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76 Cultura DOMINGO 21 11 2004 ABC Xavier Moreno Juliá ha dedicado 18 años a estudiar uno de los episodios más emblemáticos de la posguerra. En su libro, La División Azul (Crítica) cuenta la historia más completa de los voluntarios que lucharon en la Segunda Guerra Mundial La historia rescata los últimos secretos de la División Azul TEXTO: TULIO DEMICHELI El general invierno fue el gran enemigo de los soldados españoles Cerca de 45.000 españoles lucharon junto al Tercer Reich en la campaña de Rusia entre 1941 y 1944. La memoria viva de los protagonistas supervivientes y de sus familiares llega hasta nuestros días y también forma parte de nuestra historia sentimental. Los divisionarios dieron muestras de heroísmo sin límites, combatiendo en las terribles circunstancias del invierno ruso con temperaturas de cincuenta grados bajo cero, casi siempre hambrientos y no muy bien petrechados. Sus penalidades comenzaron al día siguiente de abandonar el acuartelamiento de Grafenwörh (un paraíso militar en Alemania) cuando emprendieron una larga marcha hacia la estepa: nueve días en tren, treinta a pie y otros trece en tren fueron necesarios para que llegaran al frente. En un principio creían que se dirigían a sitiar Moscú, pero su destino les conduciría al frente de Novgorod en dirección a Leningrado. A partir de allí, lucharían en el río Volchov, el lago Ilmen (una operación suicida que causó admiración) en la Operación Predador en Puschkin y Krasny Bor, entre otros escenarios memorables. Hitler tuvo que reconocer que aquellos andrajosos e indisciplinados como llamaba a los divisionarios, luchaban sin temor a la muerte y que a los soldados alemanes les gusta tenerlos cerca El balance final de aquella aventura bélica en la Segunda Guerra Mundial arroja un saldo de 4.954 muertos, 8.700 heridos, 2.137 mutilados, 1.600 congelados, 372 prsioneros y 7.800 enfermos. A lo largo de más de 500 páginas, Xavier Moreno Juliá logra situar al lector no sólo en el campo de batalla de manera muy vivida, sino tambien en el centro de las pugnas internas entre Falange y el Ejército con Franco como vértice, aportando un análisis tan desapasionado como apasionante de los orígenes del Régimen. Este gran fresco también incluye el mapa de las operaciones diplomáticas, políticas y militares de aquella Europa sacudida por la más devastadora Guerra Mundial, situaciones que Franco supo aprovechar en su favor para consolidar una dictadura que se prolongará durante casi 40 años. Tras 18 años de investigación, el autor rescata para la historia los últimos secretos de la Divisón Azul. Multitudinaria acogida a los prisioneros de la División Azul en Barcelona, en 1954 licismo, pero también por agradecimiento de la ayuda recibida durante la guerra civil) eran mayoritariamente germanófilos, pero una y otro se encontraban enfrentados, en primer lugar, porque la Milicia del partido único se había visto supeditada al poder militar; y porque su continua invocación a la revolución nacionalsindicalista era inaceptable para quienes se consideraban guardianes del orden establecido. Por su parte, Falange estaba fragmentada internamente: había camisas viejas adictos a Franco y conspiradores contra él; y neofalangistas encabezados por Serrano Súñer, quien Pocos libros de historia tienen detrás un trabajo de investigación tan extenso y un punto de vista tan imparcial había sustituido a Beigbeder al frente de Asuntos Exteriores en octubre de 1940, nombramiento que había suscitado enorme animadversión en el Ejército. Aunque mayoritariamente germanófilo, en el Ejército también había generales angófilos, como el ministro Va- INTRIGAS: EJÉRCITO vs FALANGE. La Falange (por su ideario profascista) y el Ejército (por su conservadurismo y be- rela, Gómez- Jordana, Aranda, Kindelán y Martínez Campos. En mayo de 1941 se produce una grave crisis interna que se resuelve con una remodelación del Gabinete que beneficia y perjudica a ambas partes, permitiendo a Franco controlar la situación. Los falangistas colocan a Girón en Trabajo, a Miguel Primo de Rivera en Agricultura y Franco les coloca al camisa vieja José Luis Arrese en la Secretaría General del Movimiento y a Galarza en Gobernación. Jugada maestra del dictador: mantiene a Varela en Ejército, Arrese le entregará Falange y la estrella de Serrano, a pesar de haber