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104 Economía DOMINGO 28 11 2004 ABC PRESIDENTE DE ABERTIS Y DIRECTOR GENERAL DE LA CAIXA Isidre Fainé LA SEMANA ECONÓMICA SOLBES, MONTILLA Y SEBASTIÁN Los relevos en la presidencia de antiguos monopolios públicos privatizados por el PP son la prueba de fuego de este triunvirato económico del que pueden saltar muchas chispas ÁNGEL LASO D LOM P El secreto del éxito de Fainé es su permanente disposición al diálogo y saber crear equipos DANIEL G. LÓPEZ Con la opa sobre la compañía aeroportuaria británica TBI, Abertis completa en sólo dos años su oferta global en la gestión de infraestructuras de la comunicación El poder dialogante POR JOAN CARLES VALERO La opa que Abertis y Aena han lanzado esta semana sobre la operadora aeroportuaria británica TBI por 788 millones de euros al contado, culmina el plan de crecimiento y de diversificación que se había propuesto Isidre Fainé al asumir la presidencia de la compañía que lidera la operación. Tras comandar hace dos años desde Acesa la fusión por absorción de Áurea, filial del grupo Dragados, Abertis adquirió Iberpistas y Retevisión y fortaleció su presencia en las también concesionarias Brisa (Portugal) y la italiana Autostrade, a través del grupo Benetton. A Fainé sólo le quedaba el sector aeroportuario para completar la oferta global de Abertis en la gestión de infraestructuras de la comunicación, después del éxito cosechado en aparcamientos (Saba) telecomunicaciones y servicios logísticos. Ahora, en una sola operación corporativa con bastantes garantías de éxito- -la dirección y el 40 del capital de TBI apoya la opa- Abertis va a lograr que su negocio aeroportuario adquiera masa crítica, de la mano de un socio técnico del prestigio internacional de Aena. Isidre Fainé, que nació hace 62 años en Manresa (Barcelona) en el seno de una familia humilde, mantiene una de las vicepresidencias de Telefónica (5 de La Caixa) y ha asumido recientemente plenos poderes en la gestión estratégica y el día a día de la primera caja de ahorros del país y de la primera cartera de participadas de España, después de la marcha de Antoni Brufau para presidir Repsol. Fainé, que trabaja desde los 13 años de edad, primero en un taller de bibicletas y luego como bobinador de motores, empezó a acariciar la entrada de Abertis en el sector aeroportuario cuando el ex ministro de Fomento, Rafael Arias Salgado, planteó la privatización parcial de Aena. De la fusión con Áurea, la compañía tomó la ges- Tras asumir todo el control de La Caixa al marchar Brufau a Repsol, Fainé aterriza en el negocio mundial de los aeropuertos tión del aeropuerto El Dorado de Bogotá. A la espera de tiempos más favorables para entrar en la gestión aeroportuaria española, Fainé, que hizo el bachillerato nocturno mientras trabajaba en el Banco Atlántico, buscó oportunidades allende nuestras fronteras de la mano de un socio técnico de prestigio, como siempre ha hecho La Caixa en sus operaciones internacionales. El éxito de Fainé, que asumió con 28 años el reto de reflotar un banco en quiebra en Paraguay, se basa en una permanente disposición al diálogo y en su facilidad para crear equipos a base de liberar talento que no es más que desplegar iniciativas que aprovechen lo mejor de cada persona después de aligerar, flexibilizar y descentralizar la estructura directiva. Con su predisposición a escuchar y la elección de Salvador Alemany al frente de Abertis, Fainé ha logrado moderar al antaño beligerante movimiento anti peajes en Cataluña, y ha mantenido vigorosa la principal actividad generadora de cash flow con el que poder lanzarse a competir por más porciones de mercado. edro Solbes, ex comisario europeo y actual vicepresidente segundo del Gobierno, José Montilla, verdadero muñidor del pacto tripartito en Cataluña entre el PSC y ERC y flamante ministro de Industria, y Miguel Sebastián, ex jefe del servicios de estudios del BBVA y actual asesor económico del presidente Zapatero en La Moncloa, son los tres máximos responsables del área económica del actual Gobierno y sin embargo, defienden planteamientos bastante antagónicos y tienen perfiles absolutamente distintos sobre muchos asuntos. Estas divergencias están creando una cierta inestabilidad institucional que los estrategas del nuevo régimen ya deberían haber detectado y estar a la búsqueda de soluciones, si no quieren trasladar a la opinión pública desánimos similares a los que ya tiene sobre la política de contradicciones en otros departamentos como Vivienda, Cultura, Agricultura, y un largo etc. La relación entre los tres es normal, pero no afectuosa, y desde luego por parte de los dos ministros ya se han producido monumentales enfados sobre cómo se han tratado algunos asuntos desde Moncloa, el lugar que habita Sebastián, en particular la situación de Izar. A Solbes y Montilla tuvieron que pincharles con una aguja para convencerles de que no estaban soñando el domingo que Zapatero se entrevistó en Sestao con el comité de empresa de La Naval. Después han estado también bastante excépticos con el diseño de Sebastián para solucionar el conflicto de la construcción naval, que finalmente la CE ha dejado bastante en dique seco, aunque sigue vivo. También han sido notorias las diferencias entre los tres respecto a la ley de horarios comerciales, en la que al final Montilla se ha llevado el gato al agua, aunque Solbes, más pragmático, no ha dado la batalla por perdida y se verá en los próximos meses. Pero el asunto más complicado para lidiar entre los tres, es sin ningún género de dudas, el relevo de las presidencias de los antiguos monopolios públicos privatizados por el PP y empresas afines. Coinciden en el fondo de la cuestión, pero ni en las fórmulas para poner en marcha los relevos, ni por supuesto en los candidatos. Además, se trata de un asunto tan delicado que hay que estar mirando permanentemente los gestos de Zapatero, que también tiene sus cariños y sus manías. De momento Montilla ha sido el único que ha actuado y con éxito sonado. La sustitución de Cortina por Brufau en Repsol no ha dado al Gobierno excesivos quebraderos de cabeza y además, ya lo hemos dicho desde estas páginas, está contribuyendo de forma importante en aliviar la situación de Izar por la posible contratación de hasta tres buques metaneros de Gas Natural y Repsol a Izar. Pero las cosas se complican por momentos y además las piezas a batir cada vez están más decididas a defenderse y no dejan de actuar. Recientemente Telefónica ha vendido unas emisoras a Prisa en Argentina que antes consideraba estratégicas. Pizarro se blinda en Endesa por el propio decreto de asignación de emisiones que aleja de esta presidencia a cualquier prócer socialista. Y otras batallas importantes, que pueden ser la llave de grandes compañías, pueden estar librándose en estos momentos.