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ABC MIÉRCOLES 17 11 2004 11 Los inmigrantes legales en España son ya más de un millón ochocientos mil, un 12 más que en 2003 El Gitanillo abre los juicios por la matanza y acepta 6 años de internamiento Reconoce los hechos y respalda lo investigado hasta ahora en Asturias rebaja de 8 a 6 años la medida solicitada de internamiento en un centro de menores para evitar que G. M. V. termine de cumplirla en prisión NIEVES COLLI MADRID. G. M. V. El Gitanillo el menor acusado de colaborar con la trama de los explosivos del 11- M, sólo pronunció una palabra durante el juicio celebrado ayer en la Audiencia Nacional por su participación en los atentados. Y esa palabra, monosilábica, ese sí se convirtió en un importantísimo espaldarazo a la investigación del más brutal atentado ocurrido jamás en España. Detrás del sí de G. M. V. había un reconocimiento explícito de cómo llegaron los explosivos a manos de los terroristas y de quién se los proporcionó. El desarrollo de la vista no permitió escuchar la declaración completa de G. M. V. ni el interrogatorio que tenían preparado la fiscal de menores y la defensa. El menor- -que cumplirá 17 años el próximo 15 de diciembre- -se mostró conforme con los hechos que se le imputan y con la medida- -cuando se trata de menores la ley no habla de penas- -solicitada por el Ministerio Público. ¿Ha oído la lectura del escrito de alegaciones del fiscal? le preguntó el juez. Sí asintió G. M. V. ¿Está conforme con los hechos y con la medida de internamiento pedida por la Fiscalía? Sí volvió a contestar con voz grave el menor. ¿Se considera responsable del delito? Sí reiteró. G. M. V. está acusado por haber participado, como persona de confianza del también imputado José Emilio Suárez Trashorras, en la entrega a los terroristas de los explosivos utilizados en los atentados contra los trenes en Madrid. La fiscal asegura en su esb La fiscal Acompañado por su madre G. M. V. compareció ante el titular del Juzgado de Menores acompañado por su madre, que permaneció sentada junto a él durante todo el juicio. Así lo permite la Ley del Menor, que también ordena preservar la imagen del imputado, razón por la que El Gitanillo estuvo en todo momento tapado por un biombo. Sólo podían verle el juez, la fiscal, su letrado y los miembros del equipo técnico del centro de menores Los Rosales en el que ingresó el pasado mes de junio. Detrás, el público. Unas setenta personas, la mayor parte de las cuales eran periodistas. Pero no faltaron los familiares de las víctimas del 11- M, pese a que el recuerdo es aún demasiado reciente. Una madre no pudo contener las lágrimas cuando el sí del menor arrojó sobre su dolorida memoria todo el peso de la tragedia. La rabia se reflejó claramente en su rostro cuando conoció la sentencia. ABC gura que G. M. V. en todo momento tuvo conocimiento de la actividad que estaba llevando a cabo Suárez Trashorras, consistente en la obtención ilegal del abundante material explosivo y detonadores que entregaba a un grupo de personas de raza árabe dato que se corrobora con los comentarios sobre la autoría del 11- M- por los moros con estos de aquí -realizados por miembros de la trama de Avilés tras conocer la noticia del atentado. Por estos hechos, la fiscal solicitaba inicialmente que se impusiera al menor una medida de 8 años de internamiento en régimen cerrado y 5 años de libertad vigilada, así como 8 de inhabilitación absoluta. Sin embargo, al comienzo de la vista y después de escuchar el criterio de la educadora y de la psicóloga del centro en el que G. M. V. ingresó desde su detención, el pasado 15 de junio, la fiscal rebajó de 8 a 6 años su petición de internamiento- -las demás medidas no han cambiado- Congreso deberá analizar lo ocurrido en Asturias mediante nuevas comparecencias o la repitición de testimonios. Rehabilitación más que castigo Los técnicos expusieron que la evolución del comportamiento del menor en el centro ha sido buena y desaconsejaron, tanto su regreso al entorno familiar- -que no le favorece -como su ingreso en una prisión de mayores para terminar de cumplir la medida una vez que tenga 23 años. Al rebajar de 8 a 6 años el internamiento, G. M. V. podrá quedar en libertad justo antes de cumplir la edad a la que la ley le obliga a trasladarse a una prisión. En cualquier caso, la medida de internamiento será revisada cuando haya transcurrido la mitad del tiempo, es decir, dentro de tres años. Fuentes jurídicas indicaron después de la vista que la explicación de todo ello está en la propia ley del menor, cuyo objetivo principal es la rehabilitación y la reeducación, más que el castigo. Alegría entre sus subordinados Bolinaga, cordobés de 50 años, llevaba desde julio de 1999 como responsable máximo de la Comandancia de Gijón, tras ascender a teniente coronel en marzo de ese mismo año. Hasta entonces y desde 1992 había sido comandante en Oviedo y previamente estuvo destinado en la Comandancia de Madrid durante cuatro años. El agente Campillo sostiene que hace días Bolinaga le dijo que tenía la cinta guardada en la caja fuerte del despacho y que si nadie preguntaba la destruiría más adelante. Entre sus subordinados ayer había más que alegría: lo responsabilizan de que más de la mitad de la plantilla de Policía Judicial pidiera la baja psicológica y ordenar servicios de dudosa legalidad. crito de alegaciones que el menor sabía que Trashorras estaba robando explosivos y facilitándolos a personas de raza árabe afirma que, a cambio de poco más de mil euros, accedió a viajar a Madrid en autobús para entregar una parte del material a Jamal Ahmidan, El chino (uno de los suicidas de Leganés) que acompañó en más de una ocasión al ex minero y a personas de raza árabe a la mina, de donde estos últimos se llevaron mochilas cargadas de explosivos; que se prestó a viajar a Madrid para recoger el vehículo Toyota que los terroristas necesitaron para volver a Madrid desde Asturias. Finalmente, la fiscal ase-