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96 Deportes EL FÚTBOL VA A LAS URNAS EL VIERNES LOS CANDIDATOS (2) MARTES 23 11 2004 ABC SEBASTIÁN LOSADA Candidato a la presidencia de la RFEF Yo soy el único cambio de verdad, Villar y González mandaron juntos catorce años Se presenta a esta guerra sin batallas perdidas. Su propuesta se basa en ofrecer un apoyo total al fútbol base y dice que recibe muchas adhesiones secretas de personas que admiten que el voto útil a Villar o González ganará los comicios TEXTO: TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN FOT 0: JAVIER PRIETO MADRID. Abogado, empresario, fue futbolista de Primera durante ocho temporadas. Jugó en el Español (87- 88) Real Madrid (88- 91) Atlético (91- 92) Sevilla (92- 93) y Celta (93- 95) Ésta es su primera apuesta como dirigente del fútbol, una vieja pretensión. ¿Por qué se mete en esta guerra? -Porque desde que dejé de ser jugador siempre quise ser directivo del fútbol. No me gustaba ser entrenador. Pensé en muchas ocasiones cómo ser dirigente y entendí que este era el mejor momento de intentarlo, cuando se acaba el ciclo de Villar y se necesita un cambio de verdad que tampoco representa Gerardo González, que fue fiel al presidente durante casi todo ese ciclo. -Ya ha entrado a matar. Saque el verduguillo. -Está claro que es el fin de la etapa Villar. Lleva dieciséis años en la Federación y lo que no ha hecho en tanto tiempo no lo va a hacer ahora. Gerardo González es más de lo mismo. Se da a entender que González es el cambio, pero Villar y él mandaron juntos durante catorce años. Lo que ha hecho mal Villar también lo hizo González, que fue uno de sus principales ayudantes durante catorce de esos dieciséis años. Yo soy el único cambio de verdad que podría producirse en la Federación. ¿Qué cambiaría con usted en la Federación y en el fútbol español? ¿Qué proyecto presenta? -Mi proyecto es una apuesta por la base del fútbol, por ayudar a este deporte desde abajo, por los niños, los entrenadores y los árbitros que se entregan cada semana para encontrar un campo y jugar. Mi propuesta es apoyar a ese fútbol y no centrarme en el profesionalismo, como hacen Villar y González. Mi idea es ayudar al fútbol femenino, al fútbol sala masculino y femenino, a promocionar el arbitraje desde abajo. González y Villar, sin embargo, sólo piensan en el fútbol profesional, en hacer caja, en un dinero que no revierte en el de abajo. Hay que equilibrar esa desventaja. Yo busco la democracia de una persona, un voto, lo mismo del Real Madrid que del Alcalá. -La Liga Profesional y la Liga Nacional de Fútbol Sala apoyan a Gerardo González. ¿Qué opina? -Que tanto González como Villar les ofrecieron todo lo que pedían con tal de obtener sus votos. Yo le dije a la Li- Muchos dicen que me votarían, pero me perjudican el miedo y el voto útil Reconoce que las elecciones se han bipolarizado en una guerra personal González- Villar que le ha dejado en la banda: Muchos de los votantes dicen que me votarían, pero algunos reconocen que tienen miedo a escaparse del voto controlado y otros admiten que usarán el voto útil para decantar esa guerra, que me perjudica. Estas elecciones son orgánicas y quien controla las Territoriales baraja mucho voto, porque son las que deciden. Si las elecciones fueran abiertas todo sería muy diferente Pese a esa guerra, no desea retirarse: Sé que lo tengo difícil, pero pienso aguantar hasta el final No lo quiere decir, pero ha recibido propuestas de sus rivales para unirse a ellos. ga que estoy de acuerdo en aumentar su representación en la Asamblea, en cambiar el sistema de la Copa, que no funciona, y en pagar contraprestaciones por ceder jugadores a la selección. Pero la reforma del estamento de entrenadores no la apruebo aún, como han hecho mis dos contrincantes, antes de consultarla con los modestos, por si les perjudicara. Es la gran diferencia entre mis rivales y yo. ¿Qué cree que pasará en el fútbol si gana Villar o si vence González? -Pues que la Federación vivirá en una convulsión constante. Villar promete a quienes le voten que hará los cambios que le pidan, pero no los hará. Hace falta el cambio de verdad. EL DE LA PANCARTA VOTA A VILLAR ENRIQUE ORTEGO egún se acerca la hora de votar los asambleístas se van quitando las caretas y quedan retratados ante la opinión pública. Si hay un caso que llama la atención es el de Joan Laporta. Aunque parezca mentira, el hombre que hace un año largo logró ganar las elecciones predican- S do un cambio radical en el Barcelona, apoya ahora la gestión continuista de Villar. No tienen nada en común ni deportiva, ni política ni socialmente, simplemente paga el favor que Villar le hizo al no cerrar el Camp Nou después de ser suspendido con dos partidos por los comités de la propia FEF. A Villar le hubiera bastado con una carta a la UEFA y a la FIFA comunicando que el Barça había recurrido a la Justicia Ordinaria y estos organismos hubieran mandado un ultimátum para que se cumpliera la suspensión, o el club azulgrana hubiera sido retirado de las competiciones. Villar ocultó la realidad a dos organismos de los que es vicepresidente. Como hizo con el caso Gurpegui El Athletic, ahora, también le respalda. Laporta es un tipo especial. El mismo que el sábado permitió que en el Camp Nou se pudiera leer durante dos horas largas una pancarta que rezaba Catalonia is not Spain y, después del partido, reconociera que no le importaría ver el mensaje en el siguiente encuentro en el estadí El mismo que la semana pasada propuso separarse de la UEFA y crear una Superliga Europea al margen. El mismo que se inventó un informe de seguridad que no existe para que ambos equipos no saltaran el sábado al césped con una pancarta de apoyo a Madrid 2012 como el Real Madrid hizo en el Bernabéu con el Fórum 2004 O el mismo que no acata la decisión democrática de la Liga Profesional y no considera vinculante su decisión de apoyar a Gerardo González. Laporta se olvida de que él no representa al Barça en estas elecciones. Tiene uno de los 30 votos de la Liga, pero corresponde a los 42 clubes que han tomado una decisión. Está a tiempo de rectificar. De lo contrario sus compañeros de la Liga siempre podrán tratarle de esquirol. Este Barcelona rutilante sobre el césped no debería ensuciarse, más, en los despachos.