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ABC DOMINGO 28 11 2004 31 Nicolás Sarkozy será elegido hoy presidente de la UMP, el partido de la mayoría en Francia Expectación en Cuba ante la posible liberación de Raúl Rivero y otros disdentes encarcelados El este de Ucrania se niega a admitir la llegada al poder de Yúshenko La decisión de considerar nulos los resultados de los comicios indigna a los sectores prorrusos b El presidente del Parlamento, Vladímir Litvín, advirtió que el separatismo es un delito y los dirigentes que lo instiguen responderán ante la Justicia R. M. MAÑUECO KIEV. Tanto Moscú como la población del Este de Ucrania, mayoritariamente rusófona, saben que la repetición de los comicios sin manipulaciones conducirá a la victoria del pro europeo, Víktor Yúshenko, algo que les resulta sencillamente inadmisible. Esa es la opinión de la elite dirigente de las regiones orientales de Ucrania, de los empresarios rusos que han invertido en la industria de esas zonas y del rampante nacionalismo ruso, muy influyente en el entorno del presidente Vladímir Putin. Como ese Koziol (cabrón en español aunque en ruso y en ucraniano significa más bien estúpido) termine convirtiéndose en el presidente de Ucrania, la mitad Oriental del país tendremos que irnos con Rusia dice refiriéndose a Yúshenko uno de los mineros en paro que el primer ministro, Víktor Yanukóvich, ha movilizado en la cuenca hullera de Donbass para manifestarse en Kiev en su apoyo. El rudo trabajador afirma que tiene mal recuerdo de la época en la que Yúshenko fue primer ministro. Cerró muchas minas en nuestra región Recuerda cómo en el verano de 1993 las huelgas mineras en Donbass obligaron al entonces presidente Leonid Kravchuk a suavizar su política nacionalista. Le pusimos contra las cuerdas por que todo el dinero que sacaba de nuestras minas lo empleaba en las regiones del Oeste y a nosotros no nos pagaba ni los salarios asegura. El alcalde de Járkov, Alexánder Lukianchenko, dijo ayer en un mitin en el centro de su ciudad, que si una junta nacionalista toma el poder en Kiev nosotros nos reservamos el derecho a organizar un referéndum para decidir sobre la secesión de la provincia. Tales amenazas han sido lanzadas ya por los dirigentes locales de las regiones orientales de Donetsk y Lugansk, en donde se encuentra la mayor parte de la industria ucraniana y las cuencas carboníferas. Lukianchenko, que calificó de peste naranja la revuelta popular que los partidarios de Yúshenko protagonizan en Kiev, dijo que a los habitantes de la parte Oeste de Ucrania Una partidaria de Yushenko en REUTERS las manifestaciones de Kiev les va a ser muy difícil vivir sin las materias primas y los productos industriales del Este. Ayer, no obstante, el presidente de la Rada (Parlamento) Vladímir Litvín, advirtió que el separatismo es un delito y los dirigentes regionales que lo instiguen responderán ante la Justicia Los diputados ucranianos aplauden la decisión de invalidar de los comicios tral y otra pidiendo a Kuchma que destituya a los 15 miembros de ese órgano y presente a la Rada, antes del 1 de diciembre, las candidaturas para sustituirles. Se decidió también crear una comisión que investigue y depure las correspondientes responsabilidades por las irregularidades que empañaron los comicios y se dispuso que la Comisión Constitucional presente a la Cámara antes del 3 de diciembre un proyecto de reforma política para limitar los poderes del presidente traspasando algunos de ellos al Parlamento. Finalmente se hizo un llamamiento a Yanukóvich y al candidato opositor, Víktor Yúshenko, para que continúen las negociaciones iniciadas el viernes en presencia de los mediadores europeos y alcancen un acuerdo por escrito que estabilice la situación en el país. Otro de los puntos aprobados ha- REUTERS Mijaíl Gorbachov declaró que el legislativo expone al país a una escisión entre el Este y el Oeste La Cámara aprobó también una resolución de desconfianza contra la Comisión Electoral Central ce referencia a la necesidad de que ninguna de las dos partes lleve a cabo acciones violentas que puedan conducir a un baño de sangre. La aprobación de todas estas medidas fue acogida entre los partidarios de Yúshenko con gritos de júbilo y fuertes aplausos. En distintos lugares del centro de Kiev fueron instaladas pantallas de televisión para seguir en directo la sesión parlamentaria. En general, la actitud de los diputados se considera muy positiva y un paso importante hacia la victoria. Sin embargo, casi nadie cree que todo esté ya resuelto. Intentarán algo para evitar convocar nuevos comicios, les interesa ganar tiempo aseguraba Igor un antiguo policía que ahora se dedica a los negocios en la ciudad Occidental de Lvov. No podemos aún cantar victoria, no podemos relajarnos, nos queda aún por delante momentos difíciles Durante los debates en la Rada se propuso celebrar las nuevas elecciones el próximo 12 de diciembre. La mayor parte de los legisladores que tomaron la palabra expresaron el deseo de que, en cualquier caso, los comicios tengan lugar antes de que acabe el año. Un diputado próximo a Yanukóvich dijo que no hay tiempo para organizar unas elecciones tan rápidamente, a lo que Alexánder Moroz, el líder de los socialistas, respondió en medio de las carcajadas del resto de los diputados: no se preocupe por las papeletas por que se hicieron muchas más de las necesarias en la pasada vuelta Reclamaciones históricas La región de Donetsk y parte de la de Járkov pertenecieron a Rusia hasta 1918. La península de Crimea, que forma parte de Ucrania desde 1954 por orden del dirigente soviético, Nikita Jrushiov, también era antes de Rusia. Por eso, según el semanario Nóvaya Gazeta no se puede descartar que los ultras rusos promuevan la recuperación de todos esos territorios que fueron parte del imperio zarista. Esta revista rusa sostiene que dentro del Kremlin hay no pocos partidarios de que, en caso de que Ucrania se parta por la mitad, Rusia convierta las regiones del Este y Crimea en una especie de protectorado bajo el pretexto de que esa es la única forma de evitar el estallido de una guerra con el Oeste. Algo parecido está haciendo Moscú en la actualidad en las regiones georgianas de Abjasia y Osetia del Sur, cuyas administraciones locales hace tiempo que pidieron su anexión a Rusia. Tras perder el control sobre Tiflis, tras el derrocamiento de Eduard Shevardnadze el año pasado y la llegada al poder de Mijaíl Saakashvili, Moscú ha intensificado esa política de injerencia.