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30 Internacional MARTES 30 11 2004 ABC Chile hace frente a su pasado y a 31 años de silencio con un informe sobre la tortura El presidente Lagos se dirigió al país tras hacerse público el texto b Según estimaciones de organiza- ciones humanitarias, las 35.000 personas que declararon representan sólo un tercio del total de víctimas de torturas y prisión política LIBIO PÉREZ. CORRESPONSAL SANTIAGO. La aplicación sistemática de torturas en Chile fue una política institucional del Estado para reprimir a los opositores durante la dictadura militar que encabezó el general Augusto Pinochet durante los 17 años que estuvo en el poder. Ésa es la conclusión derivada del informe entregado el domingo por la Comisión de Prisión Política y Torturas, que difundió el presidente Ricardo Lagos, y que incluye el testimonio de más 35.000 ex prisioneros que estuvieron en algunos de los 1.132 lugares de detención que hubo en todo el país a partir del golpe de Estado de 1973. El presidente chileno se dirigió al país en un discurso de 15 minutos transmitido por radio y televisión. Recorrer los miles de testimonios me ha conmovido, como les conmoverá a ustedes cuando lo lean; los relatos de las víctimas estremecen. He sentido muy de cerca la magnitud del sufrimiento, la sinrazón de la crueldad extrema, la inmensidad del dolor dijo Lagos en su texto que tituló Para nunca más vivirlo, para nunca más negarlo Lagos recalcó que el Estado chileno, durante los casi 14 años de gobiernos democráticos, ya tomó medidas repa- radoras para los familiares de las más de 3.000 víctimas de desaparición forzada o ejecutadas, así como algunas compensaciones para los miles de exiliados que retornaron a Chile tras el término de la dictadura. Pero un espeso silencio existía sobre los sobrevivientes de las cárceles clandestinas y campos de concentración del régimen militar, dijo Lagos. El informe, de 646 páginas, cuyo contenido completo está disponible en internet (www. presidencia. cl) admite que durante 31 años las víctimas de torturas han sido invisibles para la sociedad. El silencio fue posible no sólo por el temor -dice el documento- -sino sobre todo por el daño a la dignidad y humillación que sufrieron los sobrevivientes. Once partos en cautiverio El propio Lagos destacó en su discurso que casi todas las 3.399 mujeres que testificaron sufrieron algún tipo de agresión sexual durante su cautiverio. De ellas, 229 estaban embarazadas en el momento de su arresto y once de ellas fueron violadas. Otras 13 mujeres declararon que quedaron embarazadas de sus torturadores. El informe recoge que once niños nacieron en cautiverio. Según estimaciones de organizaciones humanitarias, las 35.000 personas que declararon representan sólo un tercio del total de víctimas de torturas y prisión política. Un número considerable de víctimas ha muerto y otro tanto optó por mantener el silencio. La comisión investigadora, que pre- Lagos, durante su alocución al país AP La prisión política y las torturas constituyeron una práctica institucional que es inaceptable y ajena a la tradición histórica de Chile dijo el jefe del Estado sidió el obispo católico Sergio Valech, y que estaba integrada por reconocidas personalidades de distintos sectores, trabajó durante un año en recoger los testimonios de las víctimas, tanto en Chile como en el extranjero. El capítulo V del informe, que describe las torturas y métodos aplicados para sacar información a los detenidos, es un verdadero viaje al horror. Los prisioneros fueron colgados, sometidos a golpes eléctricos, a palizas continuas, fueron lanzados al mar, arrastrados por coches, torturados ante esposas e hijos, se les arrancó las uñas con pinzas, fueron quemados con sopletes y una extensa lista de otros tormentos. En un anexo aparte de 649 páginas están los nombres de las víctimas, 766 de las cuales tenían entre 16 y 17 años de edad; 226 entre 13 y 15 años; y 88 era menores de 12 años. Los testimonios específicos de cada uno permanecerán en secreto durante 50 años. Aunque no hay ni un nombre de los torturadores, el informe deja claro que todas las ramas de las Fuerzas Armadas participaron de la represión y todas tuvieron a su cargo algún recinto de reclusión y torturas. En gran medida, agrega el informe, la represión fue posible porque el Poder Judicial no actuó, y también porque la prensa permitida por la dictadura jamás informó de lo que sucedía en las catacumbas de la represión. Las reparaciones (a las víctimas) no deben producir afrenta alguna a las Fuerzas Armadas, pues ellas son instituciones permanentes y pertenecen a todos los chilenos dijo Lagos al comenzar a enumerar las medidas que su Gobierno adoptará para cerrar las heridas Cada víctima de tortura y prisión recibirá del Estado una pensión vitalicia cercana a los 140 euros, que aumentará cuando los afectados cumplan 70 años de edad. También las víctimas recibirán atención de sanidad gratuita en el sistema público; tratamiento preferencial para acceder a vivienda propia, y becas para terminar estudios. La mayor parte de las víctimas hoy tienen entre 50 y 60 años de edad.