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ABC MIÉRCOLES 17 11 2004 Cultura 59 Paseo de Martín Garzo por el amor y la muerte en Los amores imprudentes La literatura debe estar tocada por un halo temerario sostiene el autor todo amor debe ser imprudente, Martín Garzo piensa que la literatura tiene mucho que ver con el amor y por ello debe de estar tocada por la aventura A. ASTORGA MADRID. El amor. Gustavo Martín Garzo entiende que el amor nos expone y nos abre a cuanto de desconocido hay en el otro, o en la otra y, por supuesto, en nosotros mismos. El amor es un viaje hacia el otro y un viaje hacia uno mismo. El amor siempre te conduce a un lugar diferente, extraño, un espacio repleto de fascinación y de inquietud En el mundo amoroso uno espera encontrar la dicha, pero está lleno de amenazas. Tiene que ver con la luz, pero allí anida la oscuridad: Yo creo que escribir es un poco lo mismo; buscar un momento de conocimiento. En la verdadera literatura uno no sólo espera que el libro le entretenga, sino que cuente cosas esenciales acerca del mundo y de sí mismo A Martín Garzo le gustaría que su literatura también estuviera tocada por el halo de imprudencia. Ese lugar es incierto. No hay amor sin aventura, no hay amor sin riesgo, no hay amor sin imprudencia y tampoco hay literatura sin ninguna de esas tres cosas ¿Debería ser la imprudencia el octavo pecado capital? El pecado en nuestra adolescencia era un lugar lleno de amenazas, nombraba el lugar de lo prohibido- -argumenta el escritor- pero también estaba lleno de atractivos. Uno esperaba encontrarse allí con cosas inesperadas. Te llevaba al encuentro con los demás. No se puede vivir aislado en un castillo, sino que hay b Así como Javier Marías publica la segunda entrega de Tu rostro mañana b La violencia, el miedo y el tiempo protagonizan Baile y Sueño continuación de la historia iniciada en Fiebre y lanza sobre un español capaz de ver el futuro A. LARREA MADRID. Ojalá nunca nadie nos pidiera nada, ni casi nos preguntara, ningún consejo ni favor ni préstamo, ni el de la atención siquiera Así comienza el último libro de Javier Marías (Madrid, 1951) que lleva por título Baile y sueño (Alfaguara) Se trata de la segunda y hasta ahora penúltima entrega de Tu rostro mañana una novela por entregas cuyos protagonistas son, en palabras del propio autor, la violencia, el miedo y el tiempo Durante la presentación, el escritor reiteró su agradecimiento a los lectores por la paciencia con que han acogido un proyecto tan insólito, peligroso y estimulante que cuenta la historia de Jaime, Jacobo o Jacques Deza, un español que trabaja para un grupo dependiente del MI 6 (Servicio Secreto británico) y es capaz de ver lo que la gente hará en el futuro. Hoy día es difícil representar la violencia artísticamente y el lector está acostumbrado a atrocidades ficticias indicó, resaltando que no tenemos más remedio que insensibilizarnos Contemplamos unas dosis de violencia inéditas, lo meritorio es que no estemos más locos todavía añadió. Narrador inteligente y magistral, también afirmó que la especie humana posee un optimismo salutífero que se traduce en autoengaño Eso no me va a pasar a mí dice la gente) y contribuye a impedir que uno se paralice ante tragedias de la magnitud del 11- M. A su juicio, el miedo es la mayor fuerza que existe si logras acomodarte a él pero hace que la gente se vuelva obediente, sumisa Más que el alcohol o las drogas, lo que debería ser un atenuante es el miedo subrayó. Respecto al tiempo, explicó que, al igual que en Fiebre y lanza interrumpe el curso de la historia y lo dilata para introducir reflexiones de los personajes y confirmar así que, como decía el escritor Juan Benet, el tiempo es la única dimensión en la que se pueden comunicar los vivos y los muertos Traducido a 34 idiomas, publicado en 44 países y con cinco millones de ejemplares vendidos a sus espaldas, Marías aseguró tener más o menos claro cómo afrontará su siguiente novela. Me doy amplios márgenes de libertad para la improvisación Por otro lado, anunció que posiblemente se vea obligado a cerrar su selecta editorial, Reino de Redonda, por falta de apoyo. Gustavo Martín Garzo en las calles de Madrid que abandonar el castillo, que es la propia identidad e internarse en el bosque. Es la dialéctica de la vida. Acercarse al bosque es aproximarte al lugar del otro, lo que comporta generosidad La muerte. Los amores imprudentes (Areté) surgió tras la muerte del padre de Martín Garzo. A finales del siglo XX, fallece el padre de la protagonista del relato, una mujer francesa, que encuentra una foto y decide investigar aquella vida. Es un viaje hacia un país que no es el suyo, España; es JAVIER PRIETO un viaje hacia una época muy oscura (la posguerra) y es un viaje hacia el pasado de su padre, quién era y qué vivió. Es un viaje al fondo de sí misma, un viaje interior. Asomarse a un mundo de oscuridad. El lector conoce las cosas al mismo tiempo que ella. Un paseo por el amor y la muerte parafraseando a John Huston. La mujer se horroriza ante lo que encuentra y se pregunta por qué su padre le pidió que se asomara a ese mundo, si lo que encuentra es muerte. Debe haber algo más allá de esa oscuridad... Tres millones por un sorolla requisado por los nazis Las tres velas un sorolla fechado en 1903, fue vendido ayer en Sotheby s- Londres (a la izquierda, en la imagen) por tres millones de euros, lo que le convierte en el segundo cuadro más caro del artista en subasta. Propiedad de un banquero judío fue requisado por los nazis y luego por el régimen prosoviético, para después desaparecer durante décadas. Finalmente fue hallado en 2002, arrumbado en los sótanos de un museo de Dresde, donde se salvó de las inundaciones que anegaron Centroeuropa ese año. EFE