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74 Cultura DOMINGO 21 11 2004 ABC TEATRO El retablo de las maravillas Dramaturgia, dirección y espacio escénico: Albert Boadella. Iluminación: Cesc Barrachina. Vestuario: Dolors Caminal. Intérpretes: Xavier Boada, Doors Tuneu, Pp Vila, Ramon Fontseré, Xavi Sais, Jesús Agelet, Minnie Marx, Pilar Sáenz. Lugar: Teatro Albéniz, Madrid. SOLTEROS DE ORO ALMUDENA GUZMÁN Una escena de El retablo de las maravillas JULIÁN DE DOMINGO E l cretinismo y la hipocresía del ser humano que Cervantes denuncia en El retablo de las maravillas no sólo le viene a Els Joglars como un guante para seguir ahondando en su inveterada vocación y trayectoria transgresoras sino también para recopilarla, porque estas Cinco variaciones sobre un tema de Cervantes bien pueden verse como los paneles que configuran su retablo particular de obsesiones. Después de representar el entremés en sí mismo, con la máxima fidelidad a su espíritu y bastantes licencias textuales- -la trotamunda Chirinos pasa a ser Arbequino, y se sustituye al gobernador, al alcalde y a los demás personajes del original por los inventados de los condes de Daganzo y de su hijo- hete aquí que Arbequino, el- hombre- para- todo del pícaro y charlatán Chanfállez, ingiere un trozo de su seta alucinógena para adivinar el futuro del hijo retrasado de los condes de Daganzo que se va convirtiendo sucesivamente en José María Escriva de Balaguer; en un genial artista de vanguardia también llamado José María; en un sofisticado cocinero amigo de las deconstrucciones y el minimalismo gastronómico; y en José María Aznar. Salvo el josemaría cocinero el resto de los josemarías mejor dicho, sus arquetipos, pueden rastrearse en anteriores montajes de Els Joglars: la crítica feroz a las autoridades religiosas ya presidía su Teledeum de 1983 y aunque, en esta ocasión, Boadella le ha dado un respiro a Pujol y al nacionalismo catalán, la aguda y esperpéntica acidez con la que retrata tanto a Aznar como a Felipe González no puede por menos que recordarnos a Ubú President y a La increíble historia del Dr. Floit Mr. Pla mientras que la parodia de la glorificación del arte contemporáneo tiene su claro antecedente en Daaalí Esta recurrencia de asuntos, que tan peligrosa puede resultar, es, en el caso de Els Joglars, una gran virtud, porque remite a un sólido y concienzudamente elaborado mundo propio que, con el paso del tiempo, no ha hecho más que crecer, no sólo en sus ramificaciones temáticas sino también en su realización escénica donde se hace patente su soberbio dominio a la hora de integrar las raíces populares, que siempre han sustentado su teatro, con el uso enriquecedor de las pantallas electrónicas. Como de costumbre, Ramon Fontseré está realmente prodigioso interpretando a la retahíla de josemarías de la obra, y también, como de costumbre, sus compañeros dejan muy claro que son unos actores como la copa de un pino. Y, por si todo esto fuera poco, Boadella y los suyos, además, vuelven a demostrar con El retablo de las maravillas que siguen siendo unos solteros de oro que no se casan con ningún tipo de poder. Estas Cinco variaciones sobre un tema de Cervantes bien pueden verse como los paneles que configuran el retablo de obsesiones de Els Joglars