómo es posible que el jefe de la diplomacia cometiese un error de profundidades tan abisales, tan en contra de los usos y formas de la carrière. Sobre todo después de que arguyese co-