Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
62 Espectáculos VIERNES 19 11 2004 ABC VIERNES DE ESTRENO Renée Zellweger, en una escena de la segunda parte de El diario de Bridget Jones que llega hoy a las pantallas españolas con el subtítulo de Sobreviviré Con una carrera meteórica basada en la elección de papeles para su lucimiento y un físico de goma que engorda y adelgaza con igual facilidad que lo hacen sus acentos para dar vida a los personajes, Renée Zellweger es la mofletuda más querida por Hollywood Bridget Jones, entre dos amores TEXTO: JOSÉ EDUARDO ARENAS MADRID. Está en la cima del éxito y así lo vuelve a demostrar aceptando el personaje que la lanzó en el mundo, Bridget Jones. Con la segunda entrega, a la que se le añade en el título un explícito Sobreviviré la camaleónica Zellweger- -Oscar por Could Mountain -se ha embolsado la nada despreciable cantidad de 11 millones de euros, aunque lleve consigo el haber tenido que engordar otra vez. Pero que los fans no sufran en demasía, que la redondita, de cara, Zellweger no ha hecho lo que Robert De Niro en Toro salvaje a base de churrascos. Aquí y ahora, además de algún kilo añadido se ha volcado sobre su anatomía una cuidada digitalización, al estilo de la utilizada por Barbra Streisand para derretir a Jeff Bridget en El amor tiene dos caras con el añadido de los avances tecnológicos conseguidos desde 1996. Para la actriz que compartió prota- gonismo con Catherine Zeta- Jones en Chicago Bridget Jones es una mujer que está buscando la felicidad tal y como ella la entiende, que no tiene nada que ver con el ideal que tienen otras mujeres. Las dos películas representan a una persona que es capaz de ver sus faltas, que no se paraliza y que al tener la facultad de reírse de su propia sombra sigue adelante en la vida Así lo contaba hace unas semanas, durante su estancia en Madrid para promocionar el filme, donde estuvo acompañada por Hugh Grant y la directora Beeban Kidron. Mucha gente que vio la primera parte sabe que la cinta está basada en la novela de Helen Fielding. La segunda entrega empieza donde terminaba El diario... en los brazos del atractivo Mark Darcy. De nuevo las situaciones divertidas, las charlotadas, el amor y los celos a todo trapo. Amores pasados que vuelven a su vida para complicár- sela aún más. Bridges entre dos hombres. Su forma de buscar la felicidad- -la de Jones- -no corre pareja con los paradigmas que nos imponen. Su victoria es conseguir el reconocimiento por sí misma, aunque no le ayude la tendencia que tiene a ser patosa y no saber hablar bien en los momentos que debe hacerlo apunta la actriz, quien defiende que para algunas mujeres el matrimonio sea el final feliz de su historia, como le sucede a Bridget. A mis padres, al menos, les ha funcionado reconoce sonriente. En esta secuela, la actriz y todo el equipo en general se enfrentaba a un importante reto, el miedo a defraudar. El diario de Bridges Jones recaudó más de 280 millones de dólares en todo el mundo y Zellweger fue candidata al Oscar. Hugh Grant recuerda con ironía el primer rodaje, cuando Renée era muy dulce y encantadora. Pero en los cuatro años que han pasado desde entonces, ha conseguido ser una de las figuras más destacadas del cine y se ha convertido en un auténtico monstruo. En esta ocasión- -se pone serio- hemos tenido más dinero, pero es cierto que hubo mucha presión ante las expectativas Método secreto A Renée no le gusta hablar sobre su método para engordar; lo cree aburrido y por eso simplifica: Me reunía con la dietista y ella me hacía el cálculo matemático de las cosas que tenía que comer. Luego, con las pausas del rodaje, también engordé Además del tema de la báscula, tuvo que volver a tomar clases de dicción para hablar con acento inglés. Considero todo esto necesario si quiero hacer una interpretación honrada. Si no puedo ser Bridges mental y físicamente, ¿qué sentido tiene? se pregunta. Guarda la actriz un recuerdo imborrable de la filmación an-