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ABC SÁBADO 27 11 2004 Los sábados de ABC 109 Manuel Collado presume de coche en su tienda de Torrente (Valencia) MIKEL PONCE GONZALO CRUZ USA Collado lleva cinco años y medio con el negocio, mientras dedicaba los fines de semana a un Opel Kadett en el que ha invertido 48.000 euros. En Barcelona tiene su tienda, Japan Tuning Iván González, otro aficionado que vive de lo que le gusta. González también se queja de cómo el estilo barroco, fibra a saco ha distorsionado la imagen del tuning No todo es lo mismo proclama, como su A 4 Avant, color gris ceniza, motor preparado, llantas cromadas de veinte pulgadas, suspensión neumática, tapizado en tono tabaco y cristales pintados. Cualquier elemento del coche puede ser sustituido. En el interior (volante, pedales o freno de mano) el exterior (pintura, paragolpes, faros, pilotos) el motor (ganarle caba- Los aficionados se gastan entre 6.000 y 50.000 euros en dotar a sus coches de tecnología de vanguardia y diseño a su medida llos, piezas cromadas) la instalación de sonido (hay concursos que miden el estruendo que generan equipos de hasta 12.000 euros) y la tecnología (televisión, Playstation, dvd, navegador) Todo este abanico de caprichos estará FABIÁN SIMÓN Jesús Deza, presidente del Antras Tuning Club en Zaragoza, ha logrado más de un premio con este coche tan pitufo presente en el Barcelona Tuning Show. Es un sector que pedía a gritos una feria en la que las empresas mostraran sus servicios, como en Las Vegas, Essen (esta semana) o París afirma Aleix Planas, codirector del evento. En la primera cita, relativamente pequeña (20.000 metros cuadrados) habrá una exposición de cien de los coches mejor tuneados de España. Entre otros estarán los de Teddy Alemany, piloto de la Copa Peugeot de Rallys, por ejemplo un Opel Corsa de dieciséis años en el que ha invertido 30.000 euros, uno de los diez mejores coches de España en el concurso de Montmeló. Alemany ha pasado de la afición a gestionar junto a Fernando Calero las empresas Racing Planet y TC Tuning, en Huelva. Quizá también se desplace Jesús Deza, presidente del Antras Tuning Club de Zaragoza, propietario de un Mégane Coupé que le costó 6.000 euros y en el que ya ha invertido 15.000, un habitual en las concentraciones. O Jon Nicholson, que hoy comienza una experiencia casi nueva en España, pero habitual en Inglaterra, su país. Ha alquilado el circuito de Calafat (Tarragona) para que propietarios de coches (en este caso, unos veinticinco) puedan disfrutar de la velocidad sin el miedo a una multa. Crece el tuning no hay duda, ante la mirada atónita de conductores y peatones, que se detienen al ver cualquiera de estos vehículos por la carretera. Miran y cuchichean. Una mujer se detiene junto a Juan Carlos Caballero. ¿Quién ha hecho esta maravilla? -pregunta- -Yo mismo- -contesta el preparador. ¿Me da una tarjeta? La rueda se mueve. Maqueando la consola J. CORTIJO ¿Quién le iba a decir a la franquicia Need for speed que llevaba unas cuantas entregas sin pasar de la tercera marcha, que iba a pegar uno de los acelerones del año gracias al tuning Porque cuando el año pasado se editó NFS Underground primer juego que incorporaba el arte del maqueo a las carreras urbanas desaforadas, la comunidad ludópata respondió, y de qué manera: cinco millones de ejemplares vendidos. Cifras más que suficientes para su fantástica secuela, Need for speed underground 2 (ya disponible en PS 2, Xbox, GameCube, GBA y PC) cuyo tubo de gas nitroso más bien se parece a un géiser. Ojo a los datos: cinco distritos urbanos bien amplios y llenos de curvas y baches peligrosos para echar a rodar a los carros más fardones del mercado: desde los Audi A 3 y TT hasta los Toyota Supra, Corolla GTS y Cellica, pasando por el Cadillac Escalade, un Ford Focus o algún insólito Opel sólo disponible en la edición europea. Pero lo mejor son las posibilidades de tuneo faros deslumbrantes, spoilers estratosféricos, techos solares, llantas para parar un tren, neones, taloneras, puertas de tijera, loros atronadores... y así hasta ¡setenta mil millones! (parece que alguien las ha contado) de maneras de personalizar el angelito sobre ruedas. Maneras compartidas, ya que el modo online multiplica las posibilidades aún más compartiendo pista virtual por internet. Y la fiebre no ha hecho más que empezar...