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ABC LUNES 29 11 2004 53 Cultura y espectáculos De Cuenca, Carnero, Terceiro y Fernández Alba optan a las vacantes de Ynduráin y Martín Municio en la RAE El escritor vallisoletano, en su casa, rodeado de libros y de recuerdos MIGUEL DELIBES Escritor En Cinco horas con Mario hay una versión de las dos Españas que sigue vigente VALLADOLID. Las guerras de nuestros antepasados ha tenido un extraordinario éxito en las distintas temporadas y diversos países en que se ha representado y hasta ha iniciado en el teatro a varias generaciones de escolares. La hoja roja en cambio, está esperando otra puesta en escena con nuevos intérpretes adecuados a la edad de los personajes. Pero, sin ninguna duda, de las tres novelas de Miguel Delibes adaptadas al teatro es Cinco horas con Mario la que ha batido todos los récords y se ha convertido en una de las más representadas de la historia dramática española. Y es que ese casi monólogo- -sólo hay un breve diálogo con el hijo al final de la obra- -de Carmen Sotillo ha conseguido seguir vivo durante 25 años y conquistar cada vez a los espectadores exactamente igual que el día de su estreno en el Teatro Marquina de Madrid, el 26 de septiembre de 1979. El mérito es de Lola Herrera dice Delibes (Valladolid, 1920) principal admirador de la capacidad de la actriz para dar vida al personaje- -como hizo el viernes en el Campoamor de Oviedo, donde celebró el aniversario- -y lo- El novelista vallisoletano celebra los 25 años en el escenario de esta obra, mientras prepara un libro en el que dialoga sobre el medio ambiente con su hijo Miguel TEXTO: MARÍA AURORA VILORIA FOTO: HERAS grar rejuvenecerle además en cada ocasión. Y, mientras contempla sorprendido la permanente vuelta de Menchu, el novelista prepara su próximo libro, en el que dialoga sobre la naturaleza y el medio ambiente con su hijo mayor, Miguel Delibes de Castro, biólogo y profesor del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. ¿Qué significa para un autor tener una obra en cartel durante 25 años? -Para un gran dramaturgo no sé. Para mí, que de teatro no soy más que un aficionado, una rara y grata sorpresa. ¿Tiene algo especial el personaje de Menchu para ser capaz de llegar a varias generaciones? -En Cinco horas con Mario hay una versión de las dos Españas que si- gue vigente, porque el problema continúa vivo. ¿Siempre consideró a Lola Herrera como la actriz ideal para el papel? -Es una identificación de tal naturaleza que no puedo concebir a Menchu de otra manera. Menchu es Lola al cien por ciento, y al revés. ¿La ha visto varias veces? -Unas cinco o seis veces. ¿Y cuándo se emocionó más? -Durante una representación en Barcelona, cuando creí que se había muerto y es que se había desmayado en escena. Lo pasé mal. -En tantas representaciones tienen que haber ocurrido numerosas anécdotas. ¿Recuerda alguna? -El día del estreno Lola saltó de rail y se perdió, siguió por otro lado. Pero, inteligente como es, en la frase donde se había perdido volvió a encontrarse y yo respiré tranquilo. -Al principio, Lola llegó incluso a enfermar. ¿Cree que Carmen Sotillo se comprende mejor con la edad? -Creo que sí. Si uno se mete en el engaño, no es difícil. ¿Le parece que de las tres adaptaciones de sus novelas al teatro ésta es la mejor? -Más o menos. Quizá el tema es más atractivo. -Está terminando un libro con su hijo Miguel. ¿Ha puesto en él sus preocupaciones por el medio ambiente? -Así es. Temo la venganza de la Tierra. La hemos destruido en nuestro afán de modernizarla y temo que no sepamos volver a hacerla como era. ¿Para cuándo está prevista su publicación? -Seguramente el próximo mes de abril. ¿De quién fue la idea de dialogar sobre un problema tan actual? -Yo soy el preocupado ignorante, él es el sabio preocupado, pero menos. El mayor mérito, sin duda, el único, ha sido de Miguel.