Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
68 Los domingos DOMINGO 21 11 2004 ABC CATALUÑA CONTRA ESPAÑA, MÁS QUE UN PARTIDO (Viene de la página anterior) EDUARDO MENDOZA Escritor gall, el hereu del president de CiU. De grado en ocasiones y obligado por los pactos, Maragall deja hacer a ERC mientras pide una relación bilateral con España; reivindica una segunda transición y diserta sobre las bondades del plan Ibarretxe, que ha llegado a equiparar con el proyecto de nuevo Estatuto para Cataluña en el fondo pese a descartar el concierto económico y el derecho a la autodeterminación. El líder de ERC, Carod- Rovira, exige y consigue que la vicepresidenta Fernández de la Vega diga que el valenciano y el catalán son la misma lengua a cambio de los Presupuestos. Y el de Iniciativa per Catalunya y consejero de Relaciones Institucionales, Joan Saura, abandera una ley del Memorial Democrático cuya sustancia es la de denunciar la supuesta amnesia en la que se basó la Transición. El periodista y escritor Arcadi Espada recurre a la ironía para explicar que el drama de los políticos catalanes es que no tienen nada que hacer porque el Estado de las Autonomías ha sido un éxito; que al no tener proyectos ni ideas convocan un concurso ciudadano para redactar el Estatuto y que tras el discurso guerracivilista están los complejos de una izquierda que vio morir en la cama a Franco. Tajante en sus juicios, declara que en Cataluña, no hemos pasado del costumbrismo y ésta es una sociedad que no produce nada interesante El también periodista y escritor Xavier Pericay denuncia el sectarismo de una izquierda que olvida a una parte de las víctimas de la Guerra Civil, a los que desde posturas conservadoras defendieron la democracia, y sostiene que se está construyendo el mito de la República como islote de la libertad en el marco de un proceso político contra la Monarquía. El profesor Francisco Caja, acostumbrado ya a los altercados cada vez que patrocina las conferencias en Barcelona de gentes como Gotzone Mora o Carlos Martínez de Gorriarán, sostiene que en la Generalitat de Maragall se dan las mismas prácticas excluyentes que en el País Vasco y que no se pretende una reforma del Estatuto sino su voladura. Respecto a la penúltima polémica lingüística, el profesor y crítico literario Miquel Porta Perales sostiene que la discusión sobre la denominación del catalán que se habla en Valencia es poca cosa ante el hecho de que en Valencia no quieran que se asimile su lengua a lo catalán. Hace seis meses, Albert Boadella declaraba a este periódico que Tarradellas tenía pánico a la ruptura, que es lo que se intenta en la época de la República. Y es lo que puede ocurrir ahora, porque se quiere reproducir artificialmente esta situación No es imprescindible ser un heterodoxo para sospechar que los trabajos y los días del parlamento autonómico de Cataluña son sistemáticamente tediosos. Suele ocurrir cuando las ideas están en la calle y no en los hemiciclos escribía hace un año Valentí Puig. Cataluña contra España, algo más que un partido de hockey. Se han inventado una España dolorida y enfrentada Con finura y amabilidad mediterránea, Eduardo Mendoza cuestiona la inflación de simbología y de referencias al pasado en una España moderna pero aún prepolítica POR RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL EN BERLÍN Literal y literariamente barcelonés, Mendoza lamenta que una extraña evolución ha llevado a los políticos a diseñar una España dolorida y enfrentada mientras entre la gente se mantiene una gran cordialidad Pero al entendimiento no coopera que haya quien piense que los catalanes hablamos catalán para fastidiar ni tampoco que Cataluña no alcance una normalización más sana liberada de aflicciones. Con la autoridad de un traductor de la ONU, considera al catalán una lengua tan completa como el francés y tal vez más que el italiano además, muy transparente para el castellano idioma éste en el que ve una energía colosal Confiesa ser como esos médicos que ven lo que pasa, pero no saben cómo curarlo: tal vez se arregle por agotamiento... -Cuando se trabaja en la ONU, ¿recalifica uno su identidad? -Debería ser obligatorio para todos expatriarse una temporada, es interesante no sólo comparar la cultura en que uno ha nacido, sino saber qué es ser extranjero. Aunque hay quien se encierra y se recrea sólo en su cultura, su fútbol y su lengua, sin querer saber de otras. ¿También a los inmigrantes en Cataluña? -Ha habido integraciones totales y fracasos. La ventaja del catalán es que es tan transparente para el castellano que cualquiera con interés, en tres meses lo entiende todo. El bilingüismo es el fenómeno más común a la humanidad, muy poca gente habla una sola lengua. ¿Se aprende de uno fuera del propio país? -Hace verlo de otra manera y lo que hay por aprender, a veces descubre uno cosas chocantes de su propio país, defectos que no había visto, pero también virtudes: cosas que pensamos que hacemos mal y, bueno, no es que las hagamos bien, pero ves que otros las hacen peor. ¿Mucha autocrítica no encubre un victimismo noventayochista? -La Generación del 98 deja una huella muy victimista, una sensación de que no nos merecemos lo sucedido y una desconfianza de que, por detrás, nos la estamos jugando unos a otros, que el otro nos quita o nos debe algo. Está en el origen de los conflictos actuales. -Tras el esfuerzo de la Transición, ¿la gente se merece este sinvivir, de nuevo en busca de la identidad? -Políticos, intelectuales y periodistas tenemos una responsabilidad, de la que a veces nos inhibimos, y simplificamos y sembramos palabras que luego se nos van de las manos. Yo hablo de identidad con un gran temor, no porque me vayan a hacer nada, que ya me han dicho de todo, sino porque es algo cercano al sistema nervioso, que provoca reacciones involuntarias, además de que a veces no hiere lo que se dice sino lo que el otro cree que uno dice. ¿Vuelve una nueva ola de golpes de pecho? -Visto desde la ONU, a veces daban ganas de dar una colleja a los españoles por amargarse la vida con problemas mínimos. Quien ha vivido en EE. UU. o en tierras de aluvión conoce los problemas de la integración. En países donde son muy pequeños parece que hay que ampliarlos. Creatividad bajo mínimos ¿Como entre catalanes y valencianos? -Efectivamente, éste no es un problema lingüístico sino político. Sólo tendrá la importancia que le demos. ¿Su balance de la normalización? -Ha sido una típica discriminación positiva, lo que ha creado paradojas escolares, pero en todo caso los resultados no han sido los proclamados. Además, la institucionalización de la cultura y el subsidio han empobrecido mucho la creatividad; se nota poco porque el descenso es general, España y Europa sufren de lo mismo. La institucionalización lleva a favorecer a los cerca- En cuestiones de identidad no hiere sólo lo que se dice sino lo que el otro cree que uno dice afirma el escritor nos y si además éstos tienen que cumplir un papel de afianzamiento cultural e identitario, ganará la identidad pero pierde la cultura. ¿Se puede defender una cultura sin minimizar otra? -Cuando se aspira a parcelas de poder, o eres superior o tienes que rebajar al otro, pues si no las estaturas suelen ser equiparables. ¿Lo dice por el catalán o el castellano? -Bueno, una cosa es equiparar lenguas y otra que te impongan una. Es importante que se entienda que los catalanes no hablan catalán para fastidiar a nadie y uno no deja de expresarse en su lengua porque usted le diga que hay otra lengua más práctica. El catalán es una lengua tan completa como el francés y tal vez más que el italiano. Creo que es excelente para la poesía, buena para la narrativa, suficiente para la crónica y deficiente para el pensamiento. Al caer en desuso en el siglo XVIII no se desarrolló en esa vertiente, como le falta el otro extremo que es el habla callejera, de los jóvenes, que tienen que recurrir al castellano. ¿Por qué la juventud nacida en democracia es más nacionalista? -Es paradójico, luego hablan de mestizaje; pero de algo exótico, claro. Los hijos de inmigrantes buscan enraizarse en una nueva identidad; de otro lado, la desideologización sugiere que la política será similar gane quien gane, así