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14 Nacional ATENTADOS DEL 11- M CONSECUENCIAS VIERNES 19 11 2004 ABC La familia de Campillo teme que Toro y Trashorras intenten vengarse ANA MARTÍNEZ LA CORUÑA. Hizo lo que debía hacer. Es una persona muy valiente y todos, sin excepción, estamos orgullosos de él Así lo afirma Alicia Veiga, la madre de Jesús Campillo, el agente gallego de la Guardia Civil que grabó en 2001 la cinta en la que se desvelaba que el minero Emilio Suárez Trashorras y su cuñado, Antonio Toro, querían montar bombas con teléfonos móviles. Su hermana Marisa también le ofrece todo su apoyo: Cuando se enteró de la matanza del 11- M se hundió. Sólo repetía que si se le hubiese hecho caso se podría haber evitado Y es que la grabación de la conversación con el confidente Lavandeiro fue realizada tres años antes de los atentados. Considerando importante su contenido, se la entregó a sus superiores. No obstante, al parecer, no se le prestó atención hasta que fue hallada recientemente por otro compañero de Cancienes (Asturias) y remitida a la Audiencia Nacional. Su familia es consciente de las presiones y amenazas que Campillo ha recibido por parte de algunos mandos para que cambiase su declaración judicial. Pero su principal preocupación es la reacción de Toro y Trashorras. Creemos que, aunque vayan a prisión, tratarán de vengarse de alguna manera afirman. La intención de Campillo- -bisnieto, nieto y hermano de guardias civiles- -es seguir en el cuerpo, si no lo echan, aunque podría abandonar si le fuerzan a cambiar de destino Esperanza Aguirre recibió ayer a Ángeles Domínguez, presidenta de una nueva asociación para los damnificados por el 11- M EFE Si es personalismo ayudar a los afectados del 11- M, pues he cometido ese pecado Clara Escribano explica su salida de la Asociación de Víctimas del 11- M b La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, recibió ayer a los representantes de una nueva asociación creada: Ayuda a las Víctimas del 11- M S. ALLER M. A. BARROSO MADRID. Clara Escribano, que dimitió hace unos días como presidenta de la Asociación de Víctimas del 11- M por discrepancias con la mitad de su junta directiva, aseguró a ABC que cuenta con el apoyo de muchos socios pero descartó que fuera a presentarse a unas nuevas elecciones porque mi marido y mis hijos me han aconsejado que no. Quiero que la asociación siga adelante, pues he peleado mucho por ella y le tengo mucho cariño. Colaboraré en lo que pueda, pero desde el anonimato total. Han sido unos meses muy estresantes El sector crítico ha denunciado el excesivo protagonismo de Escribano, el que siempre saliera en la foto. A esas cuatro personas de la junta directiva no les gustaba que acudiera a las reuniones del Pacto Antiterrorista, ni que tuviera que comparecer en la comisión del 11- M. Incluso se votó si debía o no ir, cuando es de todos sabido que esas comparecencias no son voluntarias. Sin embargo, ellos no aparecían en nuestras reuniones semanales con la excusa de que no los convocaba- -sabían de sobra que eran todos los miércoles en el mismo lugar y a la misma hora- A veces echaban mano a problemas personales, y lo entiendo, todos hemos sufrido mucho La acusación de buscar los focos le ha afectado mucho. Si luchar por las víctimas del terror es personalismo, pues entonces he cometido ese pecado. Si invitan a la asociación a un acto importante en favor de los afectados, ¿no debe ser la presidenta quien asuma la representación? En fin, me parece de sentido común. Mi labor, además, no ha tenido ningún sesgo político. Me han acusado de que me arrimaba a tal o cual partido, pero eso es falso. Si he abusado de algo, ha sido de ser políticamente correcta La asociación queda en manos de una junta gestora que se reunirá probablemente el próximo lunes para preparar las elecciones, cuya fecha está fijada para el 18 de diciembre. Una nueva asociación de afectados Un día después de que se hiciera pública la dimisión de Escribano, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el consejero de Justicia e Interior, Alfredo Prada, recibieron a los responsables de una nueva asociación de afectados por las explosiones del 11 de marzo. Se llama Ayuda a las Víctimas del 11- M y viene a cubrir, según su presidenta, Ángeles Domínguez, las lagunas y los vacíos que se han detectado en la atención a las víctimas y sus familiares. Los representantes de la nueva agrupación aseguran que la Asociación Víctimas del 11- M no se puso nunca en contacto con muchos de los afectados por las explosiones, una circunstancia que les ha animado a organizarse paralelamente para solicitar y canalizar ayudas. De momento, han logrado el compromiso de la presidenta regional de establecer su sede en un local propiedad de la Administración. Además, mientras el Gobierno madrileño estudia la posibilidad de ofrecerles alguna subvención, podrán recibir la asistencia social, psicológica y médica que precisen y contarán con los servicios de la oficina judicial de Vallecas, que extenderá su atención a los afectados. Domínguez, que viajaba ese día en el tren que explotó en la calle Téllez, asegura que la nueva asociación carece de ideología política y su único objetivo es contactar con cada persona para conocer su situación actual y sus necesidades. Según la presidenta, muchos afectados desconocen las ayudas que se pueden solicitar y lo lógico es que vayamos nosotros hacia ellos y no al revés Esto no significará, dice, que se provoque un perjuicio al resto de asociaciones ya existentes, sino que se convertirán en una fuente alternativa