Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
8 Opinión MARTES 23 11 2004 ABC Cartas al director Conducta inadmisible He leído con asombro, pero sobre todo con indignación, que la secretaria de Estado de Asuntos Sociales ha pedido a los ciudadanos que no marquen en su declaración de la renta la casilla correspondiente a la Iglesia Católica. Dicha intromisión se encuadra dentro de la política de confrontación que contra la misma ha emprendido el Gobierno de Rodríguez Zapatero, porque no asume las críticas que desde diversos sectores de la sociedad se vienen formulando contra una serie de decisiones, adoptadas unas y por tomar otras, que van contra la moral y práctica católicas. Esta actitud, que me atrevería a calificar de chulesca, contrasta con el discurso pronunciado por el cardenal Rouco Varela en la apertura de la LXXXIII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal, en el que tras exponer con firmeza los retos del momento actual que preocupan a la jerarquía eclesiástica, concluyó su intervención manifestando la disposición de la Iglesia al diálogo verdadero en el contexto de una sociedad democrática. Entérense, señora Valcarce y Gobierno socialista, como ciudadano tengo el derecho de elegir el destino de una parte de mis impuestos, y como persona libre no admito injerencias de ningún tipo. Juan José Sancho Tejedor. Carbonero el Mayor (Segovia) Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Por fax: 913.203.356. Por correo electrónico: cartas abc. es Cambios sin importancia No pasa nada por cambiar nacionalidad por nación Eso ha dicho la vicepresidenta del Gobierno del buen talante. Lógicamente cambiar nacionalidad por nación no implica nada. ¿Por qué? Pues porque son lo mismo, que nadie venga a decirme algo en contrario, pues la realidad es incontestable, pese lo que pese y pese a quien le pese. Lo que pasa es una cosa, señora De La Vega, que si hoy desde la Constitución española se le ven significados diferentes es debido a los grandes pensadores socialdemócratas, o mejor, socialistas, que, en parte, intervinieron en la redacción del texto fundamental. Gracias a ellos, España es una Nación compuesta por nacionalidades. Vaya incongruencia, mire usted. Eso sólo pasa en España. Váyase a algún país a ver si hay esto. Sepa que si usted y todos los que componen su Gobierno del talento- -perdón, del talante- -propician otro cambio como el que propugna, estarán sembrando otra semillita (otra más) para que España en un futuro no exista. Juan Gálvez. Torrelodones (Madrid) -Nosotros sufrimos un atentado y cambiamos de partido en el Gobierno; vosotros padecísteis otro, y reelegís a Bush. Nunca nos comprenderemos. ¡No! ¿Ya no se acuerda, señor Zaplana, del Ifema el día 11- M? Yo sí, y vi cómo usted, junto a otros miembros del Partido Popular, pasaban de familia en familia, comunicándonos que estaban haciendo todo lo posible por encontrar a nuestros familiares. Usted no sabe cuánto dolor se siente en esos momentos. Y ahora, ellos, los muertos y los heridos, por lo visto, se han puesto en medio, entre ustedes y el poder, sólo por molestar... No se entiende que después de casi nueve meses nos sigan machacando con su pérdida de poder. ¿No será el cargo de conciencia lo que no les deja pensar en otra cosa? ¿Creen ustedes que somos marionetas? En este atentado, como en otros tantos, nos ha tocado a los de siempre, a la gente corriente. A mí no me interesan ya aquellas elecciones, porque lo que a mí me importa es la seguridad de los míos, pero ya veo que mis intereses tal vez no coincidan con los suyos. 192 han sido las personas que fallecieron en aquel atentado (junto con un horrible número de heridos) entre ellas mi hermana y, ¿de verdad cree que nos importan sus elecciones? ¡Ojalá fuera su derrota lo único que hubiéramos tenido que lamentar! M Carmen Martín Fernández. Arganda del Rey (Madrid) La Armada En las convocatorias del Ministerio de Defensa para nutrir de marineros las filas de la Armada apenas si se cubre el 35 por ciento de las plazas. Aunque hay atisbos, todavía no parece imponerse en el Ministerio una de las verdades de Perogrullo, como es la que señala que, cuando uno se dirige al mercado de trabajo en solicitud de personal, tiene que hacerlo en condiciones lo suficientemente atractivas como para encandilar a los candidatos. Pagar poco y sin futuro no es precisamente una pera en dulce como para que se formen colas en las oficinas de reclutamiento. Compárense el salario, los permisos y el régimen de trabajo y de vida de un tripulante mercante del mismo nivel que un marinero de nuestra Armada y se tendrá parte de la clave del problema. La otra y principal es el futuro que ésta les ofrece. Un despido cierto a plazo fijo, sin tener en cuenta ni las cualidades profesionales ni las condiciones físicas de la persona. Dos certezas más que añadir: sin marineros la Armada no puede funcionar, y sin dinero, ni ganas, nada se puede arreglar. O el señor ministro agarra el toro por los cuernos o apaga pues y vámonos. José A. Blanco García. Cádiz. Deporte y política Escribo para transmitir mi disgusto y mi rechazo total a la hostilidad manifestada hacia el conjunto de España por parte de un grupo de radicales durante el último encuentro Barça- Madrid. Lo más preocupante y condenable es la aquiescencia del club. Un cartel de ese tamaño no entra en el estadio sin conocimiento de los gestores de la entidad y si lo hace se retira durante el calentamiento, o inmediatamente después de su colocación y no se permite que aparezca en el inicio del partido. He escuchado, visto y leído a varios periodistas alabando la lucha de Joan Laporta contra los aficionados radicales del Barça, conocidos como Boixos Nois, pero este hombre permite un radicalismo político mucho mayor de lo que se ve en ningún otro estadio en Europa y nadie dice nada. Además, esas pancartas lo ponen más difícil a los actuales aficionados culés en el resto de España. ¿Habrá alguno que deje definitivamente de simpatizar con ese club por ello? Finalmente, le hace un flaco favor a la convivencia común entre pueblos y nacionalidades de España con una de ellas, la catalana. Espero que el año que viene, en este gran clásico de la Liga española, no vuelva a suceder este lamentable incidente y que el señor Laporta siga luchando con la violencia de los aficionados radicales, empiece a hacerlo con la radicalidad política y sea un poquito más inteligente con los intereses de los aficionados de su club y vecinos de su Comunidad. Luis Rioja Zuazu. Pozuelo de Alarcón (Madrid) ¿Qué lamenta Zaplana? Me parece poco ético que el señor Zaplana salga ahora diciendo que han perdido las elecciones por un atentado teledirigido hacia ellos...