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36 Madrid MARTES 16 11 2004 ABC MADRID AL DÍA BARCOS IGNACIO RUIZ QUINTANO D ecíamos ayer que dos ciudades son las más tristes del mundo por la muerte del Rais: La Habana y Madrid. (París también parece triste, pero la tristeza de París no es sentimental, sino profesional, y tiene que ver con la pasta gansa de la herencia. Sin embargo, toca el banjo, manisero. Tres cosas tiene La Habana Que no tiene Madrid: Son el Morro y la Cabaña y el ver los barcos venir... ¿El ver los barcos venir? No hace tanto que hemos visto al presidente Rodríguez con el hijo de Pepe, el de la tienda, sobre la cubierta de un portaviones dirigiendo un ejercicio aeronaval como los que el Conde Duque de Olivares organizaba en el estanque del Retiro, cuando Madrid veía venir los barcos. Rodríguez, al que el hijo de Pepe, el de la tienda, llamaba nuestro comandante anunció una subida del 4,2 por ciento de los gastos de Defensa y a continuación soltó un Simplemente, ¡viva España! Con que el 4,2 por ciento, ¿eh? ¡Bravas y marciales columnas de cifras, con sus ceros redondos y fuertes como las ruedas de los cañones! De vosotras lo esperamos todo. El secreto está en desdoblarse. Se peleaba durante la República a propósito de los presupuestos de Defensa, que entonces era Guerra. La oposición alarmaba asegurando que, detrás de las cifras, sólo había ocho divisiones. Ése es, en efecto, el Ejército de ahora- -aclaró el antecesor del hijo de Pepe, el de la tienda- pero el de la guerra consistiría en el desdoblamiento de tales divisiones. La oposición gritaba: ¡Si no hay oficiales ni clases! ¿Cómo se van a desdoblar? El ministro seguía: El Estado Mayor estudia y guarda en unos ficheros el plan de desdoblamiento. Y el otro: ¿Con qué jefes? ¡Si no los hay! Azaña no tuvo más remedio que intervenir: Se desdoblará todo. Ahí están los ficheros. Pues claro que estaban. Y ahí siguen. Con ellos, desde luego, cuenta Rodríguez para hacer la guerra a los Estados Unidos. De momento, el hijo de Pepe, el de la tienda, ya ha pedido la nacionalización de los tanques de combustible de Rota. Que no se diga que Madrid no tiene Morro. La opinión del lector Gasolinera de Pinto Soy un vecino de la calle Pablo Gargallo, y quería felicitar al Partido Popular de Pinto por la cercanía que han tenido con los vecinos del barrio de la Tenería, y porque gracias a ellos la construcción de la gasolinera se ha paralizado de momento, aunque ya veremos cómo acaba este asunto. También quería denunciar la actitud prepotente y manipuladora del alcalde, ya que no ha sido él quien ha solucionado el problema, lo único que ha hecho ha sido engañar a los vecinos, como buen demagogo que es. Este señor presume de haber llegado a un acuerdo con el dueño para la construcción de una zona de ocio y deportiva, cuando todo eso es una mentira porque se sigue sin llegar a un acuerdo al respecto. Y como el alcalde dijo que dimitiría si no llegaba a un acuerdo con el propietario de la gasolinera antes del 31 de octubre, yo le pido que dimita porque una expropiación no es un acuerdo, sino algo que nos puede costar mucho dinero a todos los vecinos. José Antón Gamero Pueden dirigir sus cartas a esta sección: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Por fax: 91 742 41 04. Por correo electrónico: cartas abc. es IGNACIO GIL Botella peligrosa Domingo. Estadio Vicente Calderón. En las puertas de acceso al campo los empleados del club nos informan de que no podíamos entrar con una botella de agua grande. A todo esto, pasaban grupos de jóvenes con pancartas y los palos en los que se apoyan, por no decir las innumerables latas de cerveza que se pasan, petacas... Por supuesto esta gente no era cacheada. Es mas fácil parar a una pareja normal que a un grupo de macarras ebrios. Luis Julio Solaesa Colaboración Trabajo como colaboradora social en la Secretaría del Vicedecanato de la Facultad de Filología de la Universidad Complutense de Madrid. Después de percibir el salario mensual (407,66 euros) por dicha colaboración, tengo que afrontar un gasto extra de 108,59, que por no poder exten- derme no justifico, pero que corresponde a gastos de guardería y comedor de mis hijos, transportes, etcétera. No puedo negarme a colaborar ya que es obligatorio y motivo de suspensión o extinción del derecho a la prestación por desempleo que percibo. Prestación que por otra parte considero que me he ganado durante los veinticuatro años que llevo trabajados. Estaría encantada de poder acce- der al puesto que ocupo de forma continuada, ya que el ambiente de trabajo que he encontrado y el trato, son excelentes, pero lamentablemente según información del Gerente responsable, no hay posibilidad de mi incorporación ya que dicho puesto no está catalogado. Yo me pregunto: ¿dónde está el beneficio para el desempleado? Cristina Rueda de la Torre