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102 Economía DOMINGO 28 11 2004 ABC Agricultura Desde que tomó posesión de la cartera de Agricultura, Elena Espinosa, no ha parado de negociar reformas cruciales para el campo español y con un resultado peor del que esperaban los sectores afectados El Ministerio de Agricultura, una auténtica carrera de obstáculos TEXTO MARIBEL NÚÑEZ Elena Espinosa MADRID. La ministra de Agricultura, Elena Espinosa, economista de formación, nunca pensó que cambiar la constructora naval Rodman donde trabajaba por el Ministerio de Agricultura le iba a acarrear tantos sinsabores. Y es que desde que ha tomado posesión de su despacho, en el caserón de la Glorieta de Atocha de Madrid, no ha hecho más que salvar obstáculos. En el mes de abril, a la semana de coger la cartera del Ministerio, tuvo que negociar en Luxemburgo la crucial reforma de las ayudas de tres sectores claves para el campo español: aceite de oliva, algodón y tabaco, y la cosa no fue nada bien para la delegación española, que se trajo para casa recortes de ayudas en todos los capítulos. La oposición la acusó de haber llevado una mala negociación. Ella se defendió diciendo que era nueva, pero no novata Presupuesto escaso en el olivar En el caso del aceite la cosa es más grave si cabe ya que el presupuesto que asignó la Comisión Europea para los olivareros españoles, además de que sigue sin cubrir la producción nacional, introduce la novedad de que ahora cada Estado miembro tiene capacidad para decidir cómo distribuye una partida de estos fondos entre las distintas Comunidades autónomas productoras, lo que se convertirá en los próximos meses en un auténtico polvorín. El enfrentamiento entre los olivareros andaluces y catalanes, por ejemplo, está servido y, por si faltaba poco, ambas Autonomías están gobernadas por los socialistas. El sector considera que la insuficiencia presupuestaria en el caso del olivar amenaza el mantenimiento de la producción ya que con el nuevo sistema de ayudas cada olivarero recibirá menos dinero que antes. Después de esta toma de contacto con los entresijos comunitarios, la ministra tuvo que hacer frente a la crisis de la subida de los precios del gasóleo, situación que esta misma semana ha llevado a 15.000 agricultores de la Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja) a manifestarse a las puertas del Ministerio en demanda de mayores ayudas. En síntesis los agricultores de Asaja, y los de COAG, que se manifestaron en el mismo sitio hace dos semanas, reclaman más sensibilidad del Gobierno con un sector que aseguran está al borde del exterminio El Gobierno ha articulado medidas de apoyo por importe de algo más de 100 millones de euros y los cálculos de COAG y Asaja cifran en 250 millones las pérdidas desde el mes de enero como consecuencia del fuerte incremento de los precios de un producto, el gasóleo, que es imprescindible para la realización de su trabajo. Esta crisis, lejos de disiparse, amenaza con aumentar si el Gobierno no pone en marcha una reducción sensible del Impuesto Especial de Hidrocarburos al igual que han hecho los Gobiernos de muchos países europeos, medida que además es compatible con el ordenamiento comunitario, tal y como han asegurado los máximos responsables de COAG y Asaja. La tercera organización agraria representativa, la Unión de Pequeños Agricultores