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ABC LUNES 29 11 2004 Espectáculos 59 POP Festival Wintercase Conciertos de Los Planetas, Hope Of The States, The Dears, Low y Tindersticks. Lugar: Aqualung (Madrid) CLÁSICA Temporada ORTVE Botter: Les algues Stravinski: Les noces Rachmaninov: Concierto 3 Int. G. Ohlsson, piano. Orq. y Coro Rtve. Dir. A. Leaper. Lugar: T. Monumental. Fecha: 25- 11- 04 LOS IDIOMAS DEL POP JESÚS LILLO UNIONES DE HECHO ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE ublicado en Nature un reciente estudio del Instituto de Neurociencias de La Jolla trataba de establecer una relación causal entre los soportes idiomáticos y la creación musical, de tal manera que a cada lengua le correspondiese una forma de entender y elaborar melodías. Quizá sirva esta revolucionaria tesis para explicar el recurrente fracaso del rock pensado y cantado en español, un idioma que, sin embargo, sigue sin encontrar rival en la formulación de estribillos del tipo achilipú poropopó lalalá o aserejé y, lo que resulta muy prometedor, en toda clase de variaciones Dragostea. Llegan en éstas al Wintercase Los Planetas con su conocida maraña de murmullos y guitarras, más vieja que la lana, tejida en inglés y etiquetada en andaluz, y los artistas extranjeros que comparten escenario con los granadinos se quedan con la boca abierta. El público también, pero por motivos distintos: satisfecho al reencontrarse con uno de los anacronismos generacionales mejor conservados de Occidente, un fenómeno metafísico, imposible de analizar con herramientas puramente científicas. Ahora que el rap de la larva María Isabel triunfa en Europa, lo de Los Planetas resulta más alternativo que nunca. A Hope Of The States, como a los Dears, se les entienden las letras, anglosajonas pero accesorias en ese magma consumo en el que vierten los flujos del post- rock volcánico. Suavizan ruido y gritos con violines, teclados y vocecitas y lo envasan en canciones, compuestas en el idioma de las fobias y los dialectos del amor de arrastre. Les queda bien a estas dos bandas debutantes, por accesible, tanta pena y tanta rabia, conjuntadas como en una colección del modista de Chanel para H M. Pánico para las masas. Los Tindersticks son británicos, pero deben de soñar en francés- -ya grabaron Plus de liaisons -esas canciones con las que una vez más sedujeron al público. Nada nuevo en su bulevar de la pena, de nuevo abierto para la lectura de una obra atemporal que sirvió para enderezar una noche que había enturbiado Low, ese trío de Duluth que graba en una iglesia y que, quizás adelantando la trama de su próximo álbum, The Great Destroyer se ensañó con la dulzura de sus baladas de papel de seda. Componen en el idioma de los ángeles, pero jugaron con fuego, qué demonios. P S EFE La Biblioteca de Alejandría obtiene uno de los premios Aga Khan de Arquitectura 2004 La Biblioteca de Alejandría, en Egipto, ha resultado ganadora, junto a otras seis construcciones, de la última edición del premio Aga Khan de Arquitectura, uno de los más prestigiosos del mundo. El galardón, instituido en 1977, pretende reconocer el diálogo entre el diseño moderno, el uso social y la convivencia con el entorno natural. Han resultado también premiados en esta edición una escuela en Burkina Faso, el programa de revitalización de la Ciudad Vieja deJerusalén, las Torres Petronas de Kuala Lumpur, la Casa B 2 en la costa de Turquía y la restauración de la mezquita Al- Abbas en la ciudad de Asnaf, situada a unos 40 kilómetros de la capital de Yemen GOSPEL Soweto Gospel Choir Concierto de Soweto Gospel Choir. Lugar: C. C. de la Villa. Madrid. Fecha: 26- 11- 04 PISANDO FUERTE LUIS MARTÍN N o es la primera vez que este supergrupo vocal se presenta en un foro europeo. Sus espirituales son recordados en territorio continental desde que, recientemente, se estrenaron en el Edinburg Fringe Festival y, aún, en otros lugares de la vieja Inglaterra. Y también, hace unos días, en el Palau de la Música barcelonés. Conocedores y profanos de la liturgia rítmica del Soweto Gospel Choir ya han tenido, pues, oportunidad de disfrutar con un manojo de canciones que mezclan estándares del pop, el soul y el reggae, con esencias del revoltillo cultural de Suráfrica, la tierra que fue de los bosquimanos y los hotentotes. A tal fin, nada mejor que contextualizar con ropajes de vistoso colorido, enfrentados a la dictadura del negro y el blanco del gospel. Y, con este detalle, un recital que arrancó con varias opciones sucesivas del mencionado temario autóctono. En él han medrado durante años los xhosa, zulú, tswana, boers, ingleses e hindúes, sin olvidarse de todos los posibles cruces surgidos entre cada uno de estos pueblos. Cada colectivo ha colocado su trazo en esta síntesis que aún sigue sin definir, aglutinando cada uno de los ingredientes. La batuta de David Mulovhedzi manda con carácter, permitiendo apreciar la riqueza del apilamiento rítmico de las voces y la frescura de unos arreglos únicos para un canto construido por proposiciones y respuestas corales. Y todo listo para abordar el repertorio que mejor se acomoda a nuestros oídos. La suerte primera fue para el surafricano Johnny Clegg Asimbonanga Más tarde llegaron Peter Gabriel Biko Jodi Siegel y Daniel Moore So many rivers to cross Y, finalmente, encadenados, Jimmy Cliff, Harry Belafonte y Otis Redding. Como propina, una versión de Amazing grace con dos imitadoras enfrentadas; una, al modo de Mahalia Jackson; la otra, al de la terrible Whitney Houston. Vale la pena ver a esta gente, que, además, no está sola. Con ellos, la maestría, sin amaneramiento academicista, del cuadro de baile y las percusiones del Holy Jerusalem Choir. Este grupo brota de la realidad del presente, aunque despegue de la tradición de un gospel moderno con siete décadas de antigüedad. Celebrando los diez años de la llegada de la democracia a la República Surafricana, el Soweto Gospel Choir ha pisado fuerte a su paso por Madrid. on ya veintidós años los que la Fundación Ferrer Salat lleva convocando su premio Reina Sofía de Composición. El fallo de cada edición se hace coincidir con el estreno de la obra ganadora en la última convocatoria, de manera que al tiempo que llegaba la primera audición de Les algues de Massimo Botter, a cargo de la Orquesta de RTVE, se conocía la noticia de que otro compositor italiano, Daniele Gasparini, obtenía el premio, dotado con 18.500 euros, por su obra Myselves Passacaglia El jurado presidido por Botter, en calidad de último galardonado, contaba entre sus miembros con Miguel Ángel Coria, María Luisa Manchado y Jesús Villa Rojo. Se afronta así la tercera década de existencia de premio que se abre ahora a la creación internacional mientras permanece fiel a la unión con la Orquesta de RTVE, con quien editó una serie de discos en los que se recopilan obras anteriormente premiadas. Como es habitual, Les algues ha sonado en concierto de temporada de la orquesta madrileña. Este año encajada en un programa que a la postre ha resultado excesivamente heterogéneo. El retraso en la realización de los materiales de orquesta obligó a colocar la obra en esta fecha y a poner a prueba algunas cosas. De entrada, la angelical paciencia de los espectadores ante el interminable cambio de escenario tras la audición de la obra de Botter, música, por otra parte, que en su día debió llamar la atención del jurado por su correcta disposición ortográfica y que ahora el oído revela muy comedida de chispa y personalidad. El ambiente de Les algues matizado por oleadas sonoras, procesos de acumulación y distensión, quiere ser reflejo de una plasticidad que a la postre es su mejor aval. Tras esta obra se escucharon Las bodas de Stravinski y el tercer concierto de Rachmaninov guiadas por Leaper con demasiada llaneza. Se resintió el ajuste entre las partes en la primera, en una interpretación demasiado apocada, como se perdió la oportunidad de caminar al lado del pianista Garrick Ohlsson en la segunda. El solista americano trató de imponer una versión que, si técnicamente fue deslumbrante, musicalmente prometía mil y un detalles. Pudo ser otra cosa y momentos como la reexposición del primer movimiento en los que la orquesta se encogió siguiendo al solista revelaron luego las contradicciones de una unión con claras desavenencias de concepto.