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ABC DOMINGO 28 11 2004 Sociedad 65 Juan Pablo II realiza el mayor gesto de su Pontificado hacia la Iglesia ortodoxa Entrega al Patriarca de Constantinopla las reliquias de dos grandes santos dos grandes padres de la Iglesia, San Gregorio Nacianceno y San Juan Crisóstomo, ambos patriarcas de Constantinopla JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. Siguiendo el camino iniciado por Pablo VI con la entrega de las reliquias del apóstol San Andrés a la Iglesia Ortodoxa, Juan Pablo II devolvió ayer al patriarca ecuménico de Constantinopla las reliquias de dos grandes padres de la Iglesia, San Gregorio Nacianceno y San Juan Crisóstomo, en un gesto fraternal que contribuirá decisivamente a purificar las heridas de la memoria y a afianzar nuestro camino de reconciliación Visiblemente conmovido por el inmenso significado del gesto de amistad del Papa, el patriarca Bartholomaios I reconoció que hoy se repara una anomalía y una injusticia eclesiástica gracias a vuestra decisión, noble, santa y rica de simbolismo Sentado junto a Juan Pablo II ante el altar mayor de la basílica de San Pedro, el patriarca subrayo que con este acto enviáis un ejemplo luminoso, un mensaje fraterno y una advertencia a todos aquellos que arbitrariamente poseen y retienen tesoros de la fe, la piedad o la civilización de otros, para que los entreguen a quienes los reclaman Con el regreso a su lugar natural, las reliquias de los dos santos patriarcas de Constantinopla, protagonistas de los albores de la teología cristiana en el siglo IV, dejan de ser un motivo de resquemor entre ambas iglesias para convertirse en sello de amistad precisamente en el octavo centenario del saqueo de Bizancio en 1204 por las fuerzas de la Cuarta Cruzada, cuyo mandato era reconquistar Jerusalén pero que, a propuesta insidiosa de la República de Venecia, prefirieron dedicarse al pillaje. b Las reliquias pertenecen a El PSOE no está dispuesto a que se use la religión para imponer criterios al Gobierno EFE BILBAO. El secretario general del Partido Socialista de Euskadi, Patxi López, aseguró ayer que los socialistas quieren mantener unas buenas relaciones con la jerarquía de la Iglesia católica, pero no están dispuestos a que se utilice la religión para dominar o tratar de imponer criterios al Gobierno. López abrió unas jornadas conmemorativas del décimo aniversario de la constitución del colectivo Cristianos Socialistas Vascos, que hoy clausurará el secretario de Organización del PSOE, José Blanco. López destacó que, en el actual clima mediático dominado por la confrontación en la que parece que Gobierno socialista e Iglesia avanzan hacia un choque de trenes el grupo de Cristianos Socialistas Vascos es una prueba de la amplia intersección existente entre socialismo y cristianismo, que no son incompatibles sino convergentes Consideró que un partido como el socialista necesita tener una política, como la tiene hacia otros sectores, hacia el mundo cristiano y recordó que el PSE ha ido desarrollando una acción política hacia el mundo cristiano que hoy es una opción expresa en el seno de este partido. Además, explicó que las bases del PSE en este terreno se fundamentan en la laicidad como garantía de la libertad ideológica, moral y religiosa de los ciudadanos y en la consideración de que la religión no es un asunto privado, sí en cuanto a elección personal, pero es un hecho público con implicaciones indudables en la vida pública También se basa su política hacia el mundo cristiano, dijo, en la constatación de que el interlocutor principal de la relación del partido con el mundo cristiano es la sociedad civil cristiana, sin quitar la necesaria relación con los obispos Juan Pablo II recibió ayer en el Vaticano al patriarca Bartholomaios I AP Dos gigantes de la historia del cristianismo San Gregorio Nacianceno Estudió en Alejandría y Atenas. Fue ordenado sacerdote por su padre, que era obispo de Nacianzo. Gran poeta y escritor, llamado por los orientales el Teólogo Patriarca de Constantinopla, falleció en el año 390. San Juan Crisóstomo Llamado Boca de Oro por su elocuencia. Nació en Antioquía, impulsó la ciencia teológica y defendió la devoción a las imágenes. Fue patriarca de Constantinopla en momentos difíciles y murió en el exilio en el año 407. Durante su visita a Atenas el 4 de mayo de 2001, Juan Pablo II lamentó el desastroso saqueo de la ciudad de Constantinopla, bastión durante tanto tiempo del cristianismo en Oriente. Fue una tragedia que los saqueadores, que tenían por misión garantizar el libre acceso de los cristianos a Tierra Santa, se volviesen contra sus propios hermanos en la fe. El hecho de que fue- sen cristianos latinos nos llena a los católicos de profundo arrepentimiento Para la cristiandad ortodoxa, aquel ataque sin motivo era una herida abierta y sangrante hasta que el Papa comenzó a cauterizarla. Relación de fraternidad Las reliquias de San Gregorio Nacianceno, fallecido el año 390, llegaron a Roma con un grupo de monjas bizantinas que escapaban de la persecución iconoclasta del VIII siglo, pero nunca fueron devueltas al cesar el peligro. Las de San Juan Crisóstomo, fallecido el año 407, fueron sustraídas de la histórica iglesia de los Santos Apóstoles durante la etapa del imperio latino de Constantinopla, que duró desde 1204 hasta 1258, cuando el emperador de Bizancio reconquistó su capital. La devolución de las reliquias, que Juan Pablo II no ha podido entregar personalmente en Constantinopla por motivos de salud y de logística, contribuirá a mejorar el aprecio mutuo entre las dos Iglesias y al restablecimiento de una relación normal de fraternidad y no de recelo.