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22 Nacional DOS AÑOS DE LA CATÁSTROFE DEL PRESTIGE JUEVES 18 11 2004 ABC Un pulso entre Gobierno y Xunta frena el reciclado de 75.000 toneladas de residuos del petrolero Ambas administraciones se niegan a adelantar los 24 millones de euros que costará el tratamiento de las playas afectadas y toda la basura de plástico de las tareas de limpieza permanecen, igual que hace dos años, en varias balsas de Galicia A. AGUIRRE DE CÁRCER MADRID. Setenta y cinco mil toneladas de chapapote, arena, agua, cubos, plásticos, trajes de los voluntarios... Toda esa negra basura generada por el vertido del Prestige se fue acumulando desde diciembre de 2002 en balsas construidas por la empresa Sogarisa en dos localidades gallegas. Y allí permanecen todavía por la falta de un acuerdo económico entre la Xunta de Galicia y el Gobierno central. El Ejecutivo autónomo insiste en que la Administración central debe adelantar los 24 millones de euros que costará el reciclado de los residuos, mientras que el Ministerio de Medio Ambiente responde que pagará la factura cuando el tratamiento esté concluido. La consejería gallega de Medio Ambiente buscará un acuerdo que despeje el camino para reciclar los residuos en una reunión con Cristina Narbona, aunque fuentes del Ministerio de Medio Ambiente señalan que ese encuentro no figura en la agenda de la ministra. La magnitud de la catástrofe medioambiental fue tan importante que se tuvieron que retirar, de 786 playas, 90.566 toneladas de arena mezclada con fuel, 75.000 de ellas en Galicia. Casi un millón y medio de metros cuadrados de rocas fueron limpiados con agua a presión y se trabajó en la recuperación de 109 zonas vegetales afectadas por el derrame. También fue precisó realizar labores de biorremediación en 60.000 metros cuadrados de roca y acometer tareas de regeneración ambiental en trece zonas de la Costa de la Muerte. b Chapapote, la arena La basura del Prestige en cifras 90.566 toneladas de fuel mezclado con arena fue retirada en 786 playas del litoral español. 75.000 toneladas fueron recuperadas en Galicia, 68.000 en las playas. Están almacenadas en varias balsas para su reciclado, que costará 24 millones de euros en dos años. 5.174 toneladas de residuos se recogieron en la costa asturiana, 13.067 en la cántabra y 4.115 en la vasca. 1.380.395 jornadas de trabajo han sido necesarias para proceder a la limpieza del litoral. Sesenta mil metros cuadrados de roca fueron recuperados con técnicas de biorremediación. Se necesitó recuperación vegetal en 109 zonas. 24 millones de euros es el coste del tratamiento químico para reciclar los residuos derivados de la catástrofe. El proceso duraría 2 años. sonas en la Costa de la Muerte para acometer tareas de vigilancia, regeneración y seguimiento de las playas más afectadas. Sólo una pequeña parte del chapapote y demás residuos recogidos en esa monumental tarea de limpieza ha sido reciclada. La gestión de los residuos corresponde a las Comunidades autónomas afectadas como un concepto a financiar por el Gobierno central, según un real decreto aprobado en julio pasado. Asturias (5.174 toneladas de residuos recogidos en la costa) Cantabria (13.067 toneladas) y País Vasco (4.115 tn. han comenzado ya el tratamiento de reciclado o han iniciado los trámites precisos. Pero en Galicia, donde se concentra el mayor volumen de restos sólidos y líquidos, la situación perma- Limpieza de chapapote en una playa de Cíes hace dos años MIGUEL MUÑIZ El tratamiento químico de los residuos tendría una duración de dos años y permitiría recuperar por separado fuel, agua, plástico y arena nece sin cambios desde hace dos años, cuando empezó a llegar en camiones toda la basura extraída de las playas y el mar hasta las plantas de la empresa Sogarisa, participada por la Xunta de Galicia, en los concejos de Somozas y Laracha. La avalancha de residuos fue de tal calibre durante el periodo más intenso de la lucha contra la catástrofe que fue preciso construir a toda prisa dos balsas de almacenamiento. Los responsables de Sogarisa están ahora a la espera de que una de las dos Administraciones implicadas adelante el dinero para comenzar el tratamiento de los residuos, un proceso que durará al menos dos años. El objetivo de los técnicos es utilizar métodos químicos para separar a lo largo de varias fases el agua, el fuel, la arena y los plásticos para su posterior utilización en diferentes industrias: la arena para su uso en el sector de la construcción y el fuel para su combustión en refinerías. Proceso industrial El sistema elegido, que se apoya en la experiencia acumulada en vertidos anteriores, como el del Erika, combina el uso de diversas tecnologías de seguridad y eficacia probada a escala industrial. En una primera unidad, el chapapote y los demás residuos serán sometidos a un tratamiento de fluidificación mediante aporte de vapor de agua. El objetivo es hacer homogéneos los residuos para poder proceder a su separación. Lo primero que se obtendrá serán los materiales plásticos. Luego se recuperará el fuel con un sistema de centrifugado de la masa de residuos y, posteriormente, se extraerá la arena mediante un lavado del flujo resultante en la fase anterior. Por último, los lodos resultantes se someterán a un tratamiento térmico para garantizar que quedarán inertes. Por el momento, todo este proceso industrial destinado a borrar para siempre las huellas del buque que se partió frente a las costas de Galicia depende del acuerdo necesario entre la Xunta de Galicia y el Gobierno central. Los ecologistas reclaman que continúen las labores de limpieza en las playas Las principales asociaciones ecologistas de Galicia aseguran que quedan aún más de quinientos puntos del litoral de la Comunidad afectados por una contaminación extrema y reclaman que los equipos de limpieza continúen trabajando. Según la Asociación para la Defensa Ecológica de Galicia (Adega) la contaminación se concentra sobre todo en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas y en numerosas zonas de la Costa de la Muerte, incluidos espacios protegidos que forman parte de la Red Natura 2000. En diversas playas de Muxia y otras localidades de la Costa de la Muerte continúan apareciendo bolas de fuel, que no proceden directamente del pecio donde aún hay setecientas toneladas de ese combustible. Todo indica que esas galletas y bolas que arriban a la costa son el producto de las constantes removilizaciones del crudo que quedó depositado en los fondos marinos en el momento más crítico del vertido de fuel. Grupo de vigilancia Según la Oficina del Comisionado para el Prestige, organismo coordinador de la tragedia hasta el pasado martes, cuando su labor fue transferida al nuevo Centro para la Prevención y Lucha contra la Contaminación Marítima y del Litoral, la limpieza de toda la costa afectada consumió 1.380.395 jornadas de trabajo, entre personal contratado, voluntarios y miembros de las Fuerzas Armadas. A lo largo del último año sólo ha trabajado personal contratado por el Ministerio de Medio Ambiente a través de la empresa estatal Tragsa. Aún queda un grupo de cuarenta per-