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ABC VIERNES 19 11 2004 59 Cultura y espectáculos Edwards sitúa en el siglo XVII español el germen del realismo mágico El escritor chileno incluye a Borges, Proust y Calvino en la familia cervantina b Ejercicio de literatura compara- José Monleón, galardonado con el premio Nacional de Teatro por su impulso a la creación escénica da pero no uno más sobre el Quijote: el de ayer corría a cargo de Jorge Edwards, que participó en el III Congreso de la Lengua Española CARMEN DE CARLOS CORRESPONSAL ROSARIO. El escritor chileno Jorge Edwards recorrió, con ironía y sorna, las aventuras del Quijote, al que atribuyó similitudes con Borges y buena parte de los autores europeos e iberoamericanos de los últimos 400 años. Edwards descubrió algunas de las ediciones de la primera parte del Ingenioso Hidalgo que le impresionaron. En su juventud, cuando quería ser escritor cayó en sus manos una versión, voluntarista con aires de Nietszche y Kierkegaard realizada por Miguel de Unamuno, que consideraba al Quijote una criatura que entra en rebeldia con su creador, un ser de fondo luciferino, pero que, en lugar de ser condenado, consigue imponerse y cabalgar por su cuenta Frente a esta versión, el diplomático que se hizo escritor se queda estupefacto con un estudio de Nabokov, un ruso de influencia inglesa al que el exilio le hizo más anglosajón que los anglosajones ph Entre ese episodio del Quijote y uno de los relatos más emblemáticos del autor obsesionado con mirar el mundo bajo la forma de una biblioteca hay parentescos profundos con ejemplos constantes. Mi impresión es inversa a la de Unamuno y a la de Nabokov anuncia el autor de Los convidados de piedra Edwards dice que encuentra como uno de los aspectos más sobresalientes en el Quijote aspectos biográficos de Cervantes, como los reconoce en El Aleph de Borges. La autoconfesión de Cervantes se encuentra entre sus páginas y en ellas incorpora una autocrítica irónica y quizás desengañada El exceso de escritores, el humor y el sarcasmo forman parte de la familia cervantina en la que incluye, además de a Borges, a Calvino y Proust. Entre las tesis o conjeturas audaces, como denominó Edwards a sus observaciones, sobresale una: La extrema fantasía literaria se produce a comienzos del siglo XVII en España y de ahí es de donde procede el llamado realismo mágico En resumen, la pluma de Borges, como la de Machado de Assis, como la de Laurence Sterne, como la de algunos otros, son similares, parientes cercanos, y están empapadas de la misma tinta Jorge Edwards, ayer en Rosario, durante su ponencia en el Congreso EFE Nabokov y Cervantes Para el ruso que plantea una lectura beligerante en la que levanta las lanzas del enfrentamiento entre la literatura inglesa y la española, la brutalidad y crueldad de la vida española pesan más que la obra en sí, a pesar de que reconoce algunos gestos de bondad La incomprensión de Nabokov frente a Sancho es incomprensible como su visión del Quijote se asombra el premio Cervantes 1999. Basta una cita del autor de Lolita para comprobarlo, cuando dice: Sancho es el payaso generalizado Edwards considera que la pasión de Nabokov por Shakespeare le traiciona y que entra en ese juego de la descalificación con las cartas marcadas En la evolución del Quijote de los últimos cuatro siglos, Edwards establece una relación literaria con autores ingleses, franceses, rusos e hispanoamericanos, entre los que cita al brasileño Machado de Assis, Mijail Batjin y Michel de Montaigne. Con Borges como referencia principal. No en vano el título de esta exposición, que no ponencia, porque no sé muy bien lo que es era La cueva de Montesinos y el Ale- Piden en Rosario que el Gobierno cumpla con la Constitución y proteja todas las lenguas oficiales C. DE CARLOS, CORRESPONSAL ROSARIO. Es hora de que el Estado y el Gobierno cumplan con los deberes y obligaciones que les asigna la Constitución. Uno de ellos es proteger y promocionar todas las lenguas oficiales, hoy en desventaja respecto al castellano. La exigencia se puso ayer sobre el tapete del III Congreso de la Lengua, en el panel El castellano y las otras lenguas de España José Ramón Barreiro Fernández, presidente de la Academia Gallega, fue el primero en dar la voz de alarma, al mencionar el artículo tercero de la Carta Magna, donde dice que el castellano es la lengua oficial del Estado y que las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades autónomas En el mismo texto reza la riqueza de las distintas nacionalidades lingüísticas de España es patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección. Es decir, que las lenguas que se hablan en España pertenecen al patrimonio del Estado y no sólo al de las Autonomías, constituye una riqueza que el Estado debe tutelar y proteger y no le puede dar la espalda En su ponencia, Barreiro, abogado, historiador y autor de medio centenar de libros, denunció los favoritismos de algunas lenguas en función del color del gobierno de turno; exigió que cada cual asumiera sus responsabilidades e instó al actual Ejecutivo y a los venideros a que, además, modifiquen sus estrategias presupuestarias para aumentar los aportes para que la globalización no elimine nuestras señas de identidad Ninguno de los nueve ponentes objetó las reclamaciones de Barreiro, con quien compartieron también el peligro de muerte del gallego, del catalán o del euskera. El editor Víctor Fernández Freixanes llegó a marcar las cuatro líneas de acción inmediata para que el Gobierno cumpla: información reflejada en los medios de comunicación, en especial en los públicos. No se ama lo que no se conoce sentenció. Estudio de todas las lenguas en todas las escuelas. Proyección internacional. Y foros de reflexión. La mesa subió de temperatura con Carmen Riera y Víctor García de la Concha. El presidente de la Real Academia entendió que la escritora catalana había acusado a la institución de despreciar las lenguas autóctonas cuando ella, según aclaró, se refería a algunos académicos También la existencia del valenciano como idioma con identidad propia e independiente del catalán provocó una acalorada polémica entre los participantes.