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62 Sociedad DOMINGO 28 11 2004 ABC Las durísimas críticas de un investigador oficial contra el organismo de Estados Unidos que supervisa alimentos y medicamentos desata el debate de la seguridad de los fármacos Indefensos frente a las medicinas dañinas TEXTO: ALFONSO ARMADA NUEVA YORK. El escenario no era la barra de un bar ni un mitin de la pasada campaña electoral, sino la sede del Congreso de Estados Unidos. En una comparecencia ante el comité de finanzas del Senado, el doctor David Graham, investigador adscrito a la Oficina de Seguridad Farmacéutica, que depende de la Administración de Alimentos y Medicinas (FDA son sus siglas en inglés) ha acusado al organismo federal de poner en peligro la salud de millones de estadounidenses al autorizar medicinas claramente dañinas. El tono apocalíptico dio pie a uno de los directivos de la FDA para denostar a Graham, pero el ruido en la prensa se ha vuelto ensordecedor. Nos enfrentamos a la que podría convertirse en la mayor catástrofe farmacéutica de la historia de este país y de la historia del mundo proclamó sin ambages el doctor Graham, que tachó a la FDA de incompetente e incapaz de resistirse a las presiones de los grandes conglomerados farmacéuticos, una guerra que describe con especial elocuencia el escritor John Le Carré en su última novela, El jardinero fiel que denuncia las maniobras de los gigantes del medicamento en su trato con África. A juicio de David Graham, los reglamentos federales sobre medicamentos son virtualmente inca- paces de proteger a América léase Estados Unidos de medicinas peligrosas: El pueblo estadounidense está indefenso ante los medicamentos La caldeada sesión en el Congreso estuvo propiciada por la decisión de la compañía Merck, una de las principales multinacionales farmacéuticas, de retirar Vioxx del mercado de forma voluntaria. Vioxx era recetada para paliar los dolores provocados por la artritis y que al parecer incrementa las posibilidades de sufrir un ataque cardiaco o una embolia. La FDA es incapaz actualmente de proteger a América de otro Vioxx recalcó Graham, quien a renglón seguido fue acusado por Steve Galson, director del Centro de Evaluación de Medicamentos, uno de los brazos de la FDA, de emplear cifras que no son más que ciencia basura y de actuar de modo irresponsable Para Graham hay al menos otras cinco medicinas en las farmacias que deberían ser puestas en cuarentena: Accutane (contra el acné) Meridia (para perder peso) Crestor (para combatir el colesterol) Bextra (calmante) y Serevent (anti- asma) El doctor Eric Topol, cardiólogo en Cleveland y uno de los primeros en advertir de las contraindicaciones de Vioxx, declaró al New York Times que los envases de Bextra- -fabricado por Pfizer, que defiende la bondad de su producto- -deberían añadir de inmediato un recuadro negro en el que se pusiera sobre aviso a los pacientes con problemas cardiovasculares. Un estudio reveló que Vioxx incrementa el riesgo de ataques cardiacos AP La cruzada del doctor Graham Titulado en medicina por las prestigiosas universidades de Johns Hopkins y Yale, el doctor David Graham, de 50 años y corredor de fondo hasta que empezaron a fallarle las rodillas, ha pasado toda su vida laboral al servicio de la Oficina de Seguridad Farmacéutica. Católico ferviente- -en su despacho tiene un cuadro que representa a Jesús llamando a san Pedro y san Andrés para que se conviertan en sus discípulos: Me recuerda por qué estoy aquí dice- tiene seis hijos y es un fiero enemigo del aborto. Aunque algunos de sus críticos le han reprochado que sus creencias religiosas tiñen sus escrutinios científicos, uno de sus argumentos favoritos es que la gente no sólo debe ser protegida de sus propias decisiones- -a la hora de ir a la farmacia- sino también de las que adoptan sus médicos. Entre sus campañas más sonadas en veinte años con la FDA, Graham afirmó en 1988 ante un comité de la agencia que Accutane, un preparado para combatir el acné, provoca malformaciones en el feto, y que centenares de bebés habían nacido con defectos (Roche, su fabricante, dijo que la cifra rondaba las seis decenas) Mientras que el doctor Tom Garvey- -ex supervisor médico de la FDA que ahora trabaja como consultor para la industria- -cree que su colega Graham es un reloj parado, que sólo da bien la hora dos veces al día, porque considera, según dijo al New York Times que todas las medicinas son peligrosas, pero raramente toma en cuenta su lado beneficioso el doctor Sidney Wolfe, director de un grupo de investigación denominado Salud Pública, declaró al mismo diario que Graham es un defensor público ejemplar que a pesar de los intentos para acallarle ha perseverado La retirada de Vioxx Merck retiró Vioxx del mercado sin esperar a recibir una orden de la FDA el pasado 30 de septiembre después de que un estudio revelara que el popular calmante duplica el riesgo de ataques cardiacos cuando se administra durante más de 18 meses. El presidente de la compañía, Raymond V. Gilmartin, dijo que actuaron cuatro días después de que se conocieran los resultados del estudio y que su mujer había estado tomando Vioxx hasta el día en que se retiró de las farmacias: Dada la disponibilidad de terapias alternativas y las interrogantes suscitadas por los datos, la retirada de Vioxx estaba en consonancia con la ética que ha marcado las decisiones de Merck durante más de cien años Graham dijo en el Senado que Se advierte que otras cinco medicinas en las farmacias americanas deberían ser puestas en cuarentena las investigaciones señalaron que Vioxx había causado más de 160.000 ataques de corazón y embolias. Los problemas en torno a Vioxx llegaron después de que se difundiera que antidepresivos como Prozac podían instilar ideas suicidas en niños y adolescentes y la sorpresa de que Chiron Corporation anunciara que no podía proporcionar este otoño el número de vacunas contra la gripe a que se había comprometido a causa de una infección en uno de sus laboratorios, lo que no ha hecho sino proporcionar pólvora fresca a los críticos de la FDA, la agencia cuyas reglamentaciones llegan a todos los sectores de EE. UU. puesto que supervisa productos que suponen la cuarta parte de cada dólar que los consumidores gastan en el país, con un montante anual de más de un billón de dólares. Para el senador Charles E. Grassley, presidente del comité de finanzas del Senado, la salud y la seguridad del público debería ser la principal y única preocupación de la FDA. Los consumidores no deberían tener que preguntarse sobre la seguridad de las medicinas que guardan en sus botiquines