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ABC DOMINGO 28 11 2004 Los domingos 69 Fechas clave 1983. Constitución de la Comisión- Mixta Iglesia- Estado, en la que Alfonso Guerra ejerce como interlocutor de los obispos. Ahí se establece un periodo de transición hacia la autofinanciación que está aún por resolver. La Comisión fue un elemento de distensión durante los Gobiernos de Felipe González. 1986. Los cristianos socialistas de Cataluña difunden una declaración de principios. Previamente, en 1977, el PSC había recogido a muchos católicos procedentes de Convergencia Socialista de Cataluña. 1994. Constitución, dentro del PSOE, del movimiento Socialistas Cristianos Vascos. 1998- 2000. Auge de los contactos tendidos en el seno del PSOE hacia los movimientos cristianos, alentados por Ramón Jáuregui. Se convocan encuentros con organizaciones no gubernamentales católicas, socialistas cristianos europeos y organizaciones eclesiales. 2000- 2004. Con la entrada de la Ejecutiva de José Luis Rodríguez Zapatero se desactiva en buena medida la comunicación con las organizaciones cristianas, situación que ahora se intenta recomponer. Aún no hay calendario de contactos con la Iglesia. Josep Maria Carbonell fue durante diez años diputado en el Parlament de Cataluña por el PSC y hoy forma parte del Consejo Audiovisual de Cataluña. Es otra de las voces cristianas asentadas dentro del socialismo español. Aporta la perspectiva diferenciada de lo ocurrido en el PSC: Pese a la tradición laico- laicista del partido, siempre ha habido en Cataluña un contacto fluido con la Iglesia, ayudado en años difíciles por la flexibilidad de figuras relevantes como el cardenal Jubany o monseñor Torrella Es cierto- -añade- -que aunque no nos hemos organizado como sector o corriente, los socialistas cristianos de Cataluña sí hemos adoptado iniciativas públicas, como la Declaración de 1986 Imanol Zubero, de Gesto por la Paz, y Rodolfo Ares, coordinador del PSE- EE, en el X aniversario de Cristianos Socialistas Vascos González una voz común para los cristianos vascos dentro de la formación política y recuerda que la mitad de la militancia del PSOE es creyente Por eso no considera gratuita la presencia de Blanco en las jornadas de los socialistas cristianos que se están celebrando en Bilbao: La dirección se ha dado cuenta de que es necesario templar los ánimos y la relación para que no se produzca un choque de trenes No tiene tampoco reparo en manifestar que ha faltado prudencia en el Gobierno al plantear todos los temas sensibles al mismo tiempo y se erige en defensor firme de la asignatura de Religión: Es correcto que se haga un planteamiento plural de libertad de elección entre clases de catolicismo, islam, protestantismo o una asignatura de valores laica. Pero no es razonable que a la asignatura confesional se la deje en precario, marginándola. Si no se le reconoce un carácter equiparable a las demás ni un tratamiento académico evaluable, termina por ser una extraescolar I. PÉREZ Ramón Jáuregui, ayer en las jornadas Tendiendo I. PÉREZ puentes dio voz interna a los cristianos del PSOE drían aventar los de acercamiento. Por ejemplo, cuando la Iglesia y el PSOE se opusieron a la posición del anterior Gobierno sobre la guerra de Irak. Hubo otra crisis importante entre el Ejecutivo de Aznar y la Conferencia Episcopal cuando se exigió a los obispos que firmaran el pacto antiterrorista. Sin embargo, no cundió la sensación de agravio de ahora Comisión Iglesia- Estado Otra referencia constante entre los cristianos socialistas es la Comisión Mixta Iglesia- Estado, que funcionó fluidamente en los tiempos del Gobierno González y que ahora se añora como instrumento de diálogo: La presidía Alfonso Guerra- -recuerda García de Andoín- -y tenía la virtud de que se sabía quiénes eran los interlocutores y cuál el marco donde conversar Este es también un punto esencial para engrasar relaciones, en opinión del alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, quien manifiesta que siempre he defendido que hay que hacer una distinción clara entre los aspectos ideológicos, que son compromiso de programa electoral y no se pueden eludir, y la cuestión de la financiación, sobre la que hay que respetar unos compromisos. No hay ninguna urgencia en crispar estos asuntos, porque habrá ocasión de debatirlos en su adecuado mar- co, sin declaraciones públicas El dirigente socialista vasco Ramón Jáuregui ha ejercido a lo largo de la última década como catalizador de la sensibilidad cristiana dentro del partido, pero no desea arrogarse un papel de portavoz que, explica, no le corresponde: Soy una de tantas personas que recibieron una formación católica, que vivieron la fe con cierta intensidad en la juventud y que después la perdieron. No obstante, valoro las raíces cristianas y su mensaje de igualdad, que, en mi opinión, convergen con la ideología socialista. Por eso cuando formé parte de la Ejecutiva Federal alenté que el partido reconociera la existencia de esa sensibilidad. Pero desde 2000 esos puentes tendidos pierden gas. Por eso ahora, aunque se han producido de hecho gestos de distensión, se hace necesario un proyecto de reconducción formal En esa línea, piensa que la Iglesia podría desactivar el anuncio de manifestaciones y asimismo debería aceptar que haya choques de orden moral que son inevitables, porque el gobierno de una sociedad lo ejerce el poder legislativo. Ahora bien, entre la Iglesia y el Estado tiene que establecerse una agenda porque hay cuestiones importantes por resolver, como son la financiación y la enseñanza Jáuregui opina también que igual que se airean los puntos de disensión, se po- Pons: No veo fractura social El ex presidente del Congreso de los Diputados, Félix Pons, católico, ve opciones claras para reconducir la situación: Cuando se gobierna es imposible contentar a todo el mundo en cada momento. Lo importante no es si la Iglesia se ha sentido molesta por algunas decisiones del Gobierno. La Iglesia es una institución relevante y el Gobierno tiene que actuar con autonomía pero con inteligencia en sus relaciones con todas las instituciones sociales relevantes. Lo importante, para mí, es que las decisiones sobre temas tan sensibles se adopten calibrando bien su impacto social. Aunque personalmente pueda no estar de acuerdo con alguna de esas medidas, no percibo que hayan provocado ninguna fractura social No cree necesario recurrir a recetas de otros tiempos, como la Comisión Mixta Iglesia- Estado: Cada momento histórico- -argumenta- -tiene unas características singulares. La experiencia siempre sirve de inspiración, pero no es seguro que repetir un modelo produzca el mismo resultado. Sería un error pensar que cada vez que hay un Gobierno socialista se abre una situación excepcional en las relaciones Iglesia- Estado que requiere una respuesta especial. Creo que hay que reconducir los desencuentros con tacto y sensibilidad. Para las dos partes es preferible la paz al conflicto. Seguramente, atizar las diferencias o los problemas responde más a planteamientos políticos ajenos a los intereses de la Iglesia No laico, sino aconfesional Confiesa que ve con preocupación la situación actual de enfrentamiento porque en la transición se establecieron algunos pilares para superar el conflicto entre el poder temporal y el poder espiritual, como los acuerdos Iglesia- Estado de 1979, que fueron un buen instrumento. La Constitución lo que dibuja es un Estado aconfesional, a diferencia de un Estado laico, porque establece mecanismos de cooperación con las distintas confesiones Ahora los problemas no derivan, en su opinión, sólo del lado del Gobierno por la actitud de la cúpula de la Conferencia Episcopal y de que en los últimos años del Gobierno de Aznar se ha enfocado la aconfesionalidad desde el confesionalismo. Eso ha resucitado en el PSOE una visión negativa y anacrónica del hecho religioso. Sin embargo, se debe rescatar la idea de que hay que respetar la libertad de la Iglesia para expresarse También cree que el calendario educativo y social planteado por el Gobierno podría haberse diseñado de forma más ponderada y más discutida. Algunos echamos de menos que se pongan en marcha propuestas más sociales y menos ideológicas Los socialistas cristianos defienden la asignatura de Religión: No es razonable que se la deje en precario, marginándola. Si no se evalúa, se convierte en una extraescolar