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8 Opinión DOMINGO 21 11 2004 ABC Cartas al director Persecución En Avilés, el colegio público Palacio Valdés suspende el festival de villancicos porque tres familias se quejan de sus connotaciones religiosas y apoyan una escuela profundamente laica. En Gijón, el Ayuntamiento prohíbe la colocación del tradicional nacimiento monumental de la Asociación Belenista de Gijón alegando problemas de espacio En la misma población, el arzobispo Carlos Osoro se ve obligado a suspender una visita a un instituto debido a una movilización estudiantil. Ante estos hechos, de la misma manera, pido inmediatamente a los Ayuntamientos la supresión de la Cabalgata de Reyes, de las vacaciones en Semana Santa y de todos los festivos de carácter religioso (Navidad, Inmaculada... Supongo que los padres de estos alumnos darán ejemplo de laicismo y acudirán a trabajar en estos días y no estarán perdiendo el tiempo. Al mismo tiempo, creo que en los institutos se debe prohibir el acceso a cualquier persona ajena a las instalaciones, ya sean visitas de carácter cultural, deportivo, etcétera, ya que siempre pueden ofender a alguien. Por lo que a mí respecta, pienso empezar a solicitar la supresión de las fiestas de Carnaval en los colegios y en las ciudades simplemente porque tienen un carácter pagano. ¿Qué ocurriría en ese caso? Estoy convencido de que los que tanto piden el laicismo acudirían a su tan socorrida falsa tolerancia. Pedro Díaz Haces. Piedras Blancas (Asturias) Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Por fax: 913.203.356. Por correo electrónico: cartas abc. es dejara de llamarse andaluz para llamarlo madrileño? Obviamente, el español que hablamos es el mismo, pero el acento es diferente, por tanto, no se estaría ni respetando, ni protegiendo esa lengua. Patricia Albella Ortolá. Madrid. Sin cambiar la historia Estuve en el frente de Madrid (zona nacional) los últimos nueve meses de la Guerra Civil. Me gustaría, pues, hacer unas precisiones sobre el reportaje publicado el domingo 14 en relación con dicho frente. De acuerdo en que nos veíamos, a simple vista, los dos bandos. Pero, al menos en mi sector de la Casa de Campo, la minilínea Maginot era más bien republicana y no nuestra, ya que nuestras fortificaciones tenían la provisionalidad de quienes esperábamos que, tarde o temprano, entraríamos en Madrid. Yo lo hice el 28 de marzo del 39, antes del grupo de nuestras tropas, y comprobé que la primera línea republicana la constituían búnkers de cemento y galerías subterráneas perfectamente preparadas para una larga resistencia. Carlos María San Martín. Aguadulce (Almería) El valenciano tiene identidad propia El Gobierno planea modificar algunos artículos de la Constitución, lo que me parece muy acertado, pues en 26 años han sido muchas las cosas que han quedado un tanto desfasadas; no obstante, también debería preocuparse por no actuar anticonstitucionalmente. En los últimos días se está discutiendo la posibilidad de llamar al valenciano, catalán. Pues bien, les aconsejo que lean el artículo 3.3 de la Constitución española donde literalmente se afirma que todas las lenguas que tenemos en España merecen ser respetadas como tales, por lo tanto, ¿por qué debería el valenciano dejar de ser valenciano para convertirse en catalán? Este hecho llevaría a que literatos valencianos se consideraran catalanes, y como consecuencia, entre muchas otras cosas, Valencia carecería de una literatura propia. Esto es una cuestión de sentimentalismo, aun- que parecidas, tienen sus diferencias, y por supuesto, tienen su historia, la cual quedaría plenamente truncada si fi- nalmente el Gobierno accediera a las presiones de ERC. ¿Qué pasaría si los madrileños quisieran que el andaluz y sus lectores Como trabajadora de una multinacional americana que invierte en España, E. GÓMEZ nos comenta, después de leer el artículo titulado La Cámara de Comercio americana alerta del peligro de una caída de la inversión estadounidense en España que aunque hay que ser realista, y el artículo lo es, no me parece ético- -por el uso político que connota- -presagiar para empresas españolas un bloqueo como el de Cuba. Un toque de realismo nunca viene mal, pero aprovecharlo de forma partidista, asustando de paso a los españoles, no me parece serio WOLFGANG HOFMANN se pregunta, en referencia a la interesante e informativa Tercera de José María Pozuelo Yvancos que habla de La hora de la lengua ¿no hubieran preferido los romanos el consensus eruditorum al consensum eruditorum que aparece en el texto? JAVIER DE LAS ROZAS GARCÍA agradece el interés que muestra este periódico por nuestras Fuerzas Armadas, pues informan de temas que nada tienen que ver con la noticia morbosa Pero, como teniente de complemento a punto de caducar (me quedan 12 días para cumplir 38 años y ser considerado viejo por el Ejército) quiero matizar el artículo que trataba sobre los problemas del Ejército para la captación de personal. En mi situacion, resulta muy duro leer que los españoles no queremos trabajar en el Ejército, cuando desde diciembre han echado a la calle a 2.000 militares. Y siguen echando FLORENCIA SRODEK nos escribe desde Argentina pues se sintió dolida al leer la columna de Juan Manuel de Prada La Cumbrecita ya que según ella, el autor ha convertido a los habitantes del pueblo serrano de La Cumbrecita en tenebrosos personajes cómplices de la Segunda Guerra Mundial. Siendo el pueblo donde he pasado los mejores momentos de mi corta vida, puedo sumar el dato de que soy bisnieta de uno de los pioneros del pueblo, que por cierto era de familia judía JOSÉ CERVERA quiere agradecer la información sobre la situación de África publicada el fin de semana pasado. Por este motivo, y con todos mis respetos, no me parece justo ni equitativo y, por tanto, no estoy de acuerdo con el artículo Una explosión en Costa de Marfil de Darío Valcárcel. No me cabe la menor duda de los excesos de las milicias de Gbagbo, pero la respuesta de Francia y sobre todo las matanzas de civiles por parte de soldados franceses me parecen injustas y crueles. El problema de Costa de Marfil se acabaría en gran parte si los franceses se quedaran en Francia y dejaran de apoyar a los rebeldes para mantener sus negocios e intereses comerciales y económicos