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100 DOMINGO 28 11 2004 ABC Economía Las empresas confían en que Iberoamérica no sea campo de batalla entre EE. UU. y España Las compañías españolas han comprometido una nueva oleada de inversiones en la región les sea más difícil entrar en EE. UU. y que los lobbys norteamericanos presionen a los Gobiernos para que pongan trabas al capital español CRISTINA VALLEJO MADRID. Las malas relaciones hispano- norteamericanas pueden llegar a perjudicar las inversiones españolas en Iberoamérica, según algunos analistas. Ese diagnóstico lo ha realizado la Cámara de Comercio Americana, aunque no coinciden con ella ni las empresas españolas ni la CEOE ni las Cámaras en Iberoamérica, al menos en lo que respecta a las inversiones que ha realizado el capital español en la zona. Empresas y bancos con fuertes inversiones en la región, muy reticentes a la hora de realizar valoraciones políticas, coinciden al señalar que la fortaleza con la que se han instalado en Iberoamérica hace poco probable que las desavenencias políticas lleguen a influirles. Así opinan fuentes de Endesa, Unión Fenosa o Gas Natural. Más seguros se muestran los bancos: según fuentes del BBVA, el pescado financiero iberoamericano ya está vendido Las grandes empresas estatales ya fueron privatizadas en los noventa y la gran tajada se la llevó el capital español. La política no afecta a los negocios en EE. UU. es un país serio aseguran fuentes de Telefónica. Y un caso paradigmático es el de Sol Meliá, cuya presencia es creciente en Estados Unidos a pesar de que sigue invirtiendo en Cuba, contraviniendo el embargo decretado por EE. UU. contra la isla. b Se teme que a las pymes Presencia del BBVA y del Grupo Santander en Iberoamérica Océano Atlántico México BBVA Santander República Dominicana BBVA Puerto Rico BBVA Santander Panamá BBVA Colombia BBVA Santander Perú BBVA Bolivia BBVA Santander Chile BBVA Santander Argentina BBVA Santander Venezuela BBVA Santander BBVA Número de empleados: 84.958 España: 30.784 Iberoamérica: 52.198 Resto del mundo: 1.976 Número de oficinas: 6.927 España: 3.361 Iberoamérica 3.376 Resto del mundo: 190 Beneficio neto atribuido en Iberoamérica (enero- junio 2004) 527 millones de euros Mientras los Gobiernos de España y de EE. UU. se han llevado bien, nos han dejado espacio. Ahora, la ofensiva de los lobbys empresariales puede acrecentarse, según los más críticos. Ante estas opiniones, el Consejo Superior de Cámaras aún no se atreve a aventurar nada porque todavía no ha dado tiempo a que haya datos concretos sobre este asunto. A priori, su servicio de estudios apunta a que, al menos por ahora, no hay nada que temer. La política no afecta a los negocios La Cámara de Comercio de España en Nueva York explica que aunque entre el Gobierno español y EE. UU. no haya relaciones, ello no afectará a las empresas españolas en Iberoamérica y tampoco a las inversiones que las empresas estadounidenses destinan a España. De hecho, según estas fuentes, nuestro país seguirá siendo atractivo para Estados Unidos, simplemente porque se trata de una nación estable y que disfruta de una moneda fuerte que, aunque encarece las inversiones, provoca que los retornos sean boyantes. Considera que EE. UU. también seguirá atrayendo las inversiones españolas. De hecho, la Cámara adelantó que varias empresas están iniciando en este momento su desembarco en Estados Unidos. Ahora es el momento idóneo de invertir en EE. UU. porque es un 30 más barato y, en estos movimientos, no están interfiriendo las cuestiones políticas concluye. Si en el ámbito bilateral ocurre esto, la Cámara considera que las inversiones en Iberoamérica se verán aún menos afectadas. Brasil BBVA Santander Santander Número de empleados: 102.725 España: 34.769 Iberoamérica: 56.000 Resto del mundo: 11.956 Número de oficinas: 9.219 España: 4.377 Iberoamérica 4.646 Resto del mundo: 196 Beneficio neto atribuido en Iberoamérica (enero- junio 2004) 667,5 millones de euros Infografía ABC Océano Pacífico Paraguay BBVA Uruguay BBVA Santander Promesa de continuidad La semana pasada, en el VI Foro Lativex, las empresas con mayor presencia en Iberoamérica destacaron un factor importante: por primera vez desde que están allí la economía está creciendo a un ritmo pausado pero seguro. Se prevé que este año el crecimiento ronde el 5 en el conjunto de la región. Han reiterado, coincidiendo con este foro, que su inversión tiene vocación de permanencia y de crecimiento. Después de esta pausa inversora a consecuencia de las crisis, se han comprometido a aumentar inversiones. Incluso hubo foto de Brufau con Lula. Además, el nuevo presidente de Repsol volvió a reiterar que Argentina continúa siendo su prioridad: invertirá cien millones de dólares en el gasoducto del norte del país. El negocio argentino supone para la empresa casi el 50 de su beneficio operativo. Incluso Caja Madrid ha reactivado en México su carrera de inversiones Todo el pescado financiero iberoamericano está vendido aseguran los bancos españoles internacionales: la entidad se hizo con el 25 de un grupo hipotecario del país iberoamericano. No hay que olvidar que Iberoamérica ha sido, tradicionalmente, el patio trasero de EE. UU. Además, EE. UU. sigue siendo el que más invierte en la zona, aunque no en términos relativos: en relación con el PIB, España le gana en esfuerzos. Fueron las empresas españolas las que se aprovecharon de las privatizaciones, precisamente de aquéllas que auspiciaron los estadounidenses en su afán liberalizador de todos los mercados. Todo parece indicar que el objetivo de EE. UU. era, más que la inversión, el acceso a materias primas y fuentes de energía sin trabas arancelarias, además de la reducción o desaparición de éstas para poder vender sus productos más fácilmente. Ello expli- ca, según la Cámara Española en México, que los esfuerzos de EE. UU. se hayan orientado a la suscripción de acuerdos de libre comercio con muchos países iberoamericanos y que su máximo objetivo sea la liberalización de los intercambios en el continente. Estas explicaciones y las declaraciones de las empresas no hacen desaparecer todos los temores sobre los posibles perjuicios que pueden sufrir las inversiones españolas en Iberoamérica. Algunos analistas consideran que mientras las compañías españolas invierten, las americanas, apoyadas en sus embajadas, intentan conseguir una gran influencia sobre los responsables de los organismos reguladores de los diferentes sectores para que se reduzcan las tarifas de interconexión y utilización de infraestructuras, con lo que se reducirá el retorno de la inversión a España. Que las empresas españolas hayan modernizado las infraestructuras y las comunicaciones hace innecesario que lo hagan las estadounidenses. Éstas se están beneficiando de lo que ha hecho el capital español y lo están utilizando para captar nuevos mercados. En México la situación sí ha variado La Cámara de Comercio de España en México- -país que para muchas compañías se ha convertido en la puerta de entrada al mercado de EE. UU. -sí ha detectado que algo ha cambiado desde que Zapatero está en el Gobierno y, sobre todo, desde que retiró las tropas de Irak. Las empresas con las que más trata esta institución, las pymes, lo tienen ahora más difícil para entrar en el mercado norteamericano. Sin embargo, no se ha detectado este tipo de problemas en las grandes empresas que desembarcan desde Iberoamérica a EE. UU. pasando por México. Ni las constructoras ni Gas Natural ni Agbar ni el BBVA ni el Santander han sufrido dificultades. Respecto a la posibilidad de que EE. UU. pueda iniciar una ofensiva de inversión sobre la zona, la Cámara española en México se muestra convencida de que ello no se producirá, dado que la naturaleza de la inversión de unos y otros