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ABC JUEVES 18 11 2004 Sociedad 53 Hoy se abordan las líneas generales de la futura enseñanza del Islam en los colegios. El secretario de la Comisión Islámica, Mansur Abdussalam Escudero, se reúne con representantes del Ministerio de Educación para intentar que el plan entre en vigor en enero de 2005. Pero hace tiempo que Alá ha entrado en las aulas españolas Puertas abiertas al Islam TEXTO: JON PAGOLA FOTOS: MIGUEL ÁNGEL MOLINA GRANADA. Los sábados, las aulas del humilde colegio Miguel Hernández de Granada están abiertas desde primera hora de la mañana. A las diez y media, una docena de niños de tres a cinco años accede a la clase del profesor Lashen El Himer. Más tarde, lo harán otros dos grupos más, de edades que van desde los seis a los dieciocho años. Al final de la mañana pasarán unos cuarenta. Entre los balbuceos de los más pequeños se distinguen palabras sueltas de árabe y castellano. Antes de cerrar la puerta, El Himer escribe en la pizarra: Alá es bueno Así es como empieza en la zona norte de la capital granadina una nueva clase de religión islámica o, como le gusta apostillar a El Himer, cultura islámica En otras partes de España donde la influencia musulmana es considerable, como Levante, Madrid y Cataluña, se puede emplear una vía similar. Sólo hay una condición: las clases de Islam se imparten fuera del horario escolar. Ese es el sentido de un colegio público, que esté abierto a toda la comunidad afirma con naturalidad la jefa de estudios del Miguel Hernández, Pilar Urcia. La realidad mestiza de su entorno ha espoleado a la integración del Islam. De los 150 alumnos de educación básica e infantil que están matriculados en el centro, 40 son musulmanes. Algo más de la mitad (22) vienen de Siria, Jordania y, sobre todo, Marruecos; el resto (18) tiene nacionalidad española. También hay rusos y suramericanos. La comunidad musulmana copa, por tanto, cerca de un tercio del alumnado. Su influencia y sus costumbres tienen un peso considerable en el colegio y se aglutinan en torno a la Comunidad Musulmana de Granada. Lashen El Himer es el presidente de la organización e imán de la mezquita de Omar. Los alumnos musulmanes del colegio Miguel Hernández de Granada reciben clases de cultura islámica en horario extraescolar mer firmaron un convenio con el objetivo de dar clases de la lengua árabe y de religión islámica El colchón legal es, precisamente, el artículo 10.5. Y lo más importante: en siete escuetos apartados se desgranan los detalles del acuerdo que, entre otras cosas, delega el programa de dicha enseñanza a la Comunidad Musulmana de Granada. ¿Qué es lo que se enseña? No sé que cosas dan duda Urcia, pero confía en que se limiten a la religión musulmana y no den cosas raras La pregunta, que a oídos de El Himer puede sonar a perogrullada, tiene una explicación muy sencilla. Explicamos cuál debe ser el comportamiento de los musulmanes -comenta El Himer- -además de lo que tiene que hacer con el otro colectivo, el tema de hacer el bien, la convivencia... Como es lógico, la dificultad de los contenidos varía según el grupo. Los más pequeños se limitarán a aprender aspectos básicos como los cinco pilares del Islam los mayores se preguntarán sobre el significado de la vida, la religión y el ser humano desde el punto de vista del Corán. Sus clases duran una hora, y domina el bilingüismo entre el árabe y el castellano. Hay alumnos que no entienden bien el árabe apostilla. Quizá por ello, a la clase de religión se le ha sumado una hora más: la de lengua. Una profesora de origen marroquí, Malika, de 35 años, es la encargada de perfeccionar el idioma de los alumnos más pequeños. Al contrario que su colega no tiene títulos universitarios, sólo estudios secundarios. Sus clases también duran una hora. Por último, Ali, un universitario de Rabat que estudia Farmacia en Granada, se encarga del segundo y tercer grupo. La contribución simbólica de 3 euros al mes por cada alumno sirve para costear el material escolar Las clases de Lashen El Himer, Malika y Ali siguen hacia adelante, el curso se alargará hasta el mes de junio. Para entonces, los niños del colegio Miguel Hernández y del resto del país podrán acceder al Islam en horario escolar. Casi como en casa Desde el año 2000, Lashen El Himer vive en Granada, uno de los centros espirituales del Islam en España. El Himer se siente casi como en casa, ya que sólo en la capital hay unos 15.000 musulmanes, el cinco por ciento de la población. Atrás han quedado 36 años, la mayoría de los cuales los pasó en la provincia de Nador, al norte de Marruecos. Allí fue donde se sacó la carrera de Informática y dejó a medias la de Literatura francesa y Estudios Islámicos. Esta última es su asignatura pendiente: sin el título no podría como un fideo, El Himer tiene tiempo para todo. Por un lado, compagina sus estudios- -cursa Biblioteconomía y Documentación en la Universidad de Granada- -con el de secretario de inmigración de CC. OO. Asimismo, proyecta su vida espiritual como imán de la mezquita de Omar, presidente de la Comunidad Musulmana de Granada y profesor de Religión en el colegio Miguel Hernández. Y tiene en mente un proyecto. Buscamos otro centro del barrio de la Chana donde poder ampliar las clases Primeras reivindicaciones Después de varios intentos frustrados, las primeras reivindicaciones en materia educativa se remontan a 1992, cuando los musulmanes asistieron con esperanza al acuerdo de cooperación del Estado español con la Comisión Islámica de España Enseguida se pasó a la impotencia. El Gobierno socialista no aplicó los puntos de la ley 26 1992. Uno de los más claves, el 10.5, reza: La Comisión Islámica de España, así como las comunidades pertenecientes a la misma, podrán establecer y dirigir centros docentes a niveles educativos En las reuniones que el Gobierno inaugura hoy se revisarán estos y otros aspectos. La cuenta atrás ya ha empezado. Antes, el tres de octubre de 2003, la antigua directora del colegio, María Ángeles Castillo Pérez, y El Hi- enseñar en las futuras clases de religión islámica. A pesar de todo, se siente capaz de enseñar. Yo no tengo el título, pero sí experiencia y conocimiento suficiente del Islam Educado, tranquilo y tan delgado