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ABC MIÉRCOLES 24 11 2004 95 Deportes El Madrid salva el siniestro total La Territorial Catalana decide en su Asamblea apoyar la candidatura de Gerardo González a la Federación REAL MADRID BAYER LEVERKUSEN 1 1 Después de una pésima primera parte reaccionó en la segunda e igualó con un gol de Raúl, pero Figo falló un penalti que valía la clasificación ENRIQUE ORTEGO MADRID. El Real Madrid estuvo al borde del siniestro total. Durante muchos minutos se vio fuera de la Liga de Campeones y sólo con una reacción a corazón abierto, de esas que acostumbra cuando se siente moribundo, sigue vivo. Un gol de Raúl- -que iguala al mítico Di Stéfano (49) en la Copa de Europa- -permite al equipo blanco depender de sí mismo, pero el susto y el sufrimiento no lo olvidarán fácilmente ni García Remón ni los suyos. Después de una pésima, horrible, paupérrima y lastimosa primera parte, el Real Madrid pudo ganar el partido en la segunda. Hubiera sido incluso lo normal. Era más difícil que el cabezazo de Morientes con toda la portería para él se fuera lejos de los tres palos, o que Raúl no acertara con un remate a dos metros de Butt. Y no digamos ya cuando a diez minutos del final Figo tuvo la oportunidad de la victoria con un penalti cometido a Zidane... pero Butt adivinó su lanzamiento. Es casi imposible explicar cómo el Madrid puede tener dos caras tan antagónicas. Cómo puede deambular sin sentido primero para reaccionar con orgullo después. Cabe decir que la mejoría surgió cuando el equipo fue más anárquico. Cuando los futbolistas pasaron de consignas del entrenador y jugaron por donde les dio la gana. El gol del empate vino en una jugada en la que Figo se fue a la izquierda, cuando debía estar en la derecha, que remató Raúl en el área pequeña, cuando al capitán le habían mandado a la banda tras el sorprendente cambio del principio del segundo tiempo. tio. El Madrid seguía en Barcelona. Su cuerpo vegetaba por el Bernabéu, pero su alma seguía corriendo detrás de Eto o y Ronaldinho. Además, el equipo estaba tácticamente mal colocado. El Bayer sólo tenía un delantero, Berbatov, y García Remón mantenía cuatro hombres atrás. Sin embargo perdía por inferioridad el medio campo, donde los germanos tenían seis hombres escalonados en dos líneas. Antes de la media ho- ra el Bernabéu ya estaba de uñas con sus jugadores y éstos maldecían entre sí lo mal que lo estaban haciendo. Zidane se quejaba; Beckham, también. Guti resoplaba porque no le salía nada. El Bayer avisaba y acabó marcando. El gol llegó en otro error blanco. Esta vez, de concentración. Entonces pocos hubieran apostado por el Madrid, pero es evidente que este equipo tiene siete vidas. Al menos en esta Champions ya se ha salvado dos veces. Real Madrid (4- 4- 2) Casillas; Míchel Salgado, Helguera, Samuel, Roberto Carlos; Figo, Beckham (Morientes, m. 53) Guti, Zidane; Raúl y Ronaldo. Bayer Leverkusen (3- 3- 3- 1) Butt; Juan, Nowotny, Roque Junior; Schneider, Ramelow, Placente; Voronin (Balitsch, m. 83) Babic, Krzynowek (Freier, m. 75) Berbatov. Árbitro Alain Hamer (Luxemburgo) Mostró cartulina amarilla a Placente, Guti. Roque Junior, Figo, Nowotny, Schneider y Babic. Goles 0- 1. m. 39: Berbatov aprovecha el rebote en Samuel tras un remate de cabeza de Voronin al larguero para marcar solo frente a Casillas. 1- 1. m. 69: Raúl culmina casi bajo el larguero una fantástica jugada individual de Figo por la izquierda. Cambios incomprensibles También es difícil comprender el comportamiento de García Remón durante todo el partido. Su primera reacción llegó tras el descanso: colocó a Beckham en la banda derecha y a Figo en la izquierda. A los ocho minutos, quitó a Beckham para meter a Morientes. La lógica apunta a que si se buscaba el remate del olvidado Moro nadie mejor para meterle balones que el inglés desde la banda donde se había colocado. Le sobraba un central. Todo lo anterior no debería olvidarse, aunque el ardoroso final, la reacción y el empate sean el último recuerdo que haya quedado en la retina de quien vio el partido. Cabía suponer que el Madrid debía saltar al campo como si fuera el Séptimo de Caballería. Al galope. No era para menos. Estaba en juego la Champions y la deshonra del Camp Nou debía tener a todos avergonzados. Pero no. Los blancos salieron al paso. Como les gusta jugar, andando, con baloncitos al pie. Gilipases horizontales que no llevan a ningún si- Los gestos de Figo y Morientes después de fallar el penalti el portugués fueron elocuentes IGNACIO GIL El empate, si pierde el Bayer ASÍ JUGARON Casillas: bien. Míchel Salgado: regular. Helguera: bien. Samuel: mal. Roberto Carlos: regular. Beckham: mal. Guti: regular. Figo: bien. Zidane: mal. Raúl: bien. Ronaldo: regular. Morientes: regular. El técnico: García Remón. Mal. No supo reaccionar sobre la marcha en ningún momento. Al equipo le sobraba un central. En la segunda parte comenzó con un plan que cambió a los ocho minutos y después los jugadores se movieron a su antojo, sin ningún esquema táctico. Lo mejor: que el equipo sigue vivo en la competición y la reacción de la última media hora. Lo peor: la pésima primera hora de partido, con un equipo deslavazado, sin intención y nada de profundidad. Butt: notable. Juan: regular. Nowotny: bien. Roque Junior: notable. Schneider: notable. Ramelow: bien. Placente: bien. Voronin: notable. Babic: regular. Krzynowek: notable. Berbatov: notable. Balitsch: regular. Freier: regular. El técnico: Augenthaler. Bien. Tácticamente planteó el partido perfectamente con su equipo escalonado en tres líneas, sin perderle la cara al balón y con constantes apoyos. Lo mejor: su primera hora de juego, con un fútbol combinado, con cambios de juego y tomando la iniciativa ante la inoperancia del contrario. Lo peor: a partir del minuto quince de la segunda mitad no aguantó en el centro del campo y se encerró atrás. Sólo la victoria en Roma, a puerta cerrada, le asegura la clasificación Estará en octavos si gana el 8 de diciembre al Roma en el Olímpico, partido que se disputará sin público por la sanción que la UEFA impuso al cuadro italiano a causa del objeto que alcanzó al árbitro Frisk en el Roma- Dinamo Kiev. Si vencen, los blancos sumarían 11 puntos; en el otro partido, Bayer- Dinamo, si ganan los alemanes también tendrían 11 y serían primeros; si empatan, los germanos sólo llegarían a 9, por 11 los ucranianos y el Madrid, que sería primero. Si el Madrid empata en Roma pasaría si el Dinamo gana en Leverkusen.