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10 La Entrevista DOMINGO 21 11 2004 ABC GEORGE L. ARGYROS Embajador de los Estados Unidos de América en España Creo que el presidente Rodríguez Zapatero y su Gobierno no entienden todavía a Estados Unidos George L. Argyros abandona España hoy, día en que cumple tres años como embajador de la primera Administración del presidente George W. Bush. Durante su misión, las relaciones entre ambos países han sufrido vaivenes. Admite, sin tapujos, que la situación debe mejorar TEXTO: RAMÓN PÉREZ- MAURA FOTO: ERNESTO AGUDO Argyros es un hombre de negocios que hasta su nombramiento para Madrid ejercía como presidente y consejero delegado de Arnel Affiliates empresa de inversiones de la costa oeste de Estados Unidos. Levantó su fortuna personal partiendo de unos orígenes modestos, tras graduarse en Ciencias Empresariales y Económicas por la Universidad de Chapman en 1959. Su vinculación política- -siempre cerca del Partido Republicano- -le llevó a presidir la Fundación de la Biblioteca de Richard Nixon y a servir en la Corporación Federal de Préstamos Hipotecarios para Viviendas, con el anterior presidente Bush. ¿Qué balance hace de sus tres años de embajada en Madrid? -Ha sido una experiencia maravillosa estar aquí representando a nuestro presidente, a nuestro país... Mi mujer y yo habíamos estado viniendo durante décadas; la primera vez hace más de 30 años, cuando el general Franco estaba todavía en el poder. Hemos visto cambiar a España y hemos sido honrados por un presidente que nos pidió que sirviéramos aquí como embajadores. El pueblo español es maravilloso. Los gobiernos cambian y las circunstancias cambian con ellos. Trabajar con el Gobierno de Aznar fue estupendo y tuve una cálida amistad con él, con su Gobierno y con el pueblo español. Ha habido varios hechos que han marcado mi estancia aquí, como la catástrofe del Prestige en la que intentamos ayudar. Además, hemos fomentado intercambios culturales con el programa de becas Fullbright, en el que mi mujer y yo estamos involucrados. Me acabo de enterar que uno de los estudiantes españoles de este programa ha sido admitido en la CalTech -Instituto de Tecnología de California- en la que es muy difícil ser admitido, y otro está en la Universidad de Chapman, de la que fui presidente durante 26 años. Estimo que el discurso del presidente Aznar ante el Congreso de Estados Unidos fue extraordinario. Yo pude acompañarle a la costa oeste, donde también recibió homenajes en las universidades de Chapman y Stanford y en otras instituciones. Pienso, por otra parte, que el hecho de que las tropas españolas hayan ayudado en la guerra contra el terrorismo en Afganistán ha sido extremadamente útil. Sin duda, los atentados del 11 de marzo fueron muy duros para todos. Para terminar el balance añadiré que hemos podido llevar varios grupos de empresarios a Estados Unidos: Florida, Houston, Dallas, California... ¿Son las relaciones bilaterales hoy tan buenas como cuando usted llegó a España? -El presidente Bush hizo de España el primer destino de su primera gira europea en junio de 2001, aunque yo no pude estar porque el proceso de mi nombramiento se demoró en el Senado. La relación con España es buena, no sólo con el Gobierno sino con el pueblo español. España es un gran país y su pueblo, un amigo generoso. -Durante su embajada, Estados Unidos jugó un papel clave en la crisis de Perejil. ¿Cabría imaginar que RELACIONES CON ESPAÑA Confío en que la relación con el Gobierno de Zapatero mejorará El jefe del Ejecutivo cometió un error al manifestar su preferencia por el senador Kerry. Desgraciadamente, por su inexperiencia o por lo que fuera, terminó generando un problema El acercamiento del presidente español a las relaciones con Estados Unidos es algo diferente a lo que estábamos acostumbrados con el anterior Gobierno si hoy se produjese un incidente similar Estados Unidos volvería a actuar de igual manera? -Estados Unidos es, básicamente, un amigo de España y tenemos mucho en común. Cuando hay un cambio de Gobierno las relaciones cambian, por lo que las personas tienen que acostumbrarse a los nuevos interlocutores, pero confío en que la relación con el Gobierno de Zapatero mejorará. La relación transatlántica está viva y muy bien, aunque situaciones como la de Irak hacen que necesite un poco de estímulo; estoy seguro de que otros países son conscientes de ello. Creo que el presidente Zapatero y su Gobierno no entienden todavía a Estados Unidos, pero pienso también que le gustaría tener una relación mejor. Lo vi hace unos días durante unas dos horas y tuvimos una buena conversación. Fue más tiempo del que esperaba verle y parece que ésa es una buena señal. Su acercamiento a las relaciones con Estados Unidos es algo diferente a lo que estábamos acostumbrados con el anterior Gobierno. Esperemos que las cosas mejoren con el tiempo. -Como embajador, ¿cómo se sintió cuando le escuchó manifestar su preferencia por una victoria del senador Kerry en las presidenciales? -Sostengo que cometió un error al decir eso. Cuando se hace un comentario sobre las elecciones en un país, siendo el presidente del Gobierno de otra nación, te estás creando un problema. Desgraciadamente, por su inexperiencia o por lo que fuera, terminó generando un problema. -Durante estos años habrá notado las reticencias de los españoles y de otros gobiernos europeos hacia la Administración de Bush. ¿A qué se debe? -Es natural tener alguien a quien echarle la culpa en la vida y eso pasa también con los países, a los que resulta conveniente desde un punto de vista político. Las dos naciones que tuvieron una actitud más anti Bush fueron Francia y Alemania, pero eso está cambiando en estos momentos. Pienso que la relación transatlántica es mucho más importante. Tenemos mucho en común, un gran pasado común, somos democracias y estamos todos luchando contra el problema del terrorismo. Seguiremos trabajando con estos países y esperamos que las relaciones con España mejorarán. -Ha mencionado dos veces la relación transatlántica. Son muchos los que creen que es una ficción: que el desequilibrio entre Estados Unidos y sus aliados es tan grande que ésta no es una verdadera alianza, sino que uno manda y los otros obedecen... -Yo no lo veo así. Siempre hay desacuerdos: uno no puede sintonizar siempre ni con su mujer, no digamos con otro país. Pero habrá cosas en las que lleguemos a alianzas y otras en las que no; en conjunto es más lo que compartimos que lo que nos separa y ahora el terrorismo es un enemigo común. Hace unos días un trágico atentado ha conmocionado Holanda. Para los dirigentes es difícil liderar en este contexto, pero estoy seguro de que sabremos abrirnos camino. Creo que el presidente Zapatero comprende que tiene mucho que ganar de una buena relación con Estados Unidos.