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ABC JUEVES 25 11 2004 Opinión 5 Fantasía Se juntaron el hambre con las ganas de comer ayer en Trípoli, escenario de la entrega del premio Gadafi de Derechos Humanos- -aunque resulte difícil de creer, existe- -a Hugo Chávez. Un ex terrorista arrepentido distingue a un ex golpista, también arrepentido, por su contribución a los valores humanos. Hay documentos que certifican que todo esto sucedió. Ayer mismo, en Trípoli. Obsesiones Para ERC, la fiesta de los toros es un anacronismo, una reserva atávica, una rémora de Fernando VII, un rey absolutista Se le olvida mencionar a la formación independentista el carácter español de la lidia, fenómeno cultural que, precisamente por su identidad, pretende erradicar de las plazas catalanas, ahora mediante una reforma legal que, con la abstención del PSC y el apoyo de CiU, acabaría con buena parte de las suertes taurinas, hasta desnaturalizar la fiesta. Su obsesión por y contra todo lo español la convierte en una reserva atávica que- -cuando no haya toros- -habrá que conservar. Sobre la marcha Ante la evidencia de los últimos indicadores, Pedro Solbes no ha tenido más remedio que corregir sus previsiones de crecimiento para este año y poner en cuarentena el objetivo del que viene. Siempre hay tiempo para reconocer que las cifras se mueven- -en este caso deprisa y a la baja, como advierte el Banco de España- -y tratar de cuadrar las cuentas, aunque sea sobre la marcha. AFP Diplomacia real. Mientras la sesión de control al Gobierno convertía ayer el pleno del Congreso de los Diputados en escenario de una nueva polémica sobre la política exterior desplegada por el Gobierno de Rodríguez Zapatero y el Ministerio de Miguel Ángel Moratinos, la Corona desarrollaba una intensa actividad diplomática. En Las Palmas, los Príncipes de Asturias se entrevistaban con el presidente chino, Hu Jintao (en la imagen) Horas más tarde, Sus Majestades los Reyes compartían con el presidente de Estados Unidos, al que trasladaron un mensaje de Rodríguez Zapatero, la tradicional cena del Día de Acción de Gracias. EL TALANTE EXTERIOR RAMÓN PEREZ- MAURA E N veinticuatro horas el mundo entero ha podido ver los muy diferentes talantes que caracterizan a la diplomacia española según quién la encarne. Mientras que el martes el presidente Rodríguez Zapatero se dejaba arrebatar por el coronel Chávez la dirección de una rueda de Prensa en el Palacio de la Moncloa y escuchaba sin inmutarse cómo éste acusaba al legítimo Gobierno español de haber coadyuvado al golpe de Estado que lo apartó de sus funciones durante 48 horas en 2002; mientras el ministro de Asuntos Exteriores jaleaba a un dirigente político que salió ayer de Madrid rumbo a Trípoli para recibir el Premio Gadafi a los Derechos Humanos- -en verdad nadie lo podría ganar con más justicia que él- en fin, mientras desde una tribuna puesta por el Gobierno español un presidente cuestionado internacionalmente acusaba a Estados Unidos de haber participado también en el fallido golpe de Estado de hace dos años; mientras ocurría todo esto, en un rancho de Texas, el Rey de España se reunía con el presidente de la única potencia del mundo para compartir la celebración del Día de Acción de Gracias e intentar convencerle de que a pesar de todo lo anteriormente mencionado- -y bastante más- -tenga a bien no relegar a España al lugar al que su natural impulso le mueve a enviarnos. Y en el mismo día, los Príncipes de Asturias se reunían con el presidente de la República Popular China, el país más poblado del mundo, de visita de trabajo en Canarias. No será fácil negar que frente a los desmanes exteriores a los que ha llevado el talante del actual Gobierno, la Corona logra prestar a España un inigualable servicio de representatividad. El bien asentado prestigio de la Monarquía española le abre las puertas de todo el mundo. Y en cumplimiento de su deber, la Familia Real procura ayudar al Gobierno de la nación en su política de Estado. Ahora convendría que el gabinete de Rodríguez Zapatero demuestre que en verdad tiene esa política y que es compatible con el lugar que España puede y debe tener entre nuestros aliados.