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ABC JUEVES 2 12 2004 Opinión 7 JAIME CAMPMANY Moratinos, que tiene algo de frailuno, recurrió a la mentira del fraile: Por aquí no ha pasado y deslizaba la mano por la manga del hábito LA TRETA DE MORATINOS ESPUÉS de su metedura de pata en el programa de los 59 segundos en una televisión, a Moratinos le habían dicho que fuera al Congreso, que diera explicaciones, que pidiera perdón por decir lo que dijo y sanseacabó. A lo mejor, hasta lograba salvar el cargo. Al fin y el cabo, una rectificación más, ¿qué importa al Gobierno? ¿Será por rectificaciones? Pero siempre es duro cantar la palinodia, sobre todo para quien no tiene la grandeza de alma necesaria para reconocer sus errores y sus pecados. Y para Moratinos, también. Por mucha que se haya perdido, siempre queda un poquitín de vergüenza en el vergonzario. Lo primero que hizo Moratinos fue revolver todos los archivos del Ministerio de Asuntos Exteriores en busca de documentos que confirmaran su acusación contra el Gobierno de Aznar. El embajador en Venezuela recibió instrucciones para apoyar el golpe de Estado contra Chávez Buscó durante horas una carta, una nota, un telegrama, algo donde agarrarse como a un clavo ardiendo. No encontró el ministro ni un solo documento que probara su acusación, seguramente porque no existe. Mala suerte. Como no podía ser probada aquella arrebatada y colérica afirmación suya, Moratinos tenía que ir a las Cortes a desmentir lo del golpe de Estado dándoselos él en el pecho. Señores, pequé, tened piedad y misericordia de mí Duro, duro, duro. Y buscó una treta. Reconoció con humildad que no era la forma más apropiada para hacer una acusación de esa naturaleza; que el lugar donde hizo esa acusación no era el más idóneo ni el momento era el más oportuno. Y pedía perdón por la forma Respecto del fondo del asunto, él no había acusado en ningún momento a Aznar ni a su Gobierno de haber instigado el golpe o participado en él y por tanto no podía pedir perdón por haber dicho algo que no dijo. Moratinos, que tiene algo de frailuno, recurría a un truco parecido a la mentira del fraile: Por aquí no ha pasado y deslizaba la mano por la manga del hábito. Porque, falseada así, es verdad que Moratinos jamás pronunció la frase de que Aznar instigase el golpe o participase en él. Lo que Moratinos dijo es que lo había apoyado Para que no cupiera duda sobre esto, Telemadrid reprodujo la transmisión de ese trozo de la cinta grabada del programa. Dele el ministro a la palabra apoyar todas las vueltas semánticas y etimológicas que quiera, que siempre saldrá lo mismo: apoyar es dar apoyo, dar ayuda, ofrecer sostén, sustento, base o favor a una acción o a una empresa. Es probable que la palabra nos llegue desde el italiano, que tiene appògio appogiare y appogiatura y siempre con el mismo significado. Y si apoyar un golpe no es ayudarlo, favorecerlo o sostenerlo, que venga Cebrián, el Nebrija, y que lo certifique. Cosas más estupendas se han visto. Existe la acepción de apoyadura que indica el raudal de leche que sale de la teta, al fin y al cabo un sustento Si el inefable ministro Moratinos usó la palabra en ese sentido, yo tendría que titular esta columna, no la treta sino La teta de Moratinos y además ilustrarla con un dibujo de Aznar dándole de mamar a Carmona. D DARÍO VALCÁRCEL El proyecto ITER trata de sustituir dos fuentes de energía perecederas, petróleo y carbón. Para desarrollarlo, la UE y Estados Unidos apoyan a dos candidatos distintos, Francia y Japón. ITER podría generar energía inacabable, no contaminante CUANDO ES DIFÍCIL RESPIRAR OS asuntos de alcance planetario mandarán en las primeras páginas de los periódicos durante los próximos años: la nueva energía para sustituir el petróleo y el carbón; y la afirmación de China como potencia mundial. La República Popular va a introducir casi de golpe a 400 millones de consumidores en el mercado (quizá la India a 200 millones, los otros asiáticos casi a 100 más) Si a un mundo de 1.100 millones de verdaderos consumidores se incorporan, en menos de 10 años, 500 ó 600 millones más, el baile será distinto, más movido. Luego aparecen, mucho después, los problemas del día, del momento. Ucrania tiene el tamaño de Francia: la mayoría de sus cuarenta y tantos millones de habitantes pide respeto para las formas democráticas. La Unión Europea y Estados Unidos se han negado a aceptar el primer resultado electoral, seguramente amañado. Es la primera intervención de Javier Solana, próximo ministro de Asuntos Exteriores de la UE, en una gran elección, fuera de las fronteras comunitarias. Con todo, éste es un problema del día. Europa se juega su prestigio, y Ucrania se juega un poco de libertad, que nunca ha conocido. Sin embargo, las negociaciones sobre el futuro energético tienen otro alcance, aunque se desarrollen con extrema discreción. El proyecto ITER podría generar energía inacabable, no contaminante. La pugna por la realización de ITER ha trascendido: se trata del más ambicioso plan para llegar algún día a la energía nuclear de fusión a través de dos núcleos de isótopos del hidrógeno, de uterio y litio. La Unión Europea ha trabajado 20 años en proyectos básicos para el ITER: ha puesto en el tablero mucho tesón y mucho dinero en un programa desarrollado cerca de Londres, que ITER heredará. Surgen dos problemas: Francia aspira a desarrollar el proyecto frente a Japón. Hay seis actores, comprometidos a pagar 6.100 millones de dólares de coste estimado: Estados Unidos, la Unión Europea, China, Rusia, Japón D y Corea del Sur. Estados Unidos y Corea apoyan a Japón. La UE, Rusia y China defienden a Francia, nación pionera en energías no contaminantes. Las razones de uno y otro grupo son complejas, pero hay también detrás de esa pugna un trasfondo político: los americanos defienden su poder hegemónico, con estados en principio inclinados, sólo en principio, Japón y Corea del Sur. Europa, Rusia y China apuestan por un mundo más multipolar. La administración Bush juega al corto plazo, cuatro años. Europa y China tienen larga paciencia, apuestan a 20, 30, 50 años. La actual Casa Blanca quiere perforar las reservas ecológicas de Alaska, que el presidente Clinton declaró intocables. Europa cree que la superproducción de crudo lleva a la humanidad a una crisis todavía más grave que la Segunda Guerra mundial. Aunque América- -no la administración Bush- -tenga un plan a largo plazo, comprehensivo, de sustitución del petróleo y el carbón. La avaricia de algunos líderes se equilibra con el buen sentido de otros. Si no, ¿dónde iría el mundo? Los líderes más ciegos buscan lugares de aire limpio donde vivir ellos. Pero en Madrid se han multiplicado las enfermedades bronquiales y pulmonares en las últimas semanas. En el centro de la ciudad se respiraba humo de autobús o carbono de calefacción. La boina contaminante, en invierno, pesa sobre la ciudad en cuanto falta la lluvia o los vientos del norte. No se trata del fin del petróleo. Hay crudo para casi 100 años y carbón para 200. Se trata de la biosfera, que no puede aguantar el grado de CO 2 sin dañar vidas animales o vegetales. A esta situación límite se suman los problemas estratégicos: malgastamos el petróleo, lo derrochamos. Y es un mineral indispensable en el futuro: no sólo para impulsar los aviones (que tardarán más que los automóviles en moverse con fusión nuclear) sino para decenas de productos sintéticos en cirugía, caderas artificiales, segmentos de arterias...