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ABC VIERNES 19 11 2004 Espectáculos 65 Dos hermanas Lost in La Mancha Oscuros asuntos de familia A. W. Cómo (no) se hizo el Quijote ANTONIO WEINRICHTER Los asiduos a festivales de cine fantastique manejan con festiva soltura categorías genéricas como están muertos pero no lo saben o están locos pero no lo saben para designar ese tipo de películas que juegan con el nivel de realidad en el que habitan sus personajes y, por tanto, juegan con las expectativas del espectador para asestarle una buena terapia de choque, que es de lo que se trata. Esta producción coreana es obra de Kim Jee- won; según los expertos, es uno de los cineastas que trabajan el género desde un enfoque más personal que descaradamente comercial. Y es cierto que la factura visual de Dos hermanas abona esa fascinación que muchos sentimos por el cine oriental y que su desarrollo narrativo no avanza a golpe de susto, sino que favorece la socorrida creación de atmósferas inquietantes. Pero ahí se acaba el capítulo de recomendaciones; la película mezcla a destajo las dos categorías arriba mencionadas y después de infinitos meandros, repeticiones y vueltas a la casilla de salida, el espectador empieza a desinteresarse de la peripecia de estas dos hermanas, una (aparentemente) más muerta que la otra y ambas huérfanas de una madre cuyo fantasma se pasea, sin em- Director: Kim Jee- won Intérpretes: Yeom Jung- ah, Im Soojung, Moon Geun- young, Kim Kab- su Nacionalidad: Corea del Sur, 2003 Duración: 115 minutos Calificación: bargo, por la casa con la misma naturalidad que la madrastra, que está viva pero es peor que la de Blancanieves o que el ama de llaves de Rebeca, al menos desde la perspectiva alucinada de la (s) hermana (s) Y esto es sólo el principio del bucle de gótico doméstico de la película que, con todo, satisfará a la creciente parroquia de aficionados al nuevo cine fantástico oriental. Uno se sigue quedando con Kwaidan Ya estamos acostumbrados a que un DVD incluya un making of que explica cómo se hizo la película; a menos que lo firme alguien como Chris Marker, es un género previsiblemente trivial, en el que todos se dan parabienes y repiten lo felices que han sido trabajando juntos. Lost in La Mancha comenzó siendo el making of de un proyecto de Terry Gilliam que se iba a titular El hombre que mató a Don Quijote pero como la película nunca se terminó, lo que encontramos es un absorbente documento de dos semanas de rodaje, la crónica de una catástrofe y, de rebote, una deconstrucción del aséptico formato del making of Por supuesto, Gilliam es un cineasta quijotesco: se ha enfrentado a los gigantes de la industria en Brasil y su versión del Barón de Munchausen, y El rey pescador es quizá la mejor actualización del cervantino tema de la locura idealista. Era pues el candidato ideal para la empresa, pero no contaba con la maldición del Quijote, que alcanzó al propio Orson Welles. Todo lo que pudo salir mal salió peor: su Quijote (Jean Rochefort) se bajó del caballo herniado; su Sancho (Johnny Depp) tenía otros compromisos, la madre naturaleza se Director: Keith Fulton y Louis Pepe Intérpretes: Tony Grisoni, Phil Patterson, René Cleitman, Terry Gilliam, Nacionalidad: EE. UU. GB, 2004 Duración: 93 minutos Calificación: comportó como una celestina, los hombres de negro corporativos se le echaron al cuello... Los desastres se van registrando sobre la cara de dibujo animado de Gilliam, uno de los cineastas más efusivos y entrañables que uno haya conocido. Y aunque no se comparta nuestra simpatía por el cineasta, este documental ofrece una novelesca crónica de una superproducción que se va a pique: es el Titanic de los making of