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ABC MIÉRCOLES 1 12 2004 Opinión 5 Agencia especial Tras su oportuna prepublicación en un diario, el Gobierno presentó ayer, a través del secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, su ambicioso Plan de Prevención del Fraude Fiscal, que prevé el despliegue de agentes especializados para localizar dinero negro y evitar su blanqueo indiscriminado. Guión policiaco para alterar la trama del mercado inmobiliario. A todo gas Las prisas y los acelerones, últimamente desesperados y arrítmicos, del Gobierno para conseguir que se apruebe a tiempo su reforma del sistema de nombramientos de los altos cargos judiciales está provocando más de un roce contra quienes circulan por su carril. El último episodio de esta imprevisible carrera por etapas corresponde al altercado de ayer en el Congreso, donde al trámite de lectura única elegido para aprobar la ley se sumó el disparatado y bananero intento socialista de buscarle fecha a un pleno para discutir un texto legal todavía inexistente... Deprisa y chocando contra todos. Estampas inmortales El Quijote renace en los pliegos ilustrados por Antonio Mingote para una nueva edición de la magna obra cervantina. El reto de plasmar en imágenes las andanzas del hidalgo manchego ha llevado al veterano dibujante y académico a realizar una nueva obra maestra, que corre paralela al texto escrito por Cervantes hace cuatro siglos. Inmejorable estampa para actualizar un texto inmortal. LI ZHENSHENG Los excesos de la doctrina. Un total de 150 fotografías del reportero chino Li Zhensheng, que desde hoy se exponen en Barcelona y cuyos negativos permanecieron escondidos durante 35 años, revelan los horrores de la Revolución Cultural maoísta, con palizas, humillaciones públicas y fusilamientos. La muestra abarca el periodo comprendido entre 1964 y 1972, una década convulsa en la que Mao depuró de capitalistas y burgueses el Partido Comunista y la sociedad china y que el autor de este trabajo documental califica de catástrofe humana provocada por seres humanos En la imagen, un grupo de bañistas conmemora el segundo aniversario del baño de Mao en el río Yangtsé. EL VIEJO LIBRO ROJO FERNANDO R. LAFUENTE D E todas las historias de la historia, la que cuenta la Revolución Cultural China (1966- 1976) es la más triste porque al genocidio se le sumó la infamia. Lo peor fue la izquierda europea. Los abrazos de Sartre, el delirio universitario, las publicaciones apocalípticas, la devoción mística ante las sosas páginas del Libro Rojo mostraban lo que uno de los sensatos disidentes chinos, el físico Fang Lizhi, explica- ría años más tarde: Cuanto menos se comprende China, más optimistas son los juicios respecto a nuestra historia ¿Dónde están los maoístas de antaño? En China, no, desde luego. Los chinos saben lo que ocurrió. Lo vivieron en sus casas, lo sufrieron en sus familias, lo recuerdan como una pesadilla que despierta la memoria en la larga noche del otoño de Pekín, Shanghai, Chendú, Harbin. Mao, tras la hambruna- -más de 20 millones de muertos- -provocada por la esquizofrénica política del Gran Salto Adelante, estaba acabado. Punto final. Principios de los años sesenta del pasado siglo. Pero revivió como había vivido hasta entonces, con el Manual de la persecución y la violencia en la mano. Los hijos, los alumnos, eran el bastión de esa nueva revolución cultural que el oriente rojo anunciaba en cada nuevo amanecer. Con el Libro Rojo en la mano, transporte gratis total, recorrerían la inmensidad de China destruyendo los ancestrales monumentos, los templos y los archivos, y torturando, humillando y asesinando a cientos de antiguos militantes adversarios de Mao. Menuda revolución. Pero muchos conservaron, ocultos, los testimonios de la infamia, los gestos de la barbarie, las muecas del poder sin límites, la furia de una enajenación. Claro que ya nadie rendirá cuentas por los crímenes, ni nadie de los de entonces, desde la exquisita Europa, escribirá sobre sus bobas y criminales complicidades. Pero, al menos, las huellas no han sido borradas. Gentes, y son muchas, como Li Zhensheng conservaron la foto de una época, el rostro criminal del viejo, ya tan viejo, tan lejano, tan oscuro Libro Rojo de Mao.