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60 Cultura III CONGRESO INTERNACIONAL DE LA LENGUA ESPAÑOLA EN ROSARIO JUEVES 18 11 2004 ABC Ernesto Sabato, junto a Elvira González EFE Fuentes, Tizón y Ayala levantaron el telón con una apasionada defensa de la lengua española Hablaron del español como fábrica, como factor de inclusión y como salvador del caos de la Lengua tuvo como protagonistas inaugurales a estos escritores de España, México y Argentina. La alocución de Ayala se realizó por vídeo C. DE C. CORRESPONSAL ROSARIO. El idioma como fábrica de inventar, propone Francisco Ayala. El castellano como lengua incluyente de otras culturas, garantiza Carlos Fuentes. Y la palabra como salvadora del caos, reflexiona Héctor Tizón. Tres escritores, de España, de México y de Argentina en una misma habla y en un mismo espacio, Rosario, levantaron el telón del III Congreso Internacional de la Lengua. Desde Madrid, grabado en vídeo, Ayala fue el primero en tomar la palabra para destacar la riqueza y versatilidad del lenguaje sus diferentes funciones, la posibilidad del uso para el bien- dar forma verbal por escrito a las ocurrencias de mi fantasía o para el mal- intentar engañarnos los unos a los otros pero, en definitiva, como algo inherente a la condición humana Cuando el hombre comenzó a ponerle nombre a las cosas, las sacó de su naturaleza para crearlas Al atribuir a las cosas una función se les presta un servicio del que sin ella carecerían Ponerle nombre a las cosas es trasformar su condición. En definitiva, es inventar, crear Para Ayab El III Congreso la, la condición divina de la lengua se enmarca, de manera especial, en el español que discurre en un estado continuo e incesante de evolución. Registrarlo es labor de la Academia concluyó. Carlos Fuentes arrancó con la fuerza y el vigor de la tierra americana. Mírenlos, están aquí. Siempre estuvieron aquí. Llegaron antes que nadie. Nadie les pidió pasaportes, visas, tarjetas verdes, señas de identidad El escritor mexicano hablaba de los indígenas de todos los rincones del continente. A ellos, a sus lenguas, rindió un caluroso homenaje que, con mayor intensidad, dedicó al castellano como transmisor de una herencia contagiosa de otras culturas que pasaron por España, hebreas y árabes Carlos Fuentes rebatió la teoría del choque de civilizaciones en su discurso el repertorio más amplio del alma humana, de la personalidad individual y de su proyección social. No hay lengua más consonante y más vocal: escribimos como decimos y decimos como escribimos ¿Y qué decimos? ¿Qué hablamos? ¿Qué escribimos? Nada menos que el diccionario universal de las pasiones, las dudas, las aspiraciones que nos comunican con nosotros mismos, con los otros hombres y mujeres, con nuestras comunidades, con el mundo Fuentes, en clara alusión a los que consideran el castellano como un peligro, advirtió: No es una amenaza, sino una oportunidad. No es una maldición, sino una bendición. El castellano es una lengua receptiva, hospitalaria y sin él los indios de las distintas partes no se pueden entender porque lo necesitan para combatir la injusticia, humanizar las leyes y compartir la esperanza con el mundo mestizo y criollo Sensible a las calamidades, recordó: Tenemos coronas de laureles pero an- EFE Peligro hispánico Fuentes se refirió al castellano como un idioma abierto que demuestra la falacia de la teoría del choque de civilizaciones, seguida del peligro hispánico para la integridad blanca, protestante y angloparlante de los EE. UU. que hoy se trata de imponer, y recordó que no determinó el exterminio de las lenguas amerindias Posiblemente el inglés sea más práctico que el castellano. El alemán, más profundo. El francés, más elegante. El italiano, más gracioso. Y el ruso, más angustioso, pero yo creo profundamente que es la lengua española la que con mayor elocuencia y belleza nos da damos con los pies descalzos situación que se explica por los abusos de poder y la corrupción rampante de buena parte de los Gobiernos iberoanoamericanos. Para finalizar, conminó a iluminar caminos de paz mediante el reconocimiento de letras y espíritus compartidos Sentenció: El hispanoparlante de ayer le da el verbo al hispanoparlante de hoy, y éste al de mañana y puso punto y final: Estas voces se oyen en América, se oyen en España, se oyen en el mundo y se oyen en castellano En nombre de las Letras, el último en tomar la palabra fue Héctor Tizón, que criticó: Ya no se difunden ideas, conceptos o ideales ya que el progreso sólo vende mensajes publicitarios Advirtió del peligro de que globalización se confunda con imperio o imperialismo y recordó que la palabra es el único nexo verdadero entre los hombres Sirve para salvar las cosas del caos En definitiva, es una elección entre la vida y la muerte