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40 Madrid LUNES 29 11 2004 ABC MADRID AL DÍA CEREZAS IGNACIO RUIZ QUINTANO n la radio del taxi la gente habla de las cerezas de la madura Otero con un tono tan culto que a uno le recuerdan lo que los eruditos llaman el idilio de las cerezas en las Confesiones de Rousseau, que es, como todo el mundo sabe, el autor de cabecera de Gallardón. Yo trepé a un árbol y les arrojaba racimos. Ellas, a través de las ramas, me iban devolviendo las semillas. Un momento en que Mlle. Galley recogía su delantal y alzaba la cabeza, se me presentó tan bien y tuve tal tino, que le eché un racimo por el seno. Todos reímos. Y yo decía para mí: ¡Ay, que mis labios no sean cerezas! ¡De buena gana los hubiera tirado yo! Así de cursi fue la adolescencia de Rousseau, el hombre en cuyas teorías se ha basado Gallardón para no aceptar la dimisión de Cobo, quien sólo la presentó cuando estuvo seguro de que Gallardón había leído a Rousseau. Bueno, pues a Rousseau, por lo visto, también lo tiene leído la madura Otero, lo que le vale cobrar por programa veinte millones de pesetas de unos contribuyentes a los que, por supuesto, no se les presenta la ocasión de echarle a nadie un racimo por el seno, dado que se trata de un espacio cultural. La prueba es que al campo de cerezas sólo acude gente de progreso, es decir, afrancesados, como el extremeño Rodríguez (no confundir con el Rodríguez leonés) Ça te va, mon bon Rodríguez? Merci bien contesta el extremeño- -frente al Go head que contestaría el leonés- que en seguida rompe a hablar del campo: Le lapin demande à être mangé frais; le lièvre préfere attendre... Etcétera. Entonces, la madura Otero, excitada por tan viril canto a la naturaleza rusoniana, estalla: ¡Es usted un francófobo! Que para la madura Otero vale decir: ¡Es usted un rusoniano! En la Complutense, la ocurrencia simbolista ha calado de tal modo que ya se habla de abrir una cátedra de francofobia rusoniana para el curso que viene- -si quedan aulas libres, debido al aluvión de alumnos para los masters bolivarianos y las madrassas con Rodríguez, el extremeño, de doctor honoris causa Madrid, en vez de a castañas, huele a cerezas del valle del Jerte. E El bicampeón del mundo de rallys no defraudó a sus múltiples seguidores JULIÁN DE DOMINGO Y Carlos Sainz dijo adiós en su ciudad El laureado piloto de rallys se despidió de su afición en pleno centro b El desmontaje de las platafor- Razones para un homenaje Carlos Sainz ha participado a lo largo de sus 24 años de profesión en 190 pruebas, con un saldo de 26 victorias y 91 podios. Ha sido dos veces campeón del mundo de rallys, y otras cinco, subcampeón. En 1998, el Ayuntamiento de Madrid le concedió la Medalla al Mérito Deportivo, cuyo galardón se le hizo entrega tres años después. ba resarcida la resaca del mal sabor de boca del último Rally de Australia El piloto, que descartó presentarse a la Presidencia de la Federación de Automovilismo y apuntó la posibilidad de participar en el Dakar 2006 si es con seriedad y unas garantías expresó su gran alegría, satisfacción y emoción por el tributo dispensado ayer. Jamás soñé que esto me ocurriera en mi ciudad afirmó entre lágrimas. Pero el plato fuerte de la jornada estaba a pie de calle, concretamente, entre las plazas de la Independencia, de Cibeles y de la Lealtad, en cuyo recorrido- -de unos 6 kilómetros de longitud en tres vueltas- el corredor tuvo como copiloto al alcalde de la capital Alberto Ruiz- Gallardón, quizá, quién sabe, para evitar que los municipales le pusieran una multa por exceso de velocidad. mas habilitadas provocó al término del evento un caos de tráfico en la zona, que coincidió con el final del partido en el Bernabéu CARLOS HIDALGO MADRID. La primera vez fue en 1980, abordo de un Seat Panda. Ayer, 28 de noviembre, a primera hora de la mañana y al volante de un Citroën Xsara WRC, el campeón del mundo de rallys Carlos Saniz se cortó la coleta ante su pueblo, Madrid, la tierra que le vio nacer hace 42 años y que jamás había disfrutado una carrera suya. Pese al malestar de muchos conductores dominicales- -que vieron cómo el perímetro Colón- Cibeles- Neptuno- Puerta de Alcalá quedaba inservible al tráfico rodado desde, nada más y nada menos, que las cinco de la madrugada- fueron miles- -según la organización, alrededor de 100.000- -los madrileños y visitantes que pudieron deleitarse de la última jornada de este deportista al volante de un automóvil de competición. Antes, la consabida presentación ante los medios de comunicación, donde Sainz, parco en palabras como de costumbre, afirmó que con el acto- homenaje de ayer, auspiciado por Citroën y el Ayuntamiento de la capital, queda- Además, también pudo presenciarse un desfile de coches de competición e históricos desde la sede de Citroën en la calle del Doctor Esquerdo, una retrospectiva en vídeo de la carrera profesional de Sainz, así como una exhibición de despedida a cargo del homenajeado, acompañado de Sebastien Loeb. En ella, el piloto madrileño hizo disfrutar a los aficionados con su evolución en el circuito, entre otras cosas, por derrapajes imposibles de ver un día cualquiera en las calles de la gran ciudad. Los aficionados pudieron seguirlo desde las gradas y las pantallas instaladas ex profeso. También se ofreció una exhibición de conducción deportiva a cargo de Daniel Sordo, reciente campeón del Rally de Madrid. Prototipo sin conductor Como nota curiosa de la jornada, el recorrido que realizó el Citroën Pluriel (Autopía) un prototipo del Centro Superior de Investigaciones Científicas que circula sin la necesidad de conductor. Menos espíritu deportivo se vivió en la zona las horas posteriores al evento, ya que el desmontaje de las instalaciones propiciaron un caos de tráfico que se vio empeorado al coincidir con el final del partido de fútbol que enfrentó al Real Madrid con el Levante en el Santiago Bernabéu.