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16 Nacional SÁBADO 27 11 2004 ABC El director del FMI, invitado de Aznar en FAES, reunió en Madrid a su antiguo equipo, pero eludió cualquier referencia a la política nacional Recetas liberales para Iberoamérica ÁNGEL COLLADO Rato con Loyola de Palacio y Ana Pastor JAIME GARCÍA MADRID. El director del Fondo Monetario Internacional y ex vicepresidente del Gobierno, Rodrigo Rato, pasó por FAES, la fundación que preside José María Aznar, dentro del periplo por España que ha desarrollado durante to- da la semana. El responsable de la política económica de los Gobiernos del PP, después de visitar Asturias, Barcelona y Valencia para dar conferencias, recoger premios y recibir homenajes se reencontró en el acto con su presidente y con la mayor parte de los ministros, secretarios de Estado y demás cargos que han formado parte de sus equipos en el poder y en la oposición. Tampoco faltaron otros ex miembros de Gabinetes del PP ajenos al área económica. En la conferencia Retos y oportunidades en Latinoamérca había un grupo de empresarios de varios países iberoamericanos, pero sirvió sobre todo para que se reunieran más ex altos cargos que titulares actuales había en el Palacio de Moncloa a esa misma hora en el Consejo de Ministros. En las primeras filas estaban, entre otros, Cristóbal Montoro, José María Michavila, Ana Pastor (único asistente del núcleo duro del equipo de Rajoy) Federico Trillo, Isabel Tocino, Juan José Lucas, Margarita Mariscal, Ana y Loyola Palacio, la ex presidenta de las Cortes, Luisa Fernanda Rudi y Gabriel Cisneros. También estaban los hombres de máxima confianza de Rato hoy diputados, europarlamentarios, consejeros autonómicos o empleados en la empresa privada, como José Folgado, Luis de Guindos, Juan José Güemes, Elena Pisonero, Francisco Utrera, Ramón Aguirre, Miguel Crespo o Ana Isabel Mariño. Faltó Esperanza Aguirre, enfrascada en los preparativos del congreso del PP de Madrid, y Mariano Rajoy, que se encontraba en Barcelona para dar otra conferencia. Saludado efusivamente por un Aznar más delgado que nunca y vestido con chaqueta de pana, el político español de más alto rango en el concierto económico internacional se aplicó al guión establecido: ni una palabra sobre asuntos nacionales y doctrina para los países en desarrollo. Rato sólo hizo una alusión a su pasado: Mi experiencia como ministro de Hacienda me enseñó que para impulsar el programa de reformas se necesita una decidida conducción política. Confío plenamente en que todos los aquí presentes sabrán asumir esa función Se refería a la receta aplicada por el PP para enderezar la economía española: control del gasto y reformas para favorecer el crecimiento. No hubo frase alguna contra el Gobierno socialista pese que el giro en política exterior en la región aludida, Iberoamérica, está de plena actualidad. Tampoco se esperaba. Por lo menos nos hemos visto todos. Es el que mejor parado ha salido de la derrota decía un asistente resignado a lo de estar en la oposición.