Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 21 11 2004 39 Las reclamaciones por el apagón tras el incendio de una subestación eléctrica se elevan ya a 2.500 Un operario de Metro muere al caer a un pozo de 15 metros mientras trabajaba en una reparación EL CONGRESO DE MADRID IGNACIO DEL RÍO Ex secretario general del PP y ex concejal de Urbanismo Aguirre y Gallardón en una conferencia a finales del mes pasado pre ha sido el presidente del partido. Ésa ha sido la función de Pío García- Escudero durante muchos años con éxito, explica un miembro del equipo del alcalde. García- Escudero ha tenido que mediar en múltiples ocasiones entre Álvarez del Manzano y Gallardón, cuando uno era alcalde y otro presidente de la Comunidad, y las cosas siempre acababan bien añaden. El problema está en que la próxima presidenta del PP es una de las partes, y por tanto no puede ser también juez La solución estaría en el número dos el secretario general. De su buena elección depende que las heridas abiertas en la última crisis del partido continúen sangrando o se cierren de una vez. Así las cosas, Aguirre podría decantarse por un ratista para sustituir a otro, Ricardo Romero de Tejada, en el puesto de secretario general. Éste tomó la decisión de no seguir en la dirección del partido al final del verano pasado, tras la crisis de la Asamblea, DANIEL G. LOPEZ cuando fue blanco de todos los ataques socialistas, que al no encontrar pruebas sobre la famosa trama inmobiliaria, dirigieron todas sus críticas contra Romero de Tejada. Consejeros descartados Uno de los ratistas de más peso ahora mismo en el PP regional es el consejero de Empleo y Mujer, Juan José Güemes. Pero tanto Güemes como los demás consejeros parecen en principio descartados, ya que Aguirre quiere que el secretario general se dedique a tiempo completo a sus tareas del partido, y no entra en sus planes prescindir de ningún miembro de su Gobierno. Pero hay una mujer, también cercana a Rato, que puede tener un puesto decisivo en la Ejecutiva, según fuentes próximas a Aguirre. Se trata de Anabel Mariño, que ha dirigido diversas campañas electorales de Rato en Madrid y ahora está al frente del Consorcio de Turismo. os partidos políticos, como las organizaciones y las sociedades, celebran sus Congresos con un doble objetivo: elegir a quienes les dirigen y establecer unos objetivos estratégicos y de programa. Dar respuesta a los problemas que tienen los ciudadanos y ofrecerles unos dirigentes que representen sus ideas y principios. El PP convoca a los madrileños a su XIII Congreso Regional que tiene lugar después de la renovación de sus candidatos en la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid y tras la pérdida del Gobierno de la Nación, tres días más tarde de la terrible convulsión que sufrió todo Madrid el 11 de marzo. Una convocatoria en el marco de una nueva situación, que cierra un tiempo que comenzó en 1993 con la dirección de García Escudero. Desde esa fecha hasta el 14 de marzo se cumplió un ciclo político que tenía tres grandes objetivos: modernizar el PP de Madrid, gobernar en la Comunidad, el Ayuntamiento se había ganado por Álvarez del Manzano en 1991, y contribuir, decisivamente, a la victoria de José María Aznar en las elecciones generales. Y los tres retos se consiguieron gracias al esfuerzo de cuadros y afiliados que conectaron con los madrileños desde los gobiernos, los grupos municipales y las sedes del Partido. Lo que hace años parecía difícil se alcanzó: tener mayorías de gobierno en una sociedad como la madrileña que ha simplificado, sin hueco para terceros, las opciones políticas en las dos grandes fuerzas, PP Y PSOE. El ciclo de estos años ha sido, sin duda, un éxito colectivo. Pero seria un L La decisión de Aguirre de dar un paso adelante y asumir una responsabilidad añadida es una actitud valiente tremendo error no reconocer el cambio político que se ha producido, internamente y en la situación general, y acomodarse en la nostalgia o en la sacramentalización del modelo o de las personas. En este contexto de cambios y, por tanto, de riesgos, la decisión de Esperanza Aguirre de dar un paso adelante y asumir una responsabilidad añadida es, ante todo, una actitud valiente. Frente una cierta cultura política que se hace confortable en los gobiernos y que observa la organización del Partido como una estructura molesta e incomoda, bajar al Partido y, por tanto, a tantas gentes anónimas que generosamente aportan su tiempo y esfuerzo, es, ante todo, un ejercicio de profunda convicción democrática. El PP de Madrid asume el principio general de hacer simétricos los liderazgos de gobierno y de Partido. Los tiempos pasados aconsejaron una estructura de equilibrio al servicio de los grupos, municipal, autonómico y nacional. Hoy es necesaria una organización que refuerce el liderazgo visible de la sociedad madrileña, que ha perdido referencias tan importantes como la que represento Aznar y sus gobiernos. Por ello, mas allá de la obviedad de que en un Congreso se pueden presentar una o cuarenta candidaturas, la responsabilidad política y el sentido común, aconsejaban una candidatura encabezada por quien tiene la voluntad decidida de trabajar para la organización del PP de Madrid. El reto debe seguir siendo gobernar la Comunidad y los Ayuntamientos. Las elecciones generales del 2003, en circunstancias excepcionales, acercaron en 500.000 votos al PSOE en relación con el PP. Nuevos votantes, electores abstencionistas y concentración de los votantes de izquierda, están en la causa del resultado. Madrid reclama que el PP desarrolle sus políticas con el fin de dar respuesta a los cambios de una sociedad que está a la cabeza de España en los indicadores de bienestar.