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ABC LUNES 22 11 2004 Madrid 35 Madrid CIUDAD ABIERTA HASSANE ARABI Licenciado en Filología, Doctor en Periodismo y presidente de Asisi Las pateras son un crimen compartido por los estados TEXTO: M. J. ÁLVAREZ FOTO: ERNESTO AGUDO Llegó a España en 1992, antes del boom de la inmigración. Entonces éramos cuatro gatos explica en alusión a esa época. No tuvo ningún problema para relacionarse y tiene amigos de multitud de nacionalidades. De su familia, sólo sus padres permanecen en la zona rural en la que nacieron, situada en Berkane (Marruecos) Sus dos hermanos se marcharon a Bruselas. Él recaló en Madrid con 24 años. ¿Qué actividad realizaba en Marruecos? -Era estudiante. Acabé la carrera de Filología Hispánica. Soy un apasionado de la literatura española, la lengua y la historia; por ello, aunque pude haberme ido a París, opté por Madrid para conocer Hassan en la sede de la asociación de ayuda al inmigrante in situ lo aprendido y no perder el contacto con su cultura. ¿A qué se dedicó? -Convalidé mis estudios con los de Periodismo, hice la tesis y me doctoré. En ese tiempo trabajaba para sobrevivir en lo que encontraba. Por mi experiencia como extranjero, comencé a colaborar en actividades sociales. Esas circunstancias me permitieron conocer el tejido social y me enganché al mundo de la inmigración. ¿Hasta que punto se enganchó? -Hasta hacer una asociación en 1999 para dar voz a los inmigrantes con escasas capacidades, con la voluntad de hacer algo por este colectivo, en primera persona. Se llama Asisi (Asociación para la Solidaridad y la Integración del Inmigrante) y actuamos para sensibilizar a foráneos y autóctonos en colegios; ofrecemos orientación sociolaboral y clases de español, con 4.000 atenciones al año. ¿Qué siente ante el drama de las pateras? -Una tristeza enorme. Es un acto de barbarie y un crimen compartido por los estados emisores y receptores. De un lado, no se puede abrir las fronteras a los productos y cerrarlas a las personas. Y, de otro, no se puede permitir que en los países de origen la mayoría esté en la miseria y sometida por la falta de libertad, y dejar que se lancen al mar. Hay mucha hipocresía institucional y se utilizan baremos distintos en función de la procedencia del inmigrante en detrimento de los que proceden de África. No me siento extranjero, sí de otro lugar de España Me llamo Hassane Arabi y llevo doce años en España. Nací en Berkane (Marruecos) hace 36 años. Llegué con permiso de estudiante para cursar estudios de Periodismo. Luego me doctoré. Mi ilusión sería trabajar como profesor en la universidad. Estoy soltero y tengo un amplio círculo de amistades de todos los lugares del mundo. Me siento plenamente integrado. Más que extranjero, me siento de otro lugar, como cualquier español procedente de otra Comunidad. Muy personal -Volvió a su tierra y retornó. ¿Por qué? -Siempre quise volver. Encontré un trabajo en la agencia de noticias Magreb Arab Press y fui a Rabat. Sin embargo, me sentí extraño. Sin relaciones sociales, ni amigos me sentía solo. Tenía que empezar de nuevo y hacer un esfuerzo por la reintegración y olvidarme del círculo que tenía aquí.