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114 Los sábados de ABC SÁBADO 27 11 2004 ABC GASTRONOMÍA La aparición esta semana de la edición 2005 de la Guía Roja Michelin para España y Portugal reabre el debate sobre la cicatería de sus inspectores con los restaurantes españoles. La guía ha concedido 122 estrellas a nuestro país, sólo once más que el pasado año Michelin ataca de nuevo ndo aún no se han apagado los ecos de la polémica suscitada por la crítica gastronómica española contra la Guía Michelin, y cuando todavía sigue fresco en las librerías el decepcionante libro de Pascal Remy, antiguo inspector despedido de la Guía Roja que narra algunas de las interioridades de la biblia de los gourmets, ha aparecido esta semana la edición 2005 dedicada a España y Portugal. Por mucho que se diga y se escriba sobre su maltrato a nuestro país- -que sigue siendo evidente- o sobre sus discutibles criterios, lo cierto es que cocineros, propietarios de restaurantes y especialistas se han lanzado con avidez a leerla para ver quién aparece en sus páginas. Y es que, aunque se hable mal de la Guía, una estrella Michelin- -y no digamos dos o tres- -supone para un restaurante un eco mediático y un prestigio de inmediata repercusión. Y la pérdida de una estrella, o no aparecer entre los elegidos, dan lugar a frustraciones y desengaños. La Michelin 2005, sin romper su cicatería con España, ha sido un poco más generosa que en otros años. Aun así, la mayoría de expertos españoles (cocineros, empresarios, críticos y académicos) consul- Cua POR CARLOS MARIBONA tados por ABC consideran que la guía se queda todavía muy corta para los méritos de nuestra cocina, una de las más importantes del mundo. De hecho, siguen siendo sólo cuatro los restaurantes calificados con tres estrellas, los mismos que figuran desde hace años: El Bulli, Can Fabes, Arzak y Martín Berasategui. España recibe 122 estrellas, cifra muy inferior a la de Francia- -es lógico que la guía barra para casa- pero también a las de Italia y Alemania, países con un nivel de cocina por debajo del nuestro. Otra impresión generalizada entre los gastrónomos españoles es que, dentro de España, se priman las zonas más próximas a la frontera francesa en detrimento de las restantes regiones. Así explican algunos de ellos la masiva presencia de establecimientos catalanes y Sólo cuatro cocineros españoles tienen tres estrellas: Adriá, Santamaría, Arzak y Berasategui HACIENDA DE BENAZUZA Asesorado por Ferrán Adriá, el restaurante del hotel Hacienda de Benazuza, en Sanlúcar la Mayor (Sevilla) obtiene su segunda estrella vascos. Y es que, sin negar la extraordinaria calidad alcanzada por cocineros y restaurantes de ambas regiones, hay muchos lugares más alejados del país vecino cuya excelencia culinaria no obtiene el mismo reconocimiento. En esta rivalidad regional, como recogemos en el mapa adjunto, Cataluña es la gran triunfadora. Nada menos que 36 estrellas, casi una de cada tres concedidas a nuestro país. Cinco más este año que el pasado. Le sigue a distancia la otra gran región gastronómica española, el País Vasco, con 19, mientras que Madrid se queda en tercer lugar con tan sólo 12 estrellas, de las que ocho corresponden a la capital. Ambas Comunidades repiten número de galardones ya que las dos ganan uno, pero pierden otro (los de Urepel en San Sebastián y Goizeko Kabi en Madrid) Destaca también que una pequeña región como Asturias ocupe el quinto lugar, con siete estrellas. Allí se ha incorporado a la lista el Real Balneario de Salinas, merecida recompensa al trabajo de la familia Loya, aunque desaparece por cierre La Taberna de Viavélez. Sólo Murcia y Canarias, ésta por razones geo- gráficas, no tienen ni un solo galardón. Si la lista de tres estrellas es brevísima, tampoco resulta muy lucida la de los que tienen dos, que se amplía este año con un par de establecimientos que ya estaban en la lista alternativa elaborada por los críticos españoles: el madrileño Santceloni, del hotel Hesperia, considerado por los expertos como el mejor restaurante de la capital, y donde ejerce como cocinero el talentoso y discreto Óscar Velasco; y el sevillano Hacienda de Benazuza, en el encantador hotel del mismo nombre, de Sanlúcar la Mayor, que tiene como chef a Rafa Morales. Además de su buena cocina, tienen en común que se encuentran en excelentes hoteles, y