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ABC DOMINGO 21 11 2004 La Entrevista 11 El mundo se está volviendo más consentidor y nosotros estamos de vuelta El presidente Chirac es un francés, ¡qué le puedo decir! Quería parecer más independiente... Estados Unidos es hoy un país más cohesionado de lo que lo era en los últimos años La filosofía del segundo Gobierno de Bush será, básicamente, la misma jan. Hace unos días hablaba con el padre del presidente Bush y me contó que él se preocupó mucho cuando supo los resultados de esas encuestas. Pero habló con el arquitecto que es como llaman a Karl Rove, y él le dijo: Señor, no se preocupe Rove comprendía el significado de esas encuestas de primera hora en el contexto de esta elección. Yo confieso que estaba nervioso cuando me acosté a las cuatro de la mañana, pero cuando me desperté, todo había terminado. Fue fantástico. ¿Es la brecha transatlántica hoy mayor que nunca? -No. La retórica ha cambiado y se ha usado eso políticamente. El presidente Chirac es un francés, ¡qué le puedo decir! Quería parecer más independiente... Pienso que esto cambiará. Lo que cuenta es lo que se hace. Europa entiende la amenaza del terrorismo, la tienen, está aquí. -Los valores religiosos juegan un papel mucho mayor en la sociedad norteamericana que en la europea. Claro que es una herencia cultural europea. Pero Estados Unidos tiene una actitud completamente diferente de Europa respecto a esos valores. ¿Por qué? -Europa es diferente respecto de los valores religiosos porque está más influida por el socialismo. Nosotros tenemos una alternancia de republicanos y demócratas. Somos un país joven en comparación con Europa, un país construido sobre sus libertades y no cargamos tanto equipaje. En cambio, Europa tiene mucha historia; la de España es fascinante, pero también es una carga. La gente vino a Estados Unidos buscando oportunidades. Mis abuelos llegaron desde Grecia. -Usted empezó a crear su fortuna a partir de un préstamo de 1.200 dólares. Ha estado aquí casi tres años en una posición privilegiada. Si pudiera volver a España e invertir aquí, ¿qué sector de la economía española le resultaría más atractivo? -Hay muchas áreas, pero mi interés es el de los bienes raíces. En España hay muchas oportunidades en ese sector: segundas residencias, promociones para jubilados de toda Europa. Cuando fui a Mallorca la primera vez, todas las señales urbanas estaban en alemán. Este verano estuve en otra parte de Mallorca y me dijeron que las van a poner ahora en inglés por la cantidad de irlandeses que reciben. El embajador Argyros piensa que la retirada de Powell no tiene ninguna significación política ¿De qué forma puede esta segunda Administración de Bush ser diferente de la primera? -No sé hasta qué punto será diferente. Habrá diferentes protagonistas, una nueva secretaria de Estado, otros cambios en el gabinete, pero la filosofía del segundo Gobierno de Bush será, básicamente, la misma. Esperamos que la situación en Irak se tranquilizará y se logrará la paz. Y todos debemos trabajar en la Hoja de ruta entre israelíes y palestinos. -El secretario de Estado Powell es una de las figuras más populares dentro y fuera de Estados Unidos. ¿Qué significado político tiene su retirada? -No tiene ninguna significación política. La razón es- hay que conocer al secretario Powell- que aborda las cosas con una dedicación del 110 por ciento. Los viajes que implica su cargo son muy duros. Él ha sido un general y es un hombre que lo ha logrado todo, pero esto era muy duro para su familia; ha hecho mucho. Yo no podría mantener ese ritmo: ha dormido en un avión todo el tiempo. Es muy difícil y ha realizado un gran trabajo como secretario de Estado. -Hay la sensación de que con su retirada los neo- cons se imponen sobre los más moderados... Se rompe la ecuación. -No lo creo. Siempre hay tensiones entre el Consejo Nacional de Seguridad, el Departamento de Defensa y el de Estado, y un poco de tensión es algo beneficioso. Es bueno tener desacuerdos o no se consigue sacarle lo mejor a todas las situaciones. Pienso que ésa ha sido una tensión natural y hasta donde yo recuerdo siempre ha habido cierto grado de tensión. Estoy seguro de que también había tensiones cuando Madeleine Albright era secretaria de Estado. Los que rodean al presidente en la Casa Blanca tienen su agenda, los que están con el secretario de Defensa tienen la suya, que hasta cierto punto puede diferir, y el secretario de Estado intenta hacer las paces con todos. No es fácil. -El resultado de las elecciones, ¿muestra un país polarizado? -Estados Unidos es hoy un país más cohesionado de lo que lo era en los últimos años. El presidente ganó con una ventaja de tres millones y medio de votos. No fue una elección ajustada, como la anterior. Fue una elección centrada en dos asuntos muy importantes: uno era la guerra contra el terrorismo, incluyendo Irak, y el otro, que cautivó a muchos votantes, se centraba en los valores. Se nos dio la posibilidad de elegir en esta materia y escogimos. Las diferencias entre ambos candidatos siempre juegan un papel importante. Hubo once estados en los que se sometía a referéndum una iniciativa contra el matrimonio entre homosexuales y fue aprobada en todos, incluso con un margen amplio en muchos. Me sorprendió. Hay una tendencia a moverse hacia posiciones más moderadas en relación con los valores y eso es sano. El mundo se está volviendo más consentidor y nosotros estamos de vuelta. Fue una victoria tan amplia que ni siquiera hizo falta discutir sobre los votos de Ohio. -Usted lleva muchos años involucrado en elecciones presidenciales. ¿Por qué esta vez se equivocaron tanto los sondeos a pie de urna? -El problema fue intentar ser el primero en dar un resultado, por lo que llegaron a sus conclusiones demasiado pronto. Tabularon los votos de los primeros votantes, que generalmente son mujeres y personas que no traba-