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ABC VIERNES 26 11 2004 Cultura 63 Golden Eagle Award Saraband El productor español Santiago Pozo, premiado en Los Ángeles El productor español afincado en Hollywood Santiago Pozo ha sido galardonado con el Golden Eagle Award, un premio creado por la organización Nosotros, que tiene como objetivo, desde su nacimiento en 1970, promocionar el cine hispano y fomentar las posibilidades de desarrollo profesional de los latinos en la meca del cine. Pozo ha producido, entre otras, Imagine Argentina y Nicotina Ingmar Bergman estrenará en París su nueva película La nueva película del legendario director sueco Ingmar Bergman se estrenará el próximo 15 de diciembre en París, y se proyectará únicamente en cines que posean tecnología digital de alta definición. El nuevo filme se titula Saraband fue filmada originalmente para televisión y estrenada por la TV sueca a finales del año pasado. Está interpretada por Erland Josephson y Liv Ullman. 2046 Hong Kong mon amour ANTONIO WEINRICHTER I remember you well from a Chelsea hotel así comenzaba una famosa canción de Leonard Cohen. Igualmente melancólica y desolada, pero bastante menos sórdida, esta esplendorosa película de Wong Kar- wai comienza también con un hombre que recuerda muy bien a una mujer que deseó en una habitación de hotel (la 2046, precisamente) ésa era la historia que contaba Deseando amar Han pasado unos años y el mismo Sr. Chow se registra en otro hotel de Hong Kong y pide la 2046, pero está ocupada por otra persona, la primera de cuatro mujeres fascinantes con las que mantiene relaciones que no fructifican porque él sigue embrujado por el fantasma de aquella Sra. Chan. 2046 es, en palabras de Wong, una película muy conectada con Deseando amar hasta el punto de que ambas debieran considerarse como una sola pieza. Quiere decir que esta película será especialmente degustada (porque de una delicatessen se trata) por quienes conozcan Deseando amar y, más atrás, Días salvajes 2046 tiene algo de summa de la obra de Wong y por ella desfilan, heridos de amor, como todos sus personajes, cómplices suyos habituales como Tony Leung y Faye Wong, junto a rostros nuevos como los de Gong Li y Zhang Ziyi. Los que se asomen por primera vez al universo- Wong se encontrarán con una película incandescente, llena de actrices fascinantes (había que poner el listón muy alto para conjurar el recuerdo de Maggie Cheung, la habitante original de la 2046) y una estructura narrativa que puede resultar confusa. A partir de la figura central del Sr. Chow, que evoca las diversas amantes que ha tenido mientras escribe un libro sobre un lugar del futuro al que la gente viaja para recuperar sus recuerdos, Wong mezcla los Directora: Wong Kar- Wai Intérpretes: Tony Leung, Gong Li, Takuya, Faye Wong, Zhang Ziyi Nacionalidad: China, 2004 Duración: 120 minutos Calificación: tiempos del relato con escenas futuristas sacadas del libro en un ejercicio de zapping que evoca los viejos experimentos sobre la memoria de Resnais. Pero si la narración no es lineal, la continuidad proviene de la experiencia emocional del Sr. Chow y la emoción se desata en una serie de momentos inefables: el llanto de Carina Lau, la escena en la que Ziyi no consigue arrancar de su hombre una promesa de fidelidad, o el tiempo que tarda el ángel- androide Faye Wong en expresar una respuesta emocional. En una época en la que el cine parecía haber perdido la noción misma de romance, 2046 es una película desesperadamente romántica, es la Casablanca del siglo XXI. La sentencia La niña santa Atrapado por su pasado ANTONIO WEINRICHTER Cansino trabalenguas JOSÉ MANUEL CUÉLLAR A lo largo de su dilatada carrera, Norman Jewison ha tratado de conciliar, comoPollack oRedford, sus firmes convicciones liberales con las exigencias del cine de espectáculo. Ahora se encuentra, igual que ellos, en un callejón sin salida: sigue buscando películas de tema digno (como su anterior Huracán Carter pero el cine comercial de acción ha llegado a la cima (o a la sima) gracias al modelo creado por Jerry Bruckheimer y compañía, dejando irremediablemente atrás al pobre Norman y a sus compañeros de viaje. Así, La sentencia se queda corta en más de un sentido, si bien su carácter anticuado puede acabar siendo, por contraste, uno de sus encantos: nos referimos al tiempo que se toma Jewison en contar las cosas, a su realista empeño en eludir secuencias de persecución espectaculares, a que apenas destroza ningún decorado, a que su villano no tiene siete vidas (lo que le ahorra incurrir en seis finales postizos: éste se muere a la primera) Es decir, que en esta época de mi- Directora: Norman Jewison Intérpretes: Michael Caine, Tilda Swinton, Jeremy Northam, Alan Bates Nacionalidad: Canadá, 2003 Duración: 120 minutos Calificación: siones imposibles y ángeles de charlie puede resultar aburrida esta mezcla de documental policial, crónica del acoso de un criminal jubilado y denuncia de un escándalo de corrupción. El primero lo protagonizan el apuesto militar Jeremy Northam y la idealista juez (a) Tilda Swinton, que ni siquiera hacen ademán de ligar (ésta es una de esas películas, sí) la segunda, el viejo criminal de guerra nazi Michael Caine, que nunca está mal pero aquí consigue no estar especialmente bien; y la tercera, una trama de chevaliers fachas infiltrados en la Iglesia y en el Gobierno que ayudan al fugitivo. Nada demasiado excitante, la verdad, más allá del hecho de que el via crucis del protagonista le lleva a visitar los mejores conventos galos. Frenólogos, antropometría forense, antropología antropométrica, petizo orejuelo, medidas arias, estigmas, pasión, pasión contenida y religión, mucha religión encubierta. De todo eso quiere hablar Lucrecia Martel, y por si fuera poco, no lo habla, lo deja entrever; sólo sensaciones difusas para que el espectador trabaje. Y todo con un ritmo cansino, laborioso, agotador. La simbología es un terreno erizado para los tiempos que corren, tiempos materiales, de piedra que tocar, con poco espacio para la lírica y menos para interpretaciones, ciertamente pretenciosas y pedantes, que te agotan cuerpo y alma. Quizás Martel quiso que el espectador sacara sus propias conclusiones sobre temas complejos: la moralidad en medio de religiones, las perversiones a medio camino o las amistades traicionadas, pero en ese trayecto cansa al público y le cansa mucho, por su narrativa, lenta y pesada, por sus medios silencios, por sus escenas Directora: Lucrecia Martel Intérpretes: Mercedes Moran, Carlos Belloso, María Alche Nacionalidad: Argentina, 2004 Duración: 106 minutos Calificación: cortadas que nunca llegan a la meta. El contenido es variado: un médico va a un congreso de colegas y deja deslizar, sólo nimiamente, sus viciosillos secretos y sus amores olvidados. En la confusa trama Martel mete a unas adolescentes visionarias, que en su fervor religioso intentan salvar al mundo (en este caso al médico) y en su tentativa (como todos los salvadores de almas) lo que hacen es hundirle en la mayor de las miserias. Y todo contado a cámara lenta en un relato inacabable, con una calidad innegable pero a costa de un trabalenguas mental tan, tan cansino, que al llegar a la meta uno tiene la sensación de haber pasado un desierto y, francamente, esta vez no merece la pena.