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36 Internacional DOMINGO 21 11 2004 ABC Pese a su derrota a manos de Bush en los comicios del 2 de noviembre y a la crisis de liderazgo en su partido, el patricio de Massachusetts quiere continuar su campaña desde el Senado y no descarta una nueva candidatura presidencial para 2008 El futuro de John F. Kerry POR PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Aunque la Presidencia de Estados Unidos es considerada como una de esas oportunidades que sólo se presentan una vez en la vida, el derrotado John F. Kerry no parece considerar los comicios celebrados el pasado 2 de noviembre como un definitivo punto y final a sus ambiciones ejecutivas. Aunque el sistema presidencial y federal del gigante americano no alienta precisamente la figura europea de jefe de la oposición, el senador de Massachusetts se está planteando mantener viva su candidatura de cara al año 2008. Tras haber acumulado un volumen de donaciones y respaldos sin precedente para los demócratas, Kerry estudia cómo prolongar su campaña durante los cuatro años de mandato que le restan en el Senado. En contraste con el silencio y el bajo perfil adoptado por Al Gore tras la debacle de Florida en 2000, el senador quiere mantenerse visible encabezando pulsos parlamentarios contra la agenda de ambiciosas reformas planteada por George W. Bush tras su reválida electoral. Tras recuperarse en su mansión de Boston del maratón final de la campaña, Kerry ha empezado a celebrar una serie de reuniones para dejar saber su intención de mantener abiertas sus opciones. En uno de esos cónclaves, el senador ha recordado que el propio Ronald Reagan tuvo que luchar dos veces sin éxito por la nominación del Partido Republicano antes de lograr finalmente la Casa Blanca. Además de recalcar según algunas fuentes indiscretas que en ocasiones Dios te pone a prueba, pero yo soy un luchador y me he recuperado otras veces dor también ha indicado que va a empezar por liderar la oposición parlamentaria contra los planes resucitados por la Casa Blanca para buscar petróleo en refugios naturales de Alaska. Los fieles a Kerry argumentan que tras casi dos años de campaña presidencial, el senador se ha convertido en el líder de facto del Partido Demócrata. Su hermano pequeño, Cameron, llegaba a afirmar en las páginas del Boston Globe que aunque el candidato estaba profundamente decepcionado por los resultados del 2 de noviembre su liderazgo tiene una dimensión nacional indiscutible y es concebible que vuelva a pelear por la Casa Blanca. Nuevo rostro A pesar de estos planteamientos y declaraciones, no todos los demócratas comparten los planes perennes del senador Kerry, con una apreciable corriente de opinión partidaria de buscar una nueva cara, pasar página y hacer todos los cambios necesarios para conectar con ese bloque de votantes conservadores descrito en tono peyorativo como Jesusland y evitar que el próximo candidato republicano a la Casa Blanca gane en 31 Estados de la Unión con tres porcentajes más del voto popular. Donna Brazile, la jefa de la desastrosa campaña de Gore, ha sido de las primeras en aplicar su propia experiencia y afirmar que Kerry tiene un puesto en la mesa pero no es el propietario de todas las sillas A juicio de esta afroamericana, nuestro partido ha hecho todo lo que tenía hacer en estas elecciones en términos de dinero y materialización de votos. Lo que no hemos tenido es un mensaje efectivo y candidatos capaces de trasmitir un mensaje consistente. Necesitamos un candidato que, a todos los niveles, conecte, de cabeza a corazón, con los votantes John F. Kerry REUTERS El liderazgo de Kerry tiene una dimensión nacional indiscutible y podría volver a pelear por la Casa Blanca Como justificación, Kerry ha destacado que en estas recientes elecciones casi 56 millones de estadounidense han votado a favor de tener cobertura sanitaria, independencia energética, investigaciones con células madre, una Seguridad Social protegida Para prolongar su pulso con Bush, el sena- Cuantiosos respaldos Robert Shrum, el principal asesor de Kerry con cierta fama de gafe por su reiterada experiencia perdedora, que ya se remonta a los tiempos de George McGovern, ha recalcado que nadie debe esperar que el rival de Bush vaya a difuminarse en la colina del Capitolio. Según ha indicado Shrum, el senador retiene una fabulosa maquinaria de recaudar fondos además de cuantiosos respaldos dentro de su partido. Para mantener su prominencia entre los demócratas, Kerry estaría contemplando la posibilidad de organizar su propio comité de acción política para canalizar donaciones y quizá impulsar un think tank con el objetivo de tomar posiciones en el pulso sobre liderazgo, definición y estrategia abierto entre sus correligionarios. En sus primeras declaraciones a la Prensa tras su derrota, el senador ha insistido en que tenemos una agenda muy clara y voy a luchar por esa agenda con toda la energía que tengo y toda la pasión que ha traído a mi campaña En el museo de los perdedores P. R. WASHINGTON. En Estados Unidos hay museos para todos los gustos. Desde 1965, en la localidad de Norton- -un pueblo con un censo de tres mil vecinos en las praderas de Kansas- -existe una galería dedicada exclusivamente a honrar a los perdedores de campañas presidenciales. John F. Kerry ya se ha cualificado para incorporarse en esta colección dedicada a los que también se presentaron Esta exposición permanente, que comparte espacio con una sucursal bancaria del First State Bank y que suele ser visitada por una media de cien personas al año, empieza su recorrido histórico por John Jay, que perdió frente a George Washington en las primeras elec- ciones presidenciales de Estados Unidos. Como munición de perseverancia para las ambiciones políticas del senador por Massachusetts, varios de los casi sesenta perdedores homenajeados en este pequeño museo tan gratuito como austero consiguieron en sucesivos intentos ocupar la Casa Blanca, incluídos Thomas Jefferson y Richard Nixon.