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ABC MARTES 23 11 2004 Nacional LOS ATENTADOS DEL 11- M LA INVESTIGACIÓN 13 El destituido Rodríguez Bolinaga. Hace hoy una semana fue destituido como jefe de la Comandancia de Gijón. Rodríguez Bolinaga, nacido en Córdoba hace 50 años, se ganó el respeto de sus más allegados, pero entre la tropa y, sobre todo, entre las asociaciones de guardias civiles, no despierta, precisamente, palabras de cariño. En todo caso, hay que reconocerle que quienes menos le aprecian dicen que la mala marcha de la Comandancia con sede en Contrueces no tuvo su origen bajo su mando. Pero no es menos cierto que, bajo su jefatura, la demarcación de la Guardia Civil gijonesa vivió varios episodios más que cuestionables. Las confidencias. Ha sido el último episodio cuestinoable: la caída en saco roto de las confidencias que alertaban de tráfico de explosivos. A finales de agosto de 1999 Bolinaga llegó a Contrueces como primer jefe tras ascender a teniente coronel. Su destino anterior fue la Comandancia de Oviedo, donde ejerció siete años, desde 1992, de segundo jefe con la graduación de comandante. Al llegar a Gijón se declaró cordobés medio asturiano por el tiempo que llevaba en el Principado, donde aseguraba sentirse muy a gusto. Complicado carácter. De la etapa en Oviedo hay quien lo recuerda como elitista por mezclarse poco con la tropa a diferencia de otros jefes. El carácter militar queda reflejado en una de sus arengas en Contrueces con motivo de la fiesta del Pilar: hace un par de años animó a sus hombres a volver al espíritu del XIX El general Laguna, ex jefe de Zona de la Guardia Civil de Asturias, ve en algunas informaciones ataques no sólo a su persona, sino a todo el Cuerpo. Ayer, tras una tensa comparecencia, acabó leyendo emocionado un duro alegato contra una maquinaria sin pruebas Mentes enfermizas que acusan a la Guardia Civil de conspiración política TEXTO: J. L. LORENTE, P. MUÑOZ Vera le envió a El Salvador Pedro Laguna. Hasta el pasado 1 de junio fue jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Asturias. Tras ser ascendido a general por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, fue destinado a la Zona de Castilla y León como máximo responsable de la Benemérita, cargo que en la actualidad ocupa. Misión de paz de la ONU. Pedro Laguna formó parte del contingente de agentes del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil enviado por el entonces secretario de Estado de Seguridad, Rafael Vera, a El Salvador. Su cometido, formar parte de la misión de paz de la ONU en el mencionado país centroamericano. La labor de Laguna- -entonces comandante- -fue controlar los barrios periféricos a la ciudad de San Salvador. Allí estuvo hasta 1994. Nunca he mentido A su regreso a España, volvió a Vigo y de ahí pasó a Asturias. En unas recientes declaraciones, afirmó: Me acusan de mentir en la comisión del 11- M, pero yo no puedo hablar de lo que desconozco. Nunca he mentido en mi vida, y mucho menos en el Parlamento Además de salir en defensa de Rodríguez Bolinaga, dijo que los hechos conocidos sobre la trama de los explosivos constituía un operación de acoso y derribo a la Guardia Civil. MADRID. Quisiera manifestar, primero, que ni los mandos de la Guardia Civil de Asturias ni la Guardia Civil han formado parte de corrupción alguna, de trapicheos de drogas, prostitutas, tráfico de coches y explosivos y prueba de ello es que el Gobierno anterior ha condecorado a su representante por su lucha contra la delincuencia. Segundo, ni mucho menos han formado parte de esa maquinaria de una conspiración política. Sin capacidad de defensa y sin prueba alguna se están extendiendo estas insidias en algunos medios de comunicación, barbaridades que nadie en su sano juicio puede defender, salvo mentes enfermizas de algunos medios. Lo que han hecho es trabajar con seriedad, lamentando más que nadie no haber tenido éxito en sus investigaciones Éste era el alegato, leído al borde del llanto, del general Laguna, que durante tres horas tuvo que hacer frente al interrogatorio de los comisionados y, en concreto, al del popular Jaime Ignacio del Burgo, especialmente duro. Laguna tuvo numerosos roces con este diputado, que parecía intentar demostrar que su falta de diligencia y la de sus hombres hizo posible que se perpetrara la matanza. No obstante, el militar, que utilizó un tono firme y en ocasiones severo, también se permitió un momento de broma cuando Del Burgo le preguntó si conocía la razón de que el confidente Nayo esté huido: No sé por qué se fue- -dijo- Estaría sometido a la justicia y se fue como se van muchos. Si estaba procesado, se fue; también se han ido muchos, se ha ido hasta mi antiguo director dijo en referencia a la fuga de Luis Roldán. Yo no tomo medidas, no soy sastre Éste fue el diálogo entre el diputado popular Manuel Atencia con el mando destituido sobre el guardia que grabó la cinta: Atencia: ¿Usted llamó al guardia Campillo? Bolinaga: Yo no llamé al guardia Campillo. A: ¿Se presentó él a verle? B: Eso es. A: ¿De qué habló con él? B: ¿De qué habló él conmigo? A: ¿Le habló de tomar medidas? B: Yo no soy sastre. A: ¿No le dijo eso? B: Yo nunca amenazo, no lo he hecho nunca, en este caso tampoco y decir que voy a tomar medidas es amenazar. A: Pero si tiene que tomar decisiones las toma, ¿no? B: Sí, y a veces hasta me equivoco. El teniente coronel Rodríguez Bolinaga coincide en esto con su antiguo jefe y, en un momento de su comparecencia afirmó que la Prensa me está despellejando poco a poco Este militar, único mando destituido hasta el momento, se comportó como se preveía: no eludió sus responsabilidades, no culpó a nadie, salvo a la Policía de algunas cuestiones, y parece aceptar su destino, aunque no lo comparta. Al fin y al cabo, como afirman quienes le conocen, ésa es la forma en la que entiende su condición de militar. A vueltas con el Yak La comparecencia provocó enfrentamientos directos entre los populares y el resto de grupos. El comisionado socialista Álvaro Cuesta reprochó a Del Burgo que su partido tiene la tendencia de culpabilizar a los subordinados como han hecho en el Yak 42 como han hecho en relación al Prestige Los culpables del 11- M son los terroristas El popular le respondió: Los culpables son los terroristas, efectivamente. Eso es lo que nos hubiera gustado oír el 13 de marzo, cuando el culpable era el señor Aznar por ir a Irak; el señor Aznar era el culpable de los muertos del 11 de marzo. Por tanto, eso es lo que nos hubiera gustado oír siempre, siempre, y especialmente al señor Pérez Rubalcaba a las nueve y media de la noche del día 13 de marzo También el nacionalista vasco Emilio Olabarría salió en defensa del guar- dia civil, e incluso llegó a afirmar que había sido víctima de una simbólica criminalización en referencia al interrogatorio de los populares. La imagen era insólita: los populares achacaban al militar conductas negligentes; el PNV lo defendía. El hoy general Laguna se refirió casi siempre a sí mismo en tercera persona, como el coronel y su frase más repetida fue que el coronel (es decir, él) no tenía conocimiento sobre numerosos detalles de las investigaciones. La responsabilidad de las mismas, insistió hasta la saciedad, era de los tenientes coroneles jefes de esas unidades; él se reservaba el mando, la representación y la coordinación Sobre las asociaciones profesionales de la Guardia Civil, que le apuntan como culpable, su opinión es tajante: Tienen sus estatutos y los estatutos se saltan sin que se tomen decisiones. Sus actuaciones están dirigidas al acoso y derribo de sus mandos. Quieren la desmilitarización del Cuerpo No les gusta la Prensa No tiene el general mejor opinión de la Prensa, y al ser preguntado por el fax que le remitió El Comercio para que respondiese a las declaraciones que Lavandero hizo a finales de marzo al periódico, respondió, con displicencia: No suelo contestar a requerimientos de un periodista y menos en esas fechas. Eso le ha servido para rellenar ahora cuatro páginas