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26 Internacional EL FUTURO DE PALESTINA EE. UU. VUELVE A LA REGIÓN MARTES 23 11 2004 ABC Colin Powell saluda a Mahmud Abbas en presencia de Rauhi Fattouh y Ahmed Qurea (a la derecha) ayer en Jericó POOL Powell se reúne en Jericó con la nueva cúpula palestina y en Israel con Sharón Asegura que ha llegado el momento de ayudar a los palestinos b Israel, dispuesto- -de palabra- a facilitar el proceso electoral aunque no garantiza la retirada de sus tropas y los árabes de Jerusalén Este sólo podrán votar por correo JUAN CIERCO. CORRESPONSAL JERUSALÉN. Buenas palabras. Ambiente cordial. Gestos amistosos. Guiños cómplices. Promesas esperanzadoras. Reuniones bilaterales sobre seguridad a la vuelta de la esquina... Las elecciones presidenciales palestinas previstas para el 9 de enero (voces diplomáticas occidentales ya hablan sin tapujos de la necesidad de aplazarlas) bien valen todo eso y más. Mucha teoría. Pero poca práctica. Del dicho al hecho... Todo eso tuvo Colin Powell en su visita relámpago a Jerusalén y Jericó antes de dirigirse al balneario egipcio de Sharm el- Sheij, donde le esperan asimismo buenas palabras, gestos amistosos, guiños cómplices, promesas esperanzadoras, todo en un ambiente cordial huérfano de hechos concretos. El secretario de Estado norteamericano certificó con su primera visita a la región después de 18 meses un detalle imposible de aparcar por conocido que sea ya: Yaser Arafat está muerto. Y enterrado. En Ramala, de ahí que las entrevistas de Powell con la nueva cúpula palestina fueran lejos de la capital administrativa de Cisjordania y de la tumba del rais Powell, recién dimitido, sin futuro pues en la Administración Bush, sin influencia en la nueva estrategia que la Casa Blanca quiera aplicar a la era post- Arafat, dejó una frase para su posteridad política: Ha llegado el momento de ayudar a los palestinos Y los palestinos se sintieron satisfechos. Algunos más que otros. Saeb Erekat, por ejemplo, sentenció que con esta visita se producía un punto de inflexión en las relaciones entre Estados Unidos y la ANP. Mahmud Abbas (Abu Mazen) y Ahmed Qurea (Abu Alá) fueron menos optimistas. No lograron apoyo alguno concreto al proceso electoral en marcha desde hace sólo unos días con la presentación de candidaturas. No consiguieron compromiso público sobre la liberación de prisioneros (incluidos Marwán Barghuti y Ahmed Saadat) ni sobre la proclamación este mismo año de un Estado palestino (tal y como establece la Hoja de ruta ni siquiera sobre la retirada israelí a las posiciones anteriores al estallido de la Intifada de Al Aqsa en septiembre de 2000; tampoco sobre la posible evacuación coordinada de Gaza. Powell sonrió, no demasiado; dijo reconocer la importancia del momento; aseguró estar dispuesto a ayudar a unos comicios limpios y democráticos; prometió financiación y supervisión; exigió la lucha de la ANP contra el terrorismo y la incitación contra Israel... y marchó a toda prisa. Otros caminos Apostamos por un proceso democrático, por una iniciativa política, por una vía diplomática pero si todo esto fracasa tendremos que recurrir a otros caminos Palabras de Abu Alá, que no de Arafat, está muerto y enterrado, tras verse con el jefe de la diplomacia estadounidense y antes de visitar en la prisión de Jericó, junto a Abu Mazen, al líder del FPLP, Ahmed Saadat. Antes Powell se había reunido en Jerusalén con Ariel Sharón y Silván Shalom. De acuerdo en casi todo. Promesas para un futuro próximo lleno de incógnitas. El objetivo, facilitar el voto de los árabes de Jerusalén Este (por correo y sin poner en cuestión la soberanía judía sobre la Ciudad Santa, también sobre su parte oriental) y la celebración de elecciones palestinas. Pero no a cualquier precio. No a costa de poner en peligro la seguridad de los israelíes. Difícil combinar todos estos frentes. Tanto que ya lo dicen voces diplomáticas occidentales: no habrá más remedio que aplazar los comicios presidenciales del 9 de enero. El tiempo, como casi siempre, dictará sentencia. Diplomáticos occidentales consideran que no habrá más remedio que aplazar los comicios del 9 de enero