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ABC SÁBADO 20 11 2004 Sociedad 45 13: 45. Con Ana Patricia Botín, presidenta de Banesto, firmando el acuerdo haya comprendido la importancia de que los estudiantes se relacionen desde el principio con lo más avanzado de las nuevas tecnologías mientras que la presidenta (que miraba a Gates como si fuera Macaulay Culkin, sólo en la Presidencia) presentó al norteamericano como una personalidad indiscutible e indiscutida en el mundo, que ha revolucionado la vida cotidiana de nuestro tiempo Justo plantado sobre la placa que indica el kilómetro 0, ellas, las furgonetas, vuelven a estar allí, como en las pelis de espías. Llega mi taxi. Buenos augurios, conductora y también un Mercedes. Que no falte de nada. Debemos llevar quince o veinte minutos de ventaja. El Ifema, allá en el Parque Juan Carlos I espera. ¿Por Velázquez o por la M- 30? Por Velázquez, a ver si hacemos un poquito de tiempo y la comitiva del Fangio microsóftico nos adelanta Nada. A la puerta del Ifema, bajo el sol de noviembre, esperan parte de los empresarios de pymes a los que les toca ahora recoger las bendiciones de Gates. Increíble, pero cierto. Justo en la puerta, pero nos han cogido. Chicos listos los de seguridad, habrán tirado por la M- 30. La anfitriona es la presidenta de Banesto, Ana Patricia Botín, que comentó que la tecnología ya no es una ventaja adicional, sino un requisito indispensable para el éxito Finalizó con una frase del propio Gates: Estamos permanentemente a dos años del fracaso y le recibió como filántropo, visionario, amigo y aliado Por su parte, el presidente de Microsoft enfatizó que la incorporación de las nuevas tecnologías a las pymes es una absoluta necesidad puesto que la magia del software permite trabajar de una manera mucho más eficiente y con menores costes Por supuesto, hay nueva tanda de firmas. Llevamos una mañanita que aquí se firma más que en las Capitulaciones 16: 00. Con el presidente de la ONCE, Miguel Carballeda Gates pidió al Gobierno que sea neutral en el proceso de adquisición de nuevas Tecnologías La magia del software permite trabajar mejor y con menores costes dijo ante los pymes Un zurdo con mucha, pero que mucha mano izquierda La visita de Bill Gates a Madrid transcurrió sin que apenas nada ni nadie se moviera un ápice del guión. Puntualidad, discursos previstos (pero no leídos) ni un gesto de más (ni siquiera bebió un vaso de agua) ni un gesto de menos (es cordial, aunque en la distancia) Sin embargo, el dueño y creador de Microsoft demostró que, además de ser zurdo, tiene mucha, pero que mucha mano izquierda. No dijo ni que sí ni que no, sino todo lo contrario, sobre la victoria de George Bush unos prefieren a una persona, otros a otra, incluso en mi casa ha sucedido eso, así que en Microsoft sucede igual pero al final del día, durante el acto con los estudiantes de la Fundación Tomillo saltó el chispazo, el error de sistema, cuando una muchacha una ciudadana nos dijo, y miembro de Software Libre) le preguntó: ¿Le parece bien que una sola compañía, la suya, sea dueña del noventa por ciento del software mundial? Sólo por ver la cara de la gente de Microsoft el día había valido la pena. de Santa Fe o que en la antigua Ciudad Deportiva cuando salía Raúl. Entre acto y acto, entremés. Descanso (es un decir, poco más de una hora) para comer, porque se supone que Gates come poco, o bien que come rápido. O las dos cosas. En cualquier caso lo hace muy bien acompañado, pero seguro, y esto no es una suposición, que no se atiza unas judías pintas estofadas y unas lonchitas de lacón, como alguno que yo (y ustedes) me sé. Salón Amsterdam del Palacio de Congresos de Ifema. Unos minutos antes de empezar, dos miembros de seguridad comprueban el lugar por el que va a entrar. Tipos profesionales que sólo se deben reír en la intimidad. Y lo dudo. Aquí está, ha vuelto el hombre. Pues hala, a la silla y a firmar. Esta vez acompañado por Miguel Carballeda, presidente de la Once, organización que a partir de ahora testará los productos de Microsoft para comprobar su disponibilidad para los discapacitados. Algo que para Gates es humanizar la tecnología Luego, ya saben. Otra vez desaparece. Otra vez las furgonetas. Otra vez lanzado por el mundo a velocidad de e- mail. En el aeropuerto espera un avión. Al otro lado del Atlántico, en Seattle, su mujer Melinda French y su hija de ocho años, Jennifer Bellamy Gates esperan. Seguro que esta mañana se irán de pesca.