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42 Madrid CAOS EN MADRID LA CARRETERA DE LA CORUÑA, BLOQUEADA VIERNES 19 11 2004 ABC Un autobús incendiado colapsó ayer Moncloa, el Bus Vao y la A- 6 Los viajeros volvieron a recorrer a pie los últimos kilómetros del trayecto b El fuego, que se consiguió apagar en pocos minutos, dejó bloqueado al autobús de tal forma que impedía el acceso de más vehículos al intercambiador MERCEDES CONTRERAS MADRID. Miles de viajeros andando, autobuses cruzados en la calzada y coches totalmente parados conformaron ayer el panorama de Moncloa en plena hora punta. El culpable, una vez más, el colapso del Bus Vao ya que un autobús de la empresa Llorente se incendió a las 7,30 de la mañana en el interior del intercambiador, cuando circulaba hacia su dársena. Los servicios de seguridad apagaron el incendio en pocos minutos, sin que hubiera peligro para los viajeros, según Antonio Fernández, responsable de la gestora del intercambiador. Simplemente- -añadió- -se solucionó con un extintor y ni siquiera llegaron a saltar los sistemas de alarma El problema es que esos minutos tuvieron unas consecuencias mucho más penosas, durante más de dos horas, para los conductores de la A- 6 y los usuarios del transporte público. El au- El hormigón y las vías de escape En diciembre de 1994 el entonces ministro de Obras Públicas, José Borrell, puso en marcha las calzadas del Bus Vao. Tres meses más tarde se abrió el último tramo, sólo para autobuses, hasta el intercambiador de Moncloa. Hubo opiniones para todos los gustos, pero sobre todo se habló de flexibilidad. Eso es algo que no tiene el último tramo de ese carril reversible. Encajonado entre hormigón, tiene escasas vías de escape, pese a que algunos de los bloques laterales sean de plástico. En busca de soluciones, Mario Arnaldo, presidente de Automovilistas Europeos Asociados, asegura que es necesario realizar una labor combinada: ampliar el intercambiador de Moncloa, por lo que obliga a los autobuses a realizar su servicio en superficie y ampliar en un carril más ese tramo final del Bus Vao o, al menos, quitar los separadores físicos de hormigón. Miles de ciudadanos caminan ayer tras el nuevo accidente en el Bus Vao tobús impedía y bloqueaba el paso al resto de los vehículos que trataban de entrar en el intercambiador a través del único carril del Bus Vao. Así, una larga hilera de autobuses atrapados volvió a surcar la calzada del carril reversible. Además, los interurbanos que por la falta de capacidad del intercambiador se ven ya obligados a tener las paradas en superficie, se quedaron cruzados hacia el Paseo de Moret, mientras los coches se agolpaban en los carriles convencionales de la nacional hasta alcanzar el kilómetro 11. La repercusión del atasco se extendió por toda la carretera de Castilla, así como por la avenida de la Ilustración por donde los conductores trataron de escapar. Moncloa se convirtió, en realidad, en una ratonera ya que el espacio de movimiento era mínimo y los conductores se tuvieron que conformar con ver, aplicando mucha paciencia, cómo los cambios semafóricos se sucedían sin resultados positivos para avanzar. A la espera de una grúa Mientras, los viajeros, entremezclados entre autobuses y coches, volvieron, una vez más y cada vez con mayor frecuencia, a recorrer a pie los últimos kilómetros de su trayecto para encontrarse ya en Moncloa buscando conexión con otros transporte. Lo mismo les sucedió a los usuarios que se encontraban en el interior del intercambiador ya que, por megafonía, se avisó que los autobuses tendrían que recogerles en superficie. A esas horas, en el